25 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El diputado díscolo y fundador de Podemos realizó un trabajo de 656 páginas sobre la hegemonía lograda por Evo Morales con el Movimiento al Socialismo

La tesis doctoral de Errejón cumple diez años: Guía para entender la 'ideología volátil' de la estrella de Más País

/ Errejón. Foto: TVE.
Iñigo Errejón rebajó la arrogancia que existía en la izquierda española sobre los movimientos populares latinoamericanos con una tesis que presentó hace diez años y que ayuda a entender su relación con Pablo Iglesias, con el que empezó y acabó mal, y a comprender su 'ideología volátil'.

La agonía del 'zapaterismo' y la falta de fuerzas de la izquierda alternativa estatal focalizada en Izquierda Unida, hablamos de 2011, sumió en una depresión al progresismo ortodoxo español. Y este buscó refugio intelectual en otras latitudes tras sortear la arrogancia con la que la 'gauche divine' europea mira a latinoamérica.

Hacia el otro lado del charco llegaron las atentas miradas de varios jóvenes españoles de izquierdas que aprovecharían la incapacidad transformadora de IU, asimilada por el Sistema e incapaz de leer una situación que invitaba a resetearse en materia comunicativa y a romper con el 78, con el ánimo de canalizar el creciente descontento social hacia las instituciones surgido en 2008.

En este proyecto estaba Íñigo Errejón, que el 15 de mayo de 2011 presentó su tesis doctoral y posteriormente participaría en una 'manifestación rutinaria' que desembocaría en el 15M que ayudó a cambiar los marcos conceptuales y regenerar, que no transformar, un sistema político español lastrado por la corrupción (PP y Casa Real) y por la falta de alternativas a la hegemonía neoliberal (el PSOE, que durante el 'felipismo' también se había visto salpicado por corrupción e incluso los crímenes de Estado).

Errejón e Iglesias

Íñigo Errejón firmó una impecable tesis doctoral de 656 páginas titulada La lucha por la hegemonía durante el primer gobierno del MAS en Bolivia (2006-2009): un análisis discursivo. El politólogo, antes de entrar en harina, le dedicó la obra a varios amigos.

Y entre ellos se encontraba Pablo Iglesias: "Nos conocimos enfrentados, pero no tardamos mucho en comprender que veníamos del mismo sitio y debíamos cuidarnos, porque nos quedaba mucho camino por recorrer juntos. En Pablo Iglesias he encontrado un compañero de mente incisiva y voluntad bolchevique, así como un permanente estímulo intelectual. Él me enseñó que el arte de la guerra se practica con método y tesón, haciendo más que diciendo, como me quiere. Esta tesis y su autor le deben mucho más de lo que cabría en estas líneas".

Errejón e Iglesias. Foto: Flickr Podemos. 

Es cierto que tres años antes Iglesias había firmado Multitud y acción colectiva postnacional: Un estudio comparado de los desobedientes, de Italia a Madrid, y en el apartado de dedicatorias también se acordó de Errejón, "al que conocí comiendo pan con azúcar -es como un suizo, decía- en el puesto de chuches de la facultad. Tuve la suerte de darle una clase (una sola) que me permitirá, en el futuro, presumir de haber sido profesor nada menos que de Iñigo Errejón".

Hegemonía, hegemonía y hegemonía

Se confunden los politólogos que creen que Íñigo Errejón defiende una izquierda más centrada que la de Unidas Podemos. Y es que, entre Más País y la coalición liderada hasta hace unas semanas por Pablo Iglesias, la única diferencia notable es la de la estrategia, que según su acepción matemática recogida por la RAE es "el conjunto de las reglas que buscan una decisión óptima en cada momento".

Y es evidente que Errejón busca su decisión óptima en cada momento, en 2014 subirse al barco de Podemos como estratega y en 2021 acercándose a medios y periodistas enfrentados con Pablo Iglesias.

