24 de octubre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El GRS está compuesto por 1.608 efectivos destinados en ocho bases y siempre hay ocho agentes en el chalet del vicepresidente y la ministra

Indignación en la Guardia Civil: Interior destina una Unidad de élite del GRS para vigilar el chalet de Iglesias y Montero

Los guardias civiles que protegían hasta ahora el chalet de Pablo Iglesias.
Los guardias civiles que protegían hasta ahora el chalet de Pablo Iglesias.
El ministerio del Interior ha decidido matar moscas a cañonazos. Para acabar con las protestas diarias en forma de cacerolada en las inmediaciones del domicilio del vicepresidente Pablo Iglesias y la ministra de Igualda Irene Montero en su casa de Galapagar, en Madrid, ha mandado una unidad del GRS de la Guardia Civil, una medida que parece algo exagerada.

Interior ha mandado una Unidad de los  Grupos de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil al chalet de Pablo Iglesias e Irene Montero para impedir que los 20 o 30 manifestantes que se concentran a diario en la zona llegue hasta las puertas del matrimonio. El problema es que la unidad de élite de ocho agentes de los GRS están entrenados para operaciones de mayor envergadura. Estas unidades al servicio de la Agrupación y Reserva y Seguridad de la Guardia Civil fueron usadas en los disturbios de Barcelona como última fuerza de choque después de haber sacado antes a la calle a todas las unidades de Mossos y Policía Nacional.

La medida parece fuera de lugar y exagerada a todas luces, aunque es cierto que los GRS se dedican a proteger a personalidades del Gobierno parece que enfrentarse a un grupo de 20 manifestantes con cacerolas no es un reto al que estén acostumbrados. Además, retirarlos de su base o de otro lugar puede incidir negativamente en otras unidades de la Guardia Civil. Todo llega después de que incluso a los manifestantes se les hay prohibido hacer ruido con las cacerolas por lo que se hace todavía más difícil entender este uso de los GRS.

Los GRS desplegados en las manifestaciones de Barcelona.

Este grupo de élite de la Guardia Civil está destinado a garantizar el orden público en conflictos especialmente delicados. Pero también han sido desplegados en catástrofes y misiones  internacionales, como el adiestramiento de tropas extranjeras en zonas de conflicto y también sirven de escolta a personalidades destacadas en estos lugares. Por ejemplo, son los encargados de velar por la seguridad del presidente Sánchez y su familia cuando veranean en Doñana. Para formar parte del GRS hay que tener menos de 30 años y medir más de 1,75 metros de altura, además de tener los títulos habilitados y la formación física y psicológica necesaria que se les pide. Los agentes causan baja de la unidad a los 40 años y los suboficiales a los 45 años.

El último gran despliegue de los GRS fue en lugares estratégicos como el aeropeurto de El Prat y el puerto de Barcelona. Son expertos en control de multitudes, van equipados con un uniforme verde oscuro y una boina negra. Fueron las unidades que se desplegaron también en los pueblos de Cataluña contra el referéndum ilegal del 1-O en 2017.

Estos agentes van equipados con armas largas. Rifles modelo HK G36 K, con cañón corto, los mismos que equipan las fuerzas especiales del Ejército español. Cuentan además con escopetas de repetición, subfusiles tipo MP5 y rifles de precisión para los tiradores selectos de la unidad que vigilan el perímetro de la zona donde se despliegan.

GRS en Barcelona.

La unidad fue creada en junio de 1988 por el entonces gobierno de Felipe González. Nació en vistas de grandes citas mundiales como los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 o la Expo de Sevilla del mismo año. Durante sus 32 años de vida, los GRS han estado presentes en los grandes acontecimientos y sucesos de España. La catástrofe del cámping de Biescas, las huelgas mineras en Asturias, el 11-M o el citado 1-O. También han realizado misiones en el extranjero, como en la extinta Yugoslavia o en Afganistán, dando protección a las bases militares españolas durante la misión de la OTAN para pacificar el país. Lo forman 1.680 agentes divididos en ocho bases. La semana pasada los GRS de Valencia intervinieron en la detención del llamado "Rambo de Requena", recibidiendo uno de sus componentes un disparo del fugitivo.

Bajo el mando de un coronel, el GRS está integrado en la Jefatura de Unidades Especiales y de Reserva. De estructura en el órgano de Jefatura (con su plana mayor), Grupo de Reserva y Seguridad, Escuadrón de Caballería y Unidad de Reconocimiento de Subsuelo.

El Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) número 1 de Madrid del que depende la unidad desplegada en Galapagar está al mando de un teniente coronel, convirtiéndose en el único de esta característica en España, ya que el resto de Grupos, hasta ocho en Madrid, Pontevedra, León, Zaragoza, Barcelona, Valencia, Sevilla y Tenerife, están al mando de un comandante. En el despliegue del chalet de Pablo Iglesias hay dos suboficiales al mando de la Unidad.

Los GRS actúan operativamente a través de agrupamientos funcionales, siendo los más significativos la Unidad Básica de Actuación (UBA) (equivalente a una sección, unidad fundamental de empleo en control de masas) y el Módulo de Intervención Rápida (MIR) (de unidad pelotón), como unidad elemental para la ejecución de los restantes servicios de la ARS. Asimismo, se pueden constituir equipos o módulos especializados para determinados cometidos, como escoltas, entradas y registros de alto riesgo en lugares cerrados, intervención en el medio acuático o actuación primaria en ambiente NRBQ.

Ningún mando criticará abiertamente esta medida pero todos opinan que es un despliegue exagerado para luchar contra las cacerolas de una veintena de personas, que además siempre son los mismos y más que conocidos por los agentes del cuartelillo de Galapagar que hasta ahora prestaban ese servicio.

COMPARTIR: