28 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El condenado sufre un trastorno antisocial de la personalidad con un cuadro de desarrollo deliroide y delirante de perjuicio y persecución

Un vecino de Utebo, en Zaragoza, condenado por acosar y perseguir a los guardias civiles de su pueblo

Condenado un utebero por acosar a diferentes agentes de la Guardia Civil.
Condenado un utebero por acosar a diferentes agentes de la Guardia Civil.
El Juzgado de lo Penal número 6 de Zaragoza ha condenado a Sergio D.Z a una multa de 1.560 euros por haber cometido dos delitos de acoso y otro de amenazas leves a dos agentes de la Guardia Civil y a sus familias en la localidad zaragozana de Utebo. El condenado sufre un trastorno antisocial de la personalidad con un cuadro de desarrollo deliroide y delirante de perjuicio y persecución.

El vecino de Utebo, Sergio D.Z., llevaba tiempo obsesionado con la Guardia Civil lo que le llevó a perseguirles en diferentes ocasiones e, incluso, a amenazarles, Estos hechos transcurrieron a lo largo del año 2017 y 2018, realizando conductas "beligerantes y agresivas", como señala la propia sentencia, "hacia distintos miembros de la Guardia Civil y de la Policía Local de Utebo y Casetas".

El Juzgado de lo Penal número 6 de Zaragoza le ha condenado a pesar de que en la vista oral el acusado negó los hechos. Ello llevó a que la titular de dicho Juzgado impusiese la pena inferior en un grado, dado que concurría en él la eximente por alteración psíquica que recoge el artículo 20 en su apartado primero del Código Penal, aunque en este supuesto concurre de un modo incompleto, presenta un diagnóstico de trastorno antisocial de la personalidad con un cuadro de desarrollo deliroide/delirante de perjuicio y persecución hacia la Guardia Civil. 

Además, se le ha impuesto una multa de 1.560 euros y una orden de alejamiento por la cual no se le permitirá acercase a menos de 200 metros de distancia, por un periodo de tiempo entre seis y dos años, a las agentes de la Guardia Civil, debiendo abonar además un total de 1.100 euros por responsabilidad civil.

Declaraciones de las víctimas

El acusado en varias ocasiones provocó enfrentamientos personales con los agentes, tanto cuando estaban trabajando como cuando estaban fuera de servicio, incluso en una ocasión llegó a arrojarse contra uno de los vehículos oficiales cuando patrullaban por la vía pública.

Una de las víctimas ha contado hasta diez episodios distintos entre mayo de 2017 y febrero de 2018, donde Sergio, el acusado, además de acosarle siguiéndole y grabándole llegó a intimidarle cuando estaba de servicio e, incluso, en alguna ocasión cuando iba acompañado de sus dos hijos menores.

La agente explicó que en una ocasión cuando no estaba de servicio, entró en un bar huyendo de Sergio, y éste al contemplarla comenzó a chillar diciendo: "La primera que va a caer va a ser la Guardia Civil que acaba de entrar, después la dueña del bar y después caerá toda la Guardia Civil y la Policía Local".

Agentes de la Guardia Civil y la Policía Local en Utebo (Zaragoza).

En otra ocasión amenazó incluso diciéndola que se iba a enterar si no le quitaba una multa de tráfico; "Tú me vas a quitar la multa porque yo no iba conduciendo" y añadió que iba a "hablar con la jueza" para terminar diciéndole: "...Que si te has enterado campeona, tú sigue porque te vas a enterar."

En una de las ocasiones, el acusado arremetió contra otra agente de la Benemérita cuando esta iba por la calle con una hija menor de edad. Según narró, Sergio D. Z. estaba sentado en la terraza de un bar y al ver a su víctima se levantó de repente y empezó a gritarle diciéndole que le diera su número de placa por haberse pasado con los menores el día anterior.

Otro hecho denunciado ocurrió cuando el acusado empezó a grabar con una cámara GoPro a un agente mientras le preguntaba por un reloj y 800 euros que, como sostenía, le habían "robado."

El abogado Marco Antonio Navarro, que ejerció la acusación particular, ha afirmado que está satisfecho con la sentencia, pero que estudiará, no obstante, si sus clientes lo estiman oportuno recurrirla, dado que hasta la pareja de Sergio sostiene que eran los agentes los que provocaban a su chico. 

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