19 de mayo de 2024
|
Buscar
FIN DE SEMANA

En una conversación sobre la menor el alemán reveló a un amigo que "ella no gritó", una estremecedora confesión que ha hecho saltar todas las alarmas

Caso Madeleine McCann: La frase que ha convertido a Christian Brueckner en principal sospechoso

Madeleine McCann y el principal sospechoso de su desaparición, Christian Brueckner
Madeleine McCann y el principal sospechoso de su desaparición, Christian Brueckner
Tras tres semanas de búsqueda en las inmediaciones de un embalse en la región del Algarve, Portugal, donde fue vista por última vez la menor Madeleine McCann en el año 2007, se han hecho públicas nuevas declaraciones del entorno del principal sospechoso, Christian Brueckner, que lo señalan como culpable tras responder “Sí, no gritó” cuando fue preguntado por un amigo sobre el caso Madeleine. Brueckner mantiene su esfuerzo por limpiar su imagen y desmiente las declaraciones de su amigo.

En los últimos meses, numerosas novedades han surgido en torno al caso  de la desaparición de la menor británica Madeleine McCann. Una de ellas fue en mayo de 2023 cuando las autoridades portuguesas, a raíz de una petición de la policía alemana, iniciaron una de las mayores búsquedas de la pequeña desde que desapareció el 3 de mayo de 2007.

 

La búsqueda comenzó en el embalse de Barragem do Arade. Esta zona se encuentra a 50 kilómetros de Praia da Luz, un lugar que frecuentaba Christian Brueckner, según ha afirmado el medio portugués SIC Notícias. Este alemán de 45 años es todavía el principal sospechoso de la desaparición de la niña y cuya última confesión ha dado un giro radical al caso.

 

Diversos medios británicos han revelado que el amigo de Brueckner, Helge Busching, mantuvo una conversación con el sospechoso sobre el caso durante la que Brueckner afirmó “Sí, no gritó” refiriéndose a la pequeña Madeleine McCann y al hecho de que no hubiera rastro de la menor tras su desaparición. Helge Busching y el principal sospechoso, Christian Brueckner, mantuvieron una relación de amistad a principios de los 2000 en Portugal. Años después, ya en 2008, se reencontraron en un festival en España.

Fue entonces cuando Brueckner hizo un comentario sobre la niña desaparecida, preguntó a su amigo si tenía planes de volver de visita a Portugal, a lo que Busching respondió; “Ya no voy a Portugal porque hay demasiados problemas allí, Portugal tiene demasiada policía para mí por la niña desaparecida”. Es entonces cuando Busching le comentó a Brueckner; “es realmente extraño que desapareciera (Madeleine) sin dejar rastro”, a lo que Brueckner respondió “Sí, ella no gritó”.

Ahora, estas declaraciones se vuelcan contra Brueckner, que ha realizado un esfuerzo para limpiar su nombre escribiendo varias cartas que contienen quejas sobre el trato que recibió en la prisión donde cumple siete años por un caso violación. Este delito se produjo en el mismo resort donde disfrutaba de sus vacaciones la familia McCann.

Brueckner ha negado las declaraciones de Busching alegando que “ni siquiera es necesario hacer comentarios sobre esto”, y ha confesado que las disputas con Busching se deben a un conflicto relacionado con drogas. Busching se puso en contacto con la policía en 2017 para decir que tenía información sobre el caso.

Los hechos

El 3 de mayo del año 2007, la familia McCann se encontraba en el resort Ocean Club de la ciudad de Praia da Luz, en la región de Algarve en Portugal. Esa noche los padres salen a cenar con unos amigos a un restaurante cercano. Madeleine y sus hermanos menores se quedan solos en su villa, situada a 100 metros del restaurante.

Los padres habían ideado un sistema para vigilar a sus hijos durante la noche, pero cuando llega el turno de la madre, esta descubre que la pequeña Madeleine había desaparecido. La policía es avisada y el personal del hotel comienza su búsqueda. Posteriormente la policía fronteriza y el personal del aeropuerto son puestos en alerta y cientos de voluntarios se unen a los esfuerzos para encontrar a la niña en los días siguientes.

El recorrido de la investigación 

Las primeras investigaciones que realizaron las autoridades portuguesas sentenciaron que la pequeña podría haber sufrido un accidente en la vivienda y que fueron sus progenitores quienes podrían haber encubierto el suceso. A finales de 2007, Kate y Gerry McCann se convirtieron en los primeros sospechosos al encontrar ADN de Madeleine en el vehículo que habían alquilado durante sus vacaciones,  aunque en julio de 2008 el fiscal general de Portugal archivó el caso debido a la falta de pruebas

Fueron sus padres los que continuaron la búsqueda de su hija mediante detectives privados y el caso de la pequeña consiguió un gran alcance mediático gracias a la campaña publicitaria que realizaron Kate y Gerry. Viajaron por varios países e incluso se reunieron con el papa Benedicto XVI. A lo largo del transcurso del caso, los familiares recibieron llamadas de personas que afirmaban haber visto a su hija o videntes que les ofrecían información “privilegiada” sobre el paradero de la pequeña.

En 2020 se produjeron nuevos avances en la investigación, pues las autoridades habían señalado a un posible sospechoso de la desaparición de Madeleine. Se trataba del ciudadano alemán Christian Brueckner, de 43 años quien tenía 30 cuando desapareció la pequeña. 

Usaba un turismo Jaguar y una autocaravana de la marca Wolkswagen. Ambos vehículos se encuentran bajo tutela de la policía alemana. Este sospechoso usaba dos teléfonos portugueses y la madrugada en que todo ocurrió recibió una llamada 30 minutos de otro número desde el área de Praia da Luz, donde estaba el hotel de los McCann. El sospechoso vivía entre Lagos y Praia da Luz. La llamada se produjo entre las 7.32 y las 8.02.

COMPARTIR: