25 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

El partido sigue con su política de apartar a los críticos mientras llueven las bajas de los descontentos con el control del Secretario General

Ortega Smith señalado como causante de las crisis en VOX: Alejandro Hernández relevado como portavoz en Andalucía

Javier Ortega Smith.
Javier Ortega Smith.
Los problemas en Vox continúan aunque la formación que preside Santiago Abascal consigue que apenas transciendan a los medios. En diversas provincias y Comunidad Autónomas los militantes del partidos se quejan del control que hace de las mismas Javier Ortega Smith. Los críticos con la dirección son expulsados o acaban abandonando el partido. La última decisión polémica desde Madrid ha sido relevar al hasta ahora portavoz del partido en el parlamento andaluz, Alejandro Hernández.

Vox parece seguir esa premisa de 'salida de caballo y parada de burro'. La formación ultraderechista no ha obtenido en las elecciones a la Asamblea de Madrid el éxito que esperaba con sólo 13 escaños conseguidos, en parte porque su electorado pasó al PP de Isabel Díaz Ayuso. 

La formación de ultraderecha adolece de una red territorial sólida y la que tiene, está lastrada por la obsesión de la dirección nacional de controlar todas las provincias. Este empeño provoca, por una parte, la huida de militantes que se saben sin libertad de movimientos y por otra, la purga dentro del partido de las voces críticas.
 
En Andalucía ha sido destituido Alejandro Hernández, su portavoz en el Parlamento andaluz, que ha sido sustituido por Manuel Gavira. Desde el partido aseguran que el motivo es la rumorología en torno a un posible adelanto electoral en la Autonomía -a pesar de que el presidente, el popular Juanma Moreno Bonilla lo ha descartado-, y para ese escenario el partido necesita una "voz más fresca". No es la primera vez que cambian de portavoz en el Parlamento autonómico. El abogado Francisco Serrano también fue apartado de la formación.

Alejandro Hernández.

Tras estas decisiones muchos ven la sombra de Javier Ortega Smith, el hombre que controla el partido que preside Santiago Abascal.  Tan sólo hace unas semanas el que fuera secretario provincial en Málaga, Francisco Vázquez, se sumaba a la lista de personajes que han criticado la poca democracia interna.

Vázquez denunció que los cargos se dan a dedo por la dirección nacional y acusa directamente a Javier Ortega Smith de manejar las listas a su antojo, sin tener en cuenta las elecciones primarias. 

Francisco Vázquez.

En una dura carta pública dirigida al vicepresidente de VOX, Javier Ortega Smith, Vázquez se despedía de la formación contando lo ocurrido: "Vox planteó elecciones a nivel nacional y al ver los resultados que no le fueron satisfactorios, canceló, anuló y no ratificó lo que votaron y decidieron sus afiliados. (...) En Vox no hay democracia interna. A la hemeroteca a nivel nacional me remito. En Málaga no aceptaste el resultado democrático, repito, ganado por partida doble y no ratificaste al comité", concluye el dimitido líder malagueño.

Problemas de norte a sur

La Comunidad Valenciana, Murcia, Canarias o Cataluña son otros de los lugares de en los que el partido está sufriendo crispaciones internas. El Consejo Ejecutivo Provincial (CEP) es el órgano a través del cual el partido se articula en todo el país pero es Ortega Smith quien de facto controla los recovecos del partidos. 

Muchos críticos deciden apartarse ellos pero en otras ocasiones son expulsados de sus puestos acusando al partido de tomar estas medidas de forma discrecional. Por ejemplo, Alejandro Vélez, concejal de VOX en el Ayuntamiento de Badajoz, llevó a los tribunales la decisión del partido de expulsarle. 

Fue en julio de 2020 y tras la celebración de un Pleno, cuando se informó al concejal pacense de la decisión de su grupo de echarlo y de que, por tanto, tenía que dejar el acta de concejal o pasar al grupo mixto, pero como independiente.

Alejandro Vélez. 

Pero esta decisión fue recurrida por Vélez y el acuerdo  de expulsión quedó pendiente a la espera de la decisión del Juzgado de Primera Instancia Número 7 de Badajoz, razón por la que Vélez siguió formando parte como miembro afiliado aunque fuese rechazado por la formación del partido político.

Una vez más las quejas eran las mismas: control desde Madrid de lo que ocurre en provincias y expulsión sin mediar explicaciones. Una realidad interna del partido de la que rara vez hablan los líderes nacionales en la escasas entrevistas en los medios tradicionales. 

Es difícil conocer el número de bajas que ha sufrido el partido ya que no hay transparencia en los datos. Según Gonzalo Abad, conejal de Vox en Cartagena (Murcia), de las 530 concejalías que ostentan la formación a lo largo del país muchos "han sido expulsados".

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