20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Netflix ha producido una miniserie basada en una de las muertes que se produjeron en este hotel de Los Ángeles en el año 2013, el caso de Elisa Lam

Los misterios del Hotel Cecil: Su leyenda de crímenes, suicidios y fantasmas se lleva a Televisión

Exterior del Hotel Cecil.
Exterior del Hotel Cecil.
El hotel Cecil ubicado en el barrio de Skid Row de Los Ángeles, tiene entre sus paredes numerosas historias de crímenes, asesinos en serie, suicidios, prostitución, drogas y fantasmas. La muerte de la joven Elisa Lam, cuyo cuerpo apareció en 2013 en un tanque de agua del hotel, ha despertado el interés de Netflix, que ha producido una serie para explorar las escenas más siniestras. Un total de catorce suicidios y siete crímenes han sido comprobados desde que el hotel se inauguró en 1927.

El hotel también es conocido por Hotel Muerte o El Suicida debido a las historias que esconde en sus paredes: prostitución, robos, comercio de drogas, suicidios, homicidios, violaciones e incluso, fenómenos paranormales. Además, el hotel se ha convertido en uno de los escenarios principales de la miniserie de Netflix: “Escena del crimen: Desaparición en el Hotel Cecil”.  

Bomberos y policía de Los Ángeles en la azotea donde se encuentra el tanque de agua en el que apareció el cuerpo sin vida de la joven Elisa Lam. 

La serie narra el caso de Elisa Lam, una joven turista de 21 años, cuyo cuerpo sin vida apareció en uno de los tanques de agua del edificio, en el año 2013. Las cámaras de seguridad del hotel grabaron un vídeo en el que se ve a la joven aterrada poco antes de desaparecer. Las imágenes se hicieron virales y siguen causando especulaciones e intrigas a día de hoy.  

La leyenda 

El hotel se inauguró en el año 1927 en el centro de la ciudad de los Ángeles, en el número 640 de la calle S Main Street. Los tres empresarios hoteleros que lo construyeron lo llamaron Hotel Cecil y su objetivo era albergar a turistas y ejecutivos de negocios de alto perfil.  

El hotel estaba decorado con materiales de lujo, enormes placas de mármol, grandes vitrales, macetas con palmeras y estatuas de alabastro. El edificio cuenta con 19 plantas y 700 habitaciones y supuso una inversión de dos millones y medio de dólares. 

El primer desafío para el hotel fue la Gran Depresión de 1929 cuando, para superar la crisis económica, los empresarios tomaron la decisión de abaratar los precios y alquilar las habitaciones a largo plazo para sacarle más rentabilidad.  

Este giro del negocio hizo que el hotel se transformara en un sitio poco recomendable por donde pasaban personajes siniestros y la prostitución y drogas eran comunes. Así, el hotel que iba a ser de cinco estrellas con huéspedes de alto estatus económico se convirtió en un alojamiento de dos estrellas o menos.  A ello contribuyó la zona que lo rodea, Skid Row, que se pobló poco a poco de indigentes y marginales.  

En aquella época vivían unos diez mil vagabundos y se convirtió en punto de encuentro de prostitutas y amantes ilegales de bajo presupuesto, así como para criminales que eran residentes habituales del Hotel Cecil.  

Con tal hospedaje y habituales no fue difícil que se dieran situaciones sombrías. Fue escenario de catorce suicidios y el hotel adquirió una fama de la que ya no pudo desprenderse. El primer suicidio quedó documentado en el año 1931, cuando W.K. Norton, de 46 años murió en su habitación tras tomar veneno en cápsulas. Uno de los casos más macabros que se recuerdan sucedió en 1944, cuando una mujer de 19 años que compartía cuarto con su novio, dio a luz en el baño a un niño que arrojó por la ventana.  

El primer asesinato del Hotel Cecil  

El primer asesinato ocurrió en el año 1947. Elizabeth Short, de 22 años, fue hallada brutalmente asesinada. Poco antes del asesinato se estrenó la película: La Dalia Azul que trataba de la desaparición de una chica a la que encontraron muerta. Como la mujer del hotel vestía igual que la protagonista de la película, tenía pelo castaño y ojos azules, fue bautizada por la prensa como “La Dalia Negra”.  

Elizabeth Short o "La Dalia Negra" en una de las imágenes antes de su terrible asesinato. 

La chica llegó a Los Ángeles para estar cerca de Hollywood pues soñaba con ser actriz, con que alguien del cine la descubriera y llegar a ser famosa. Mientras, trabajaba de camarera.  

Su cuerpo fue hallado en un parque por una vecina de la zona que creía que era un maniquí roto pues su cuerpo estaba partido en dos. Elizabeth tenía la cara cortada desde los labios hasta las orejas y le fueron extraídos el corazón, el bazo y los intestinos. Según la autopsia, la mujer había estado maniatada y había sido torturada durante tres días.    

Más saltos al vacío y crímenes 

En 1954 una empleada de una firma papelera se arrojó del séptimo piso y en el mismo año otras dos mujeres más. Una de ellas se lanzó por la ventana después de discutir con su marido y mató a un peatón que pasaba por la calle en ese momento.  

En junio de 1965, hubo otro homicidio, una anciana de 79 años muy apreciada por los residentes del hotel que fue operadora telefónica del alojamiento y continuaba viviendo allí. La anciana fue encontrada muerta en su cuarto, había sido violada, apuñalada y estrangulada con una alfombra, asimismo su dormitorio fue saqueado. Su asesino fue absuelto al poco tiempo.  

La agenda de suicidios y crímenes continuó hasta junio de 2015 cuando el cuerpo de un joven de 28 años fue encontrado en la puerta del hotel. Según investigaciones, se creyó que fue suicidio, pero nadie confirmó lo ocurrido.  

Dos asesinos en serie vivían en el hotel 

Uno de los asesinos en serie más sanguinario de California: Richard Ramírez vivió en el Hotel Cecil entre 1984 y 1985. Ramírez atrapaba a sus víctimas en la zona del hotel y se cree que durante la época de su alojamiento en el hotel cometió la mayor parte de sus asesinatos siendo el edificio su base de operaciones.  

El asesino, autoproclamado admirador de Satanás, se instaló en el piso 14, pagaba 14 dólares la noche y mató a 14 personas. Finalmente fue detenido en 1985 gracias a que una de sus víctimas quedó con vida y pudo describir los hechos.  

Otro de los asesinos en serie más famosos que se alojó en el hotel fue Jack el estrangulador o Jack Unterweger, periodista de profesión. Jack estaba en la cárcel por haber asesinado a una prostitutita de 18 años. Pero en su estancia en prisión, se dijo arrepentido y mostró su talento literario, escribió poesía, cuentos, obras de teatro y una autobiografía. Al volverse popular, muchos literarios pidieron su liberación y en 1990 fue puesto en libertad.  

En 1991 una revista austriaca le contrató para escribir un artículo sobre un crimen en Los Ángeles y Jack se hospedó en el hotel Cecil para hacerle un guiño de admiración a “su maestro” Ramírez. Durante esos días, violó y estranguló a tres prostitutas de la zona.  

Después de ser descubierto, fue arrestado y acusado de 12 asesinatos. Fue condenado a cadena perpetua pero se suicidó, colgándose en su celda, el mismo día que escuchó su sentencia.  

Fenómenos paranormales  

Un fotógrafo llamado Koston Alderete, sacó una foto al hotel en enero de 2014 donde se observa, fuera de la ventana del cuarto piso, una figura fantasmal. Con imaginación, se puede "ver" una figura traslúcida de pie en la cornisa del hotel. 

En 2007 el hotel fue reformado y en 2011 dejó de llamarse Cecil y fue rebautizado como Stay on Main. En 2013, tras la muerte de Elisa Lam cuyo cuerpo fue encontrado en uno de los tanques de agua de la azotea del hotel, la web thececilhotel.com que seguía activa en Internet desapareció dejando paso a la página stayonmain.com

Los peritos forenses catalogaron la muerte de Lam como ahogamiento por un brote de bipolaridad y aseguraron que no había indicios de que hubiese sido asesinato o violación. Hoy en día, la mayoría de las personas que siguen el caso no creen esta teoría y “ven casi imposible que Elisa hubiera subido al tanque de la terraza sin que sonasen alarmas, lo hubiese destapado y se hubiera lanzado al agua, desnuda y en la oscuridad". 

En el 2014 el hotel fue vendido a un hotelero de Nueva York, Richard Born que desembolsó treinta millones de dólares. La compañía Simon Baron Development arrendó la propiedad por 99 años y su presidente se comprometió a renovar el hotel preservando su valor arquitectónico y mejorándolo con la instalación de una piscina en la azotea del hotel.  

En febrero de 2017, el Ayuntamiento de Los Ángeles votó para que el viejo Cecil fuera declarado monumento histórico y cultural.  

Entrada del hotel "Stay on main", anteriormente llamado "Hotel Cecil". 

Desde 2017 el hotel está cerrado, pero quieren que abra sus puertas a lo largo de este año. Con la serie de Netflix, las leyendas negras que el hotel ha vivido estarán más vivas que nunca y despertará el interés de muchos curiosos que querrán visitarlo y pasar una noche en sus macabras habitaciones.  

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