25 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

La actriz solicita entre 8 y 10 millones de euros, fortuna que el futbolista habría ganado dentro de la sociedad de gananciales y desviado a su madre

Las claves del divorcio entre Hiba Abouk y Achraf Hakimi: Del desvío de bienes al posible fraude

El Cierre Digital en Hiba Abouk y Achraf Hakimi.
Hiba Abouk y Achraf Hakimi.
El año 2023 no está siendo fácil para Hiba Abouk. Tras la noticia de la acusación por parte de una joven al que fuera su pareja y padre de sus hijos, el futbolista Achraf Hakimi, la actriz ha regresado a España. Es ahora cuando la intérprete madrileña se encuentra inmersa en el proceso de divorcio del galáctico y le reclama entre 8 y 10 millones de euros, fortuna que Hakimi habría ganado dentro de la sociedad de gananciales y que habría desviado en favor de su madre, Saida.

A finales de marzo elcierredigital.com avanzaba en exclusiva la separación entre la actriz madrileña Hiba Abouk y el futbolista marroquí Achraf Hakimi, padre de sus dos hijos pequeños. Un mes antes, el galáctico había sido imputado por la Fiscalía de Francia por una violación a una mujer de 24 años el pasado 3 de febrero –hecho que el jugador negó asegurando que “le habían tendido una trampa”.

Ante esta información la intérprete de 'El Príncipe' no dudó en dejar clara su postura, y mediante una publicación en su perfil personal de Instagram recalcó que "había necesitado tiempo para digerir este shock" y solicitó poder “retomar su vida personal, pública y profesional de la manera menos perjudicial y traumática posible". A mediados de marzo, Abouk dejó atrás su vida en Abu Dabi y regresó a España para recibir el apoyo de su círculo más íntimo. 

En última instancia, la pareja se encuentra inmersa en un proceso de divorcio en el que Abouk reclama a Achraf Hakimi entre 8 y 10 millones de euros, la mitad de la fortuna que el futbolista habría ganado dentro de la sociedad de gananciales y que habría desviado en favor de Saida, su madre, quien ha arremetido duramente contra la intérprete.

Posible denuncia por fraude

La actriz, que se encuentra en tratamiento psicológico, estaría sopesando la posibilidad de denunciar incluso por fraude a Achraf. A continuación, desgranaremos qué podría ocurrir en este caso. En resumen:

  • Hiba tiene derecho a la mitad de la fortuna amasada por el futbolista durante el matrimonio, incluyendo el dinero y bienes que haya puesto a nombre de su madre. Ello supone que sea previsible que Achraf finalmente acceda a ello, al haber sido algo incluso reconocido públicamente por su madre, pues de no ser así, Hiba puede exigirlo en proceso judicial.
  • El futbolista no habría cometido delito de defraudación respecto de los bienes que haya puesto a nombre de su madre durante la plena vigencia del matrimonio, pero podría existir delito con relación a los que se pudieran haber transmitido a partir de la separación de hecho y cauce del proceso de divorcio.

Tormentosa situación familiar

Achraf fue canterano del Real Madrid, posteriormente estuvo en el Getafe y actualmente es lateral del París Saint Germain, siendo uno de los futbolistas mejor pagados de la Ligue 1, con un sueldo que supera el millón de euros al mes.

En julio de 2018 la pareja hizo un viaje juntos a las Maldivas, lo que daba las primeras pistas de que ya estaban iniciando una relación. Hiba tenía 31 años y Achraf 19. La pareja se casó en secreto en 2020 bajo el régimen de gananciales. Actualmente tienen dos hijos, Amín, nacido poco después de la boda, en febrero de 2020, y Naím, que nació justo dos años y un día después.

Según ‘Le Parisien’, en febrero de 2023 una mujer acudió a la comisaría alegando que el lateral le habría supuestamente violado. La Fiscalía abrió de oficio una investigación a pesar de no existir denuncia por parte de la mujer.

La pareja está separada de hecho actualmente. A pesar de las diferencias para repartir la fortuna del matrimonio, el futbolista sigue pagando el piso de París en el que viven sus hijos con la actriz y las niñeras.

Hiba Abouk se sincera sobre el sexo que practica con su marido, el  futbolista Achraf Hakimi

Achraf Hakimi y la actriz Hiba Abouk.

Hiba Abouk estaría planteándose, siguiendo el consejo de sus abogados de París, denunciarle por fraude por la mala administración de su sociedad de gananciales, por haber puesto a nombre de Saida, la madre del futbolista, la fortuna amasada durante el matrimonio.

Al respecto se ha llegado a pronunciar Saida, que ha restado importancia a lo ocurrido, dando a entender que es algo normal. Viene a decir que el hecho de que Achraf haya dispuesto del dinero común familiar y ganancial para ponerlo a nombre de su madre era para protegerlo, para que ese dinero no fuera impedimento para “deshacerse” de Hiba. Las manifestaciones literales son: “Si ha llevado a cabo alguna acción para protegerse, no tengo conocimiento, pero... ¿Cuál es el problema si fuera verdad? Si mi hijo no hace eso, no podrá deshacerse de esa mujer”.

