07 de julio de 2020
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FIN DE SEMANA

El cardenal es considerado el verdadero hombre del Papa Francisco I en España, de talante progresista y que intentará renovar la iglesia española

Juan José Omella, Arzobispo de Barcelona, elegido presidente de la Conferencia Espiscopal pese a la campaña ultra contra él

Última hora Juan José Omella.
Juan José Omella.
El Espíritu Santo ha hablado y, al decir de muchos, se ha decantado por el ala más progresista de la Iglesia Católica española. Los designios más funestos para los conservadores se han cumplido. Juan José Omella, el Arzobispo de Barcelona, ha sido elegido nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española. Omella era el candidato favorito de Pedro Sánchez y para muchos el verdadero hombre del Papa Francisco I en España.

El arzobispo de Barcelona contó con el respaldo mayoritario de la Asamblea Plenaria durante la votación definitiva que tuvo lugar a primera hora de este martes. Según han informado fuentes de esta institución, Omella, de 74 años -según recoge la página web de la Conferencia Episcopal- ha sido elegido por mayoría absoluta y mediante voto secreto entre los 64 obispos, arzobispos y cardenales que podían optar al cargo que desempeñará durante los próximos cuatro años.

Nacido en 1945 en Cretas (Teruel), en la franja catalanoparlante limítrofe con Cataluña, nunca se ha postulado para ocupar ningún cargo. Cuando el Papa le nombró en 2015 arzobispo de Barcelona, los vaticanistas ya pronosticaron que era el hombre elegido por el Pontífice para reformar la Iglesia en España y cambiar el rumbo conservador que tomó a partir de los años de Antonio María Rouco Varela.

Su postura política de cautela con respecto al Procés catalán, con el que nunca ha sido crítico, le ha ganado fama de ser poco claro entre sus enemigos. El no ser crítico con el independentismo le ha costado ser mal visto por la sección más conservadora de la Iglesia. Sin embargo, cuando intentó mediar entre el expresidente catalán Carles Puigdemont y Mariano Rajoy, junto con el Arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, el Vaticano lo impidió, marcando así las distancias entre la Santa Sede y el conflicto político catalán.

Juan José Omella y el Papa Francisco I. 

Muchos acusan a Omella de veleidades nacionalistas. Olvidan quizá algunos, tal vez, la postura poco clara que mantuvo la iglesia española durante los años más duros del terrorismo en el País Vasco. No obstante, el Arzobispo de Barcelona es hoy, sin duda, el hombre de Jorge Mario Bergoglio en España y eso lo tienen claro todos los obispos españoles. Sigue la línea marcada por el Papa Francisco en todos sus puntos.

Sobre la eutanasia, defiende que se garanticen los cuidados paliativos para dignificar la situación del final de la vida y apuesta por que la mujer tenga un papel más destacado en el seno de la Iglesia. Para demostrarlo, nombró en 2017 a una mujer como secretaria general del arzobispado y cancillera de la curia diocesana, la primera mujer que accedió a una alta función de la organización administrativa de la curia en el Arzobispado de Barcelona.

Condena sin paliativos los abusos a menores cometidos por religiosos y siempre ha pedido “asumir y limpiar todo lo que sea necesario”, y ha calificado de “pecado” que los bancos no devuelvan a la sociedad los beneficios que consiguieron tras su rescate con dinero público.

La campaña ultra contra el cardenal vaticanista

Nunca antes la tensiones entre una facción de la iglesia y un Papa se habían hecho tan evidentes. La parte más conservadora del clero no está de acuerdo con parte de los postulados del nuevo Pontífice. Los elementos más ultraderechistas han intentado por todos los medios mediatizar la candidatura de Omella para presidir la Conferencia Episcopal Española.

Juan José Omella. 

El último intento desesperado tuvo forma de libro. Complot de poder en la Iglesia española: Barco contra Omella. En defensa propia, firmado por un tal Jacques Pintor es el texto difamatorio contra Omella que fue enviado a los 87 electores (cuatro cardenales, 12 arzobispos, 48 obispos, 18 prelados auxiliares, el administrador apostólico de Ciudad Rodrigo y los administradores diocesanos de Astorga, Coria-Cáceres, Ibiza y Zamora) que tenían la potestad de seleccionar al nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española. El libro es una defensa del exsacerdote Miguel Ángel Barco, expulsado de la labor pastoral por monseñor Omella tras ser acusado de una presunta paternidad que él sigue negando.

Según el texto, Omella orquestó toda una trama para usar este escándalo para forzar la renuncia del exarzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña. En libro hay un compendio de WhatsApps, correos electrónicos, cartas enviadas a Francisco I y demandas judiciales que probarían las maniobras de Omella.

Un juego sucio que, según ha podido saber Elcierredigital.com, estaba promovido por grupos seglares de ultraderecha que pretendían influir en este momento decisivo para la historia de la Iglesia católica. Esta jugada demuestra lo enconadas que están las posturas en la iglesia en España que se debate en la actualidad entre los seguidores del Papa y sus abiertamente críticos. Una guerra que ahora podría cobrases sus primeras "víctimas" si Omella lleva adelante la renovación de la iglesia española tal y como quieren desde Roma. Sin embargo, las facciones conservadoras cuentan con mucho apoyo y se debaten entre seguir sus postulados y la obediencia debía tanto al Papa como, también ahora, su "temido" cardenal Omella.

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