29 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

Esta institución nació a instancia de Don Juan de Borbón, abuelo del actual Rey de España,y ahora se pone al servicio de Zarzuela

Nuevos apoyos a la monarquía: La asociación 'Reales Tercios de España' reafirma a Felipe VI

Reales Tercios de España
Reales Tercios de España / Reales Tercios de España
La institución monárquica vive sus mayores momentos de descrédito popular a causa de la colección de escándalos protagonizados por Juan Carlos I, 'exiliado' en los Emiratos Árabes tras comenzar a ser investigado por la fiscalía suiza por varios delitos. Pero también es cierto es que la Casa Real no se encuentra sola en estos duros momentos en apoyos populares. El último ha sido el de la Asociación 'Reales Tercios de España'.

La Asociación 'Reales Tercios de España' ha reafirmado su apuesta por la institución dinástica a través de una carta enviada a Zarzuela a la que ha tenido acceso elcierredigital.com. 

Esta asociación de los 'Reales Tercios de España' fue creada en 1942 a instancias de don Juan de Borbón, abuelo de Felipe VI. Ahora en esta misiva reivindican su adhesión al mandato del actual Rey de España, ya que "dado que uno de los fines establecidos en nuestros Estatutos es 'Enaltecer y defender la corona', manifiesto a V.M. que todas las Damas y Caballeros de los Reales Tercios estamos siempre a Vuestras órdenes para defender la corona". En la carta explica que están a "lo que sea necesario, cuándo y en la forma que estiméis oportuna y conveniente".

 


"Reiteramos a V.M. el agradecimiento por la labor que la corona viene haciendo desde que se restauró la monarquía en España, ahora hace 45 años, periodo éste reconocido internacionalmente como una de las etapas más prósperas y de progreso de España en los últimos siglos". En la misiva indican que "la razón que nos mueve a expresarnos de esta manera se debe a las recientes declaraciones del vicepresidente segundo del Gobierno (Pablo Iglesias), que no han sido desmentidas hasta ahora por el presidente de dicho Gobierno, ni siquiera comentadas o matizadas". 

Guerra de bloques

Mientras tanto, en el bloque socialista del Gobierno creen que Felipe VI habría insinuado a Carlos Lesmes, presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, que el Ejecutivo de Pedro Sánchez habría impedido su presencia en Barcelona en el acto de entrega de despachos a los nuevos jueces. Esto se suma a la tradicional batalla contra la monarquía que protagoniza la coalición republicana, Unidas Podemos, que forma parte del Gobierno con un vicepresidente segundo y cuatro ministerios. 

El pasado viernes el ministro de Consumo, Alberto Garzón, insinuó que Felipe VI ha comenzado a hacer política para salvar su puesto: "La posición de una monarquía hereditaria que maniobra contra el Gobierno democráticamente elegido, incumpliendo de ese modo la constitución que impone su neutralidad, mientras es aplaudida por la extrema derecha es sencillamente insostenible". 

El vicepresidente segundo Pablo Iglesias vía Twitter afirmó sobre el monarca que "respeto institucional significa neutralidad política de la Jefatura del Estado", situación que en Unidas Podemos creen que no se viene dando. 

También el líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, nunca ha ocultado sus anhelos sobre el regreso de la República y hace tan solo dos meses aseguró en declaraciones a cuartopoder.es que "en una república, el jefe del Estado es responsable ante la ciudadanía por las votaciones y ante la justicia por sus actos. En una monarquía, el diseño actual, hay una irresponsabilidad definitoria. Es lo que estamos viendo con el anterior jefe del Estado, acciones que quedan impunes en virtud de su posición política". 

"Eso, para una democracia del siglo XXI, no encaja porque creo que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos y los mismos deberes. Si alguien ha cometido algún tipo de actividad que es sospechosa, tiene que ser investigado", añadió. 

El ministro aseguró que "esta es la cuestión central y va más allá del debate república o monarquía, va de si vamos a querer proteger a una institución sobre la que cae una sospecha muy grave y escandalosa, no solo del uso de dinero público, sino del uso de los contactos internacionales. Ese tipo de cuestiones tenemos que verlas desde el punto de la salud democrática, y si queremos asumir como normal que haya procesos de corrupción que sean perdonables. Yo no creo que un proceso de corrupción sea perdonable".

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