Teniendo en cuenta que el dinero que ganaba Achraf legalmente es ganancial (al igual que el que ganaba Hiba) y, por tanto, es de ambos cónyuges por mitades, es cuanto menos feo y un comentario fuera de lugar el de Saida, pues viene a decir sin reparos ni pelos en la lengua que fue algo intencionado.

En resumen, se trata de un matrimonio con un hijo de tres años y otro de tan sólo uno, con la expectación mediática que se ha creado por la presunta violación del futbolista y el desvio millonario del dinero ganancial de Achraf a su madre.

¿Qué puede ocurrir en este caso?

Lo normal sería que Achraf ceda en su postura y acepte entregar a Hiba la mitad del dinero y de las propiedades que se encuentren sujetas a la condición de gananciales. Y lo lógico es que lo haga extrajudicialmente, pues de no ser así, en un proceso contencioso, el juez le obligará ya que es un derecho de Hiba.

La Sala 2ª de lo Penal del Tribunal Supremo ha reconocido en Pleno no Jurisdiccional que “El régimen de la sociedad de gananciales no es obstáculo para la comisión de un delito de apropiación indebida“.

Respecto del fraude, podría existir respecto de las cantidades que se pudieran haber desviado del caudal ganancial una vez que el matrimonio ya estaba separado de hecho o en proceso de divorcio, pues en ese caso es claro que se harían fuera de la capacidad de administración familiar y del eximente de parentesco, no redundando esas transmisiones en beneficio de la familia, sino que tendrían la intención de desviar activos comunes.

A pesar de la intencionalidad de privar a Hiba de la mitad que le corresponde de la fortuna ganada durante el matrimonio (según las propias manifestaciones de la madre de Achraf) y que constituya un comportamiento anómalo de administración de la sociedad de gananciales, no sería delito, sino que generaría un derecho a compensación en el proceso de liquidación civil de sociedad de gananciales.

En todo proceso de liquidación de sociedad de gananciales existe un inventario de bienes en el activo y pasivo, su valoración y su adjudicación que se efectúa por mitades entre ambos cónyuges.

El dinero ganancial que haya desviado Achraf en beneficio de su madre o de cualquier otro familiar se transformará en la obligación de compensar con la mitad de dicho importe a Hiba.

En este caso la determinación del importe es sencillo, pues Hiba podría solicitar requerimiento a los clubes para los que ha jugado durante el matrimonio el futbolista: Borussia Dortmund (2018-20), Inter de Milán (2020-21) y París Saint-Germain FC (2021-presente). Así como derechos que hubiera obtenido por imagen y los frutos y rentas de sus bienes e inversiones (tanto privativos y gananciales). También podría pedir que aporte los justificantes de operaciones económicas con su madre, e incluso la investigación patrimonial del futbolista y su madre.

La doctrina del Tribunal Supremo clarifica cuáles son los requisitos para que se entienda cometido el delito de apropiación indebida en el seno de una sociedad de gananciales. Así, establece la Sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo nº 100/2013 de 14 de febrero que «La conducta del acusado es la de un administrador infiel que abusando de su cargo con respecto a los bienes gananciales que administra los distrae de su destino, en los términos que resultan del Código civil, en perjuicio de la masa ganancial y, a la postre, de la cónyuge”.

Por tanto, la apropiación indebida que se derive de una administración desleal de la sociedad de gananciales sí puede ser delito, pero han de darse ciertos requisitos. En este caso, en derecho penal podría ser clave el momento en el que se hubieran producido esas transmisiones patrimoniales, pero civilmente la actriz tiene derecho a la reclamación de la mitad del importe de las trasmisiones de patrimonio que se hayan desviado de la sociedad de gananciales (a compensar con el resto de los bienes y deudas gananciales). Al futbolista estas transmisiones le han supuesto una serie de gastos de perfeccionamiento e impuestos que no podrá pedir descontar en la liquidación de gananciales.

Con independencia de todo lo demás, con la prometedora carrera profesional del futbolista y teniendo en cuenta que existen dos hijos comunes que aún son muy pequeños, es totalmente improbable que Hiba, en el contexto ya relatado, denuncie a Achraf y abra una nueva polémica, la de abrir la vía penal respecto al padre de sus hijos. Ahora están en el “pulso” de los derechos económicos, pero es previsible que lleguen a un acuerdo o la justicia reconozca en proceso contencioso los derechos de Hiba.

Hay que evitar criminalizar el derecho de familia y, por eso, es difícil de entender que el futbolista no ceda en favor de Hiba, pues muestra una postura frente al divorcio que debería tender a favorecer que cada uno pueda quedarse con lo que le pertenezca, que es la mitad de los bienes gananciales.

Tal vez el origen de esta situación sea la concepción del futbolista y su familia de que debían proteger los bienes del futbolista, que parte de una premisa equivocada, de no entender (o entender pero pretender eludir) que los ingresos del futbolista durante el matrimonio eran de la sociedad de gananciales, que le corresponde a ambos cónyuges por mitades.

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