Porque Íñigo sigue siendo el que intentó adaptar el concepto nacional-popular latinoamericano a España mediante un patriotismo de baja intensidad, sin himno ni bandera, con el que interpelaba a la ciudadanía con el 'arriba-abajo' que relevaba al 'izquierda-derecha' que había mantenido el negocio bipartidista.

Es cierto que el líder de Más País sabe que los vientos latinoamericanos cotizan a la baja, véase la crisis económica y política que sacude a Venezuela, por lo cual ahora se fija en 'los Verdes' alemanes con la intención de convertirse en un ecologista que utiliza temas hegemónicos de difícil respuesta para sus adversarios políticos: la salud mental, el transporte, la conciliación, etc.

Es cierto que estos temas, 'inofensivos' para el establishment, casi siempre acarrean un crecimiento electoral de estas izquierdas 'rojiverdes' a costa de su propia domesticación.

Evo Morales

Errejón estudió el éxito del Movimiento Al Socialismo de Bolivia (MAS) y aseguró que el partido y Evo Morales eran "los catalizadores y representantes de una nominación radical: la de 'pueblo boliviano', que es una identidad política generada por medio de la dicotomización conflictual del campo político, la representación de las élites como enemigas del interés general de la nación, y la operación metonímica por la cual los grupos sociales particulares -indios y pobres- encarnan la voluntad general universal".

Y he aquí la clave de la tesis: la readaptación de MAS tras encontrarse una resistencia regionalista. Sigue Errejón: "El principal desafío para la hegemonía expansiva del MAS lo constituyó la demanda de descentralización autonómica que articulaba las identidades regionales orientales con contenidos opositores al Gobierno. La rearticulación de esa demanda al interior del discurso del MAS amplió las fronteras de la identidad oficialista y desarticuló la contrahegemonía en formación".

De la tesis también destaca una sencilla pero atinada definición del neoliberalismo: "Las premisas de las que parte son una serie de asunciones ideológicas de acuerdo con las cuales la sociedad ideal es aquella compuesta por individuos egoístas maximizadores de utilidad que se encuentran en mercados de libre intercambio, más eficientes que ninguna otra forma de distribuir los recursos, y que necesitan de una regulación mínima del Estado para asegurar la competencia y el orden".

Ernesto Laclau

La capacidad del MAS para erigirse como portavoz del "pueblo boliviano" es una evidencia del éxito en Latinoamérica del teórico Ernesto Laclau, discípulo aventajado de Antonio Gramsci y profesor tardío de Errejón, que dice que la hegemonía es "la capacidad de un grupo de presentar su proyecto particular como encarnando el interés general (un particular que genera en torno a sí un universal), una relación contingente, siempre incompleta, contestada y temporal".

"No se trata sólo de liderazgo ni de mera alianza de fuerzas, sino de la construcción de un sentido nuevo que es más que la suma de las partes y que produce un orden moral, cultural y simbólico en el que los sectores subalternos e incluso los adversarios deben operar con los términos y sobre el terreno de quien detenta la hegemonía, convertida ya en sentido común que no puede quebrarse desde la absoluta exterioridad que condena a la irrelevancia", añade el líder de Más País parafraseando en parte a Laclau.

Errejón está ahora en la tesis de romper vínculos emocionales con Unidas Podemos y robar votos al PSOE mediante reproches educados sobre su creciente cobardía a la hora de cumplir el programa electoral que firmaron Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y que, en materia de Vivienda, puede quedar como papel mojado.

El líder de Más País atina al señalar que el Gobierno central "va a pagar el mismo precio por ser atrevido que por no serlo, en tanto que la derecha en España no les culpa de hacer sino de ser".

Y es que, según Errejón, la izquierda debe aprovechar las escasas olas que le llevan a la playa para conseguir unos avances sociales y económicos que de hacerse hegemónicos, otra vez hegemonía, se fijan en el imaginario colectivo estatal, véase las bodas gais contra las que Mariano Rajoy hizo guerra antes de asumirlas desde La Moncloa. 

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