29 de septiembre de 2023
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FIN DE SEMANA

JOAQUÍN FERRÁNDIZ, QUE AGREDIÓ Y ASESINÓ A CINCO MUJERES EN LA COMUNIDAD VALENCIANA EN LOS 90, SALDRÁ EN JULIO DE HERRERA DE LA MANCHA

Temor ante la próxima salida de prisión del violador de Castellón: "Quedará libre sin tratamiento para su psicopatía"

El Cierre Digital en / Joaquín Ferrándiz Ventura.
/ Joaquín Ferrándiz Ventura.
El próximo mes de julio saldrá de la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) el asesino violador Joaquín Ferrándiz Ventura después de permanecer los 25 años máximos que marca la ley respecto a la permanencia de un interno en la cárcel. Ferrándiz fue un asesino y violador que operó en la Comunidad Valenciana durante 1995 y 1996. Violó y asesinó a cinco mujeres mientras vivía con su madre y llevaba la vida normal de un joven trabajador.

Está previsto que en el próximo mes de julio salga de prisión Joaquín Ferrándiz Ventura, considerado el 'Jack el Destripador valenciano'. Después de asesinar a cinco jóvenes a sangre fría en Castellón, entró en la cárcel como forma preventiva en septiembre de 1998 y en el año 2000 fue condenado a 69 años de prisión por la Audiencia Provincial de Castellón. En el mes de julio de 2023 habrán pasado los 25 años máximos que marca la ley en España respecto a la permanencia de un interno en la cárcel. 

Este asesino en serie ha cumplido condena en la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) desde 1998, donde ha coincidido con otros asesinos como José Bretón, Miguel Carcaño, Tony King y Santiago del Valle. El año pasado efectuó sus primeras salidas a la calle, en concreto tres, tras pedir los permisos correspondientes. A pesar de poder beneficiarse de ellos, nunca los había llegado a reclamar hasta el año 2022.

Joaquín Ferrándiz.

Estos permisos los ha pasado tutelado en la residencia de los Padres Trinitarios, en un piso en Valdepeñas del sacerdote de Herrera de La Mancha, que colabora con una asociación que favorece la reinserción de presos. Sin embargo, los vecinos de Valdepeñas aseguraron que se sentían inseguros con su presencia y su inminente puesta en libertad. ¿Hasta qué punto hay que creer en la reinserción?¿Dónde están los límites?

Eso mismo se preguntaban los especialistas, que sostenían que no se estaba haciendo una intervención adecuada con él en la prisión, abriéndose la posibilidad de una repetición de sus acciones. Pese a quedar en libertad en breve, Ferrándiz no podrá acercarse a Castellón, Benicàssim, Onda y Villarreal hasta 2028. Los lugares donde cometió sus brutales crímenes. 

Elcierredigital.com ha contactado con el criminólogo Vicente Planas que señala que "Ferrándiz es y ha sido psicópata más importantes que ha tenido nuestro país, además, también es depredador. Vigilaba y perseguía a las víctimas hasta que se encontraba con ellas, estando de permiso ejecuto sus actos más violentos. Después de su primer periodo en prisión quedó claro que le daba igual, porque volvió a delinquir y de peor manera. Lo peor es que saldrá sin ningún tratamiento sobre la psicopatía que padece y tarde o temprano tendrá contacto con alguna mujer y posiblemente vuelva a actuar de manera parecida". 

"Para mí la psicopatía con la edad disminuye, pero no desparece. Puede que parezca que está tranquilo, pero eso también lo hizo ver cuando estaba cometiendo los crímenes llegando a engañar a sus amigos. Esta claro que va seguir siendo una persona peligrosa, por lo tanto puede suponer un riesgo para la sociedad. ¿Qué sucedería si vuelve a cometer un acto similar a raíz de salir de prisión? Se podrían haber tomado otras medidas cautelares, porque si se dan las condiciones que ya se dieron en la década de los 90, Joaquín Ferrándiz actuará de la misma manera. Podría ser más joven, pero la persona sigue siendo la misma. Cabe remarcar que en prisión se ha relacionado con gente asesina y psicópatas como José Bretón, o Carcaño", concluye Vicente Planas.

"Espero que nadie se olvide de lo que hizo"


En una conversación con El Periódico Mediterráneo, Jaime García, el hermano de Amelia Sandra García, una de las víctimas, declaraba que consideraba la salida de prisión de una “injusticia tremenda”. “Creo que puede volver a matar si sale de la cárcel. Él odia a las mujeres y esta clase de criminales no pueden estar sueltos por la calle, no se rehabilitan tras pasar por la cárcel. Voy a luchar con todas mis fuerzas para intentar que Joaquín Ferrándiz no pueda volver a vivir tranquilo en ningún sitio. La gente más joven no conoce el caso de Joaquín Ferrándiz, pero aquí estoy yo para seguir recordando a todos lo que hizo y avisar de que puede volver a matar”. 

Ferrándiz durante su juicio.

Jaime es la viva imagen del sufrimiento y el dolor que causa un asesino en los familiares de las víctimas. El hermano de Amelia cayó en depresión y en el alcohol, en una situación económica complicada (pidiendo en la puerta de un Mercadona) hasta que finalmente se trasladó a Sagunto, a un piso de acogida. Jaime tenía 19 años cuando desapareció su hermana, a los 5 años su madre se cortó las venas, pero pudo sobrevivir. Con sus padres fallecidos y su hermana asesinada por Joaquín Ferrándiz a Jaime le queda luchar porque los terribles crímenes cometidos por Ferrándiz jamás sean olvidados.

Amelia Sandra García.

En la entrevista con el citado medio señaló que una de sus mayores preocupaciones era que Ferrándiz no pueda conservar el anonimato una vez salga de prisión, “me gustaría que los medios estén fuera esperándole, que se le vea la cara para que todo el mundo sepa qué aspecto tiene”, señalaba Jaime.

Sus años en la cárcel


Durante los años que lleva en la cárcel de Herrera La Mancha no se le ha diagnosticado ningún tipo de psicopatía, “no era una persona neurótica, ni se le notaba ningún trastorno en la personalidad, era una persona amable y tranquila, sin antecedentes penales”, explican fuentes cercanas a su caso ante elcierredigital.com.

Natalia Archelós, una de las víctimas de Ferrándiz.

Ha trabajado como ordenanza en prisión y por su buen comportamiento se le han otorgado beneficios penitenciarios y labores relacionadas con la cocina, la limpieza, la lavandería o el reparto de correo. 

El nacimiento de un asesino en serie


Ferrándiz ya estuvo en prisión a finales de los ochenta como autor de una agresión sexual. Durante su estancia en la cárcel, compartió celda con un sujeto que había matado a su esposa. Este hombre se jactaba del crimen cometido y los detalles y descripción de lo sucedido le sirvió a Joaquín para construir su faceta criminal, imitando el modus operandi de su compañero.

En 1995 Ferrándiz fue liberado gracias a la presión ejercida por amigos y familiares convencidos de su inocencia. Se le otorgó la libertad condicional gracias además a su buen comportamiento y su participación en el boletín de la prisión.

Tras salir de prisión, el ex convicto decidió trasladarse a la ciudad de Castellón de la Plana, donde vivió con su madre y empezó a trabajar en una compañía de seguros de coches. Cuando se conocieron sus crímenes, sus compañeros de trabajo lo describieron como una persona normal, sin saber que durante los días no laborales Joaquín Ferrándiz se convertía en una persona totalmente distinta, un depredador sexual sediento de sangre.

Sonia Rubio, una de las víctimas de Ferrándiz.

Entre los años 1995 y 1996, Joaquín Ferrándiz Ventura, siendo agente de seguros en Castellón, acabó con la vida de las jóvenes Sonia Rubio, Natalia Archelós, Mercedes Vélez, Francisca Salas y Amelia Sandra García. La aparición de los cuerpos sembró el pánico en la población y puso en jaque a las autoridades de la zona.

Ferrándiz tenía 32 años cuando mató a sangre fría a cinco jóvenes en Castellón. Según revelaron psicólogos forenses, “el instinto cazador de los asesinos en serie desciende drásticamente a partir de los 40 años”. Entró en la cárcel como forma preventiva en septiembre de 1998, siendo detenido por la Guardia Civil, y en el año 2000 la Audiencia Provincial de Castellón, le condenó a 69 años de prisión.

Fue la primera vez que se utilizó el perfil criminal en España, de la mano del criminólogo Vicente Garrido Genovés quien, junto con la policía, “intentaron ver si su modus operandi coincidía con alguno de los registrados”. Coincidieron en que era un asesino depredador, vigilaba y controlaba a las víctimas para acercarse a ellas, “él quería sentir poder sobre las víctimas y sus crímenes eran muy violentos”, aseguró el criminólogo Vicente Planas.

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