28 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

Palacios, obras de arte y joyas son algunos de los bienes del poderoso exalcalde de Ciutadella que pueden pasar a manos de una malagueña de 70 años

La hija del magnate menorquín José María de Olivar reclama su millonaria herencia

Exclusiva José María Olivar
José María Olivar / Millonario menorquín.
Una malagueña de más de 70 años reclama la herencia de su padre, el magnate menorquín José María de Olivar, propietario de palacios, obras de arte, viviendas y joyas. La herencia fue entregada a los sobrinos de Olivar debido a que no se la reconoce como hija legítima. El millonario habría tenido un romance con una barcelonesa con la que no llegó a casarse, por lo que la mujer crió en soltería a la malagueña.

Una malagueña de más de 70 años luchará por la herencia de su padre biológico que, según investigaciones de elcierredigital.com, sería el millonario José María de Olivar. La mujer ha interpuesto una demanda contra los sobrinos de Olivar, que heredaron los bienes debido a la falta de descendencia reconocida por parte del millonario. Actualmente, la demanda está siendo tramitada en los juzgados de Menorca.

La herencia del conocido magnate menorquín contiene palacios, joyas, viviendas, tierras rústicas, obras de arte, empresas y metálico en bancos. Una de estas propiedades es la casa señorial Casa Olivar, cercana a la Catedral Santa María de Ciutadella en Menorca.

El abogado Fernando Osuna, representante de la mujer, ha remitido a elcierredigital.com las pruebas que posee la malagueña, entre las que figuran su certificado de nacimiento, las cartas intercambiadas entre su madre y su padre biológico, el registro del apellido de su padre en las notas del colegio y las aportaciones económicas que el padre hizo a la familia.

La prueba más evidente, sin embargo, sería el parecido físico entre padre e hija. A pesar de que la malagueña fue criada únicamente por su madre, según indica el bufete de abogados tiene las suficientes pruebas para obtener la herencia que le corresponde. Además, se han solicitado las correspondientes pruebas de ADN entre la demandante y los familiares vivos de Olivar, ya que no podría realizarse la prueba con él, que fue incinerado.

José María de Olivar

Nacido en 1918, era hijo de Carlos de Olivar y de Olives y Pilar Despujol Pou. Estudió derecho en Madrid y llegó a ser diputado en la Diputación Provincial de Baleares en representación de Menorca.

José María de Olivar, a la izquierda.

En 1935 fue nombrado caixer senyor (es decir, parte de la nobleza) y desde 1936 hasta 1939 presidió las fiestas de Ciutadella. Antes de su muerte en 2018, fue decano-presidente de la Junta de Caixers Senyors en las fiestas de Sant Joan, debido a su titularidad.

Además, de 1965 a 1971 fue alcalde de la Ciutadella de Menorca. En estos años, promovió las construcciones del Matadero Municipal y de la sede social del Club Náutico, entre otras.

Romance en época franquista

La malagueña fue fruto del amor entre el magnate menorquín y una joven barcelonesa que vivió parte de su infancia en el extranjero. La relación entre ambos se dio durante la época de los 40 y, aunque existía una clara diferencia de edad entre ambos, además de la distancia entre Menorca y Barcelona, perduró en el tiempo.

Sin embargo, la relación de noviazgo no llegó a dar el paso al matrimonio por lo que, cuando la mujer se quedó embarazada en 1945, llegaron los problemas. Olivar no reaccionó bien ante la noticia y la relación empezó a enfriarse. La mujer, con apenas 20 años, tuvo que enfrentarse sola al embarazo y a la crianza de su hija en una época en la que ser madre soltera no estaba bien visto.

Aún así, debido a la mediación de alguien cercano al millonario, asumió su paternidad enviando a la familia monoparental cantidades de dinero y asumiendo el pago del colegio de la niña.

Entre las pruebas que la malagueña aporta para reclamar la herencia se encuentra también su propio testimonio, ya que se habría reunido en varias ocasiones con su padre. Además, existen diversos documentos, así como testigos que pueden acreditar la relación de parentesco entre ambos.

Los sobrinos de Olivar, que heredaron el patrimonio, residen en Sevilla y se muestran totalmente contrarios a entregar los bienes a la que sería la única hija del millonario. Según un documento remitido a elcierredigital.com por parte del bufete de abogados de la malagueña, “los derechos de la hija son mucho más sólidos que los de los sobrinos”.

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