20 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

En noviembre el secretario de Comunicación y otros altos cargos comparecerán como investigados por posible malversación y administración desleal

Unidas Podemos se prepara para un 'otoño caliente': El partido de Pablo Iglesias bajo sospecha por su financiación y el 'Caso Dina'

Pablo Iglesias.
Pablo Iglesias.
En poco más de un lustro Unidas Podemos ha pasado de ser el partido que supo aglutinar todo el desencanto del 15-M y las consecuencias de la crisis económica a ser una formación con pérdida de votos y que resiste a sus problemas internos gracias a formar parte de un gobierno de coalición con el PSOE. Los próximos meses se presentan complicados para la formación debido a varias causas judiciales que, en el fondo, pivotan sobre el célebre 'Caso Dina'.

Lo que empezó en su momento como una estrategia para vender una trama de las ‘cloacas del Estado’ contra Unidas Podemos durante la campaña electoral de abril de 2019, se le ha vuelto en contra a Pablo Iglesias. El futuro judicial tanto del Vicepresidente del Gobierno como de la formación morada se presenta complicado. Por un lado, el ‘Caso Dina’ cada vez presenta más ramificaciones y, por otro, la sombra sobre la presunta financiación del partido, que siempre le ha perseguido, se ha judicializados tras ser imputada la formación como persona jurídica. Ambos casos están unidos y su nexo es José Manuel Calvente que fue abogado de la formación morada y ha vivido una salida abrupta del partido tras, según ha declarado públicamente, advertir de los peligros que la postura oficial del partido ante el ‘Caso Dina’ podrían acarrearles.

Así las cosas, el titular del Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid, Juan José Escalonilla, ha citado para el día 20 de noviembre como investigados a Juan Manuel del Olmo, secretario de Comunicación de Podemos y responsable de las campañas, al tesorero Daniel de Frutos, a la gerente del partido Rocío Esther Val  y a la responsable de Compras y Finanzas, Andrea Deodato, tras la denuncia presentada por José Manuel Calvente por posible malversación y administración desleal, entre otros posibles delitos.

También como investigados han sido llamados Elías Castejón Hernández, administrador de la mercantil Neurona Comunidad, S.L. y Eduardo López Hernández, que aparece en el contrato como persona de contacto del prestador de servicios. Ellos comparecerán el 13 de noviembre. El mismo día también lo harán el arquitecto, Manuel Campos García encargado la reforma de sede central de Podemos, y  Manuel Fernández Alarcón.

José Manuel Calvente.

Por otro lado, el magistrado Manuel García Castellón ha citado a declarar el próximo 2 de septiembre al propio José Manuel Calvente en el ‘Caso Dina’