03 de diciembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Se quemó el 12 de febrero de 2005 y un vídeo captó dos sombras en la planta 12 donde estaba la consultora Deloitte que auditaba a Francisco Gonzalez

Quince años después siguen las dudas de si Villarejo participó en el incendio del Edificio Windsor tras firmar con el BBVA

El incendio en el Windsor.
El incendio en el Windsor.
Quince años después del incendio en Madrid del Edificio Windsor,continúan las incógnitas acentuadas por la detención del excomisario Villarejo y la documentación que obraba en su poder. Uno de esos informes, desvelados en 2019, pero fechado dos semanas después del incendio, aseguraba que Villarejo habia participado en destruir y recuperar información de la firma auditoria Deloitte comprometedora para Francisco González, expresidente del BBVA, en cuyas instalaciones comenzó el terrible incendio.

Los fantasmas planean todavía quince años después de que se produjera el incendio del conocido Edificio Windsor, en Madrid. Quién lo hizo, si alguien fue su artífice. Todo ocurrió en la noche del 12 al 13 de febrero de 2005. A esas horas todas las televisiones retransmitían en directo este catastrófico suceso en una de las zonas nobles de Madrid. Un drama que se originó en la planta 21 de este emblemático edificio, de 32 plantas y 106 metros de altura, propiedad de la familia Reyzábal.

Tras una larga investigación del Grupo 5 de Homicidios de la Policía Nacional, el Juzgado de Instrucción número 28 de Madrid archivó la causa el 31 de enero de 2006. Se daba por buena la teoría de que una trabajadora de la empresa Deloitte dejó mal apagado un cigarrillo de manera no intencionada en la planta 21, lugar donde se originó el fuego.

El juzgado concluyó que las sombras filmadas en un vídeo aficionado en la planta 12 del edificio no eran un montaje, sino que realmente había personas en esa planta, una vez que se hubo desalojado el edificio por los bomberos, pero que no intervinieron en el trágico suceso.

Pero tras saltar a la opinión pública el caso Tandem con la publicación de documentos relacionados con el llamado caso Villarejo, se relacionó por algunas fuentes al excomisario José Manuel Villarejo con aquel trágico suceso del Windsor. ¿De qué manera? Muy fácil.

Fueron los documentos que constan en la pieza separada de Tandem sobre el BBVA, que investiga la Audiencia Nacional, donde aparecieron unos encargos que esta entidad bancaria apalabró con el excomisario Villarejo. Uno de ellos, titulado “Proyecto F.G.”, en alusión a Francisco González expresidente del banco, fue el que desató todas las alarmas e incógnitas.

Ese informe, realizado entre 2004 y 2005, recogía las maniobras realizadas por Villarejo para impedir que la empresa competidora Sacyr fracasase en su intento de controlar el BBVA, entonces bajo el poder total de González.

El informe, fechado el 26 de febrero de 2005, catorce días después del incendio del Windsor, recoge más de 16.000 intervenciones de comunicaciones y recoge textualmente que la “acción final” consistió en “eliminar rastros documentales de la firma de auditoría DEL. Intento de sustitución de soportes documentales originales, en su defecto eliminación física de los mismos”.

Así lucía el Windsor a la mañana siguiente al incendio.

La planta 12 del Edificio Windsor albergaba significativamente el departamento fiscal de la firma auditora Deloitte y fue en esos despachos donde se vieron a dos personas aquella noche con cascos y linternas. Por entonces, la consultora Deloitte elaboraba una auditoría sobre la firma FG Valores, propiedad de Francisco González, que fue vendida a Merril Lynch en 1996.

Precisamente un día antes del incendio la Fiscalía Anticorrupción había pedido a Deloitte que aportara esos documentos, necesarios para una investigación sobre un desfase contable de 757 millones de las antiguas pesetas, unos 4,5 millones de euros. Sin embargo, el incendio acabó devorando esa documentación. Y no se pudo aportar nada, como presuntamente se pretendía.

Caso Villarejo

En febrero de 2019, cuando todo la documentación salió a la luz a raíz del caso Villarejo, el excomisario José Manuel Villarejo negó tener nada que ver con aquel incendio. Pero lo cierto es que nunca puso por escrito cómo había eliminado aquellas pruebas "DEL".

Hoy, cuando se cumplen 15 años del incendio, quedan todavía muchas incógnitas sin resolver y muchas preguntas que nunca fueron respondidas en su totalidad. ¿Quiénes eran las personas que aquella noche estaban en la planta 12? ¿Por qué el fuego se propagó más rápido hacia abajo que hacia arriba? ¿Cómo es posible que los tres bomberos que llegaron hasta la planta 21 no pudieran extinguir el incendio recién comenzado? ¿Por qué los cuatro empleados de la empresa de seguridad Prosegur tardaron tanto en dar la voz de alarma? ¿Pagaron los seguros a la familia Reyzábal el valor de 100 millones de euros estipulado?

El edificio quemándose la noche del 12 de febrero de 2005.

Como se ha dicho algunas de estas preguntas quedaron respondidas a medias durante la instrucción judicial del incendio, pero otras no. Por ejemplo: Cómo es posible que los empleados de Prosegur tuvieran que subir a pie, una a una de las 32 plantas del edificio, para revisar que no quedase nadie. Por qué los bomberos tardaron en abrir la puerta del despacho 21 ya que algo impedía la apertura. Y cuando lo hicieron, rompieron la ventana por la diferencia de presión, lo que según algunos expertos contribuyó a "empujar" el fuego hacia abajo. De qué modo se comprobó que no se habían empleado acelerantes del fuego. Quién estuvo en la planta 12 aquella noche. Unos misterios que  jamás se descubrieron.

Los datos están ahí. La alarma antiincendios en el centro de control del sótano sonó a las 23.15 del sábado 12 de febrero, los bomberos recibieron el aviso a las 23.20 horas y llegaron catorce minutos después, a las 23.34 horas. El problema fue que el edificio no tenía sistema automático de extinción de incendios y la "columna seca", que usan habitualmente en este tipo de edificios los expertos, no tenía presión suficiente en el piso 21.

También es cierto que las compañías Allianz Seguros y Mapfre, que tenían el edificio asegurado al 60 y 40 por ciento respectivamente, anunciaron tras el cierre de la investigación que comenzarían a pagar. Y lo que quedó del esqueleto del edificio Windsor fue desmontado. Ahora en su lugar se alza un edificio de El Corte Inglés que está integrado dentro del amplio complejo de estos grandes almacenes tienen en la manzana de Nuevos Ministerios en la capital de España. Una zona donde el misterio todavía continúa.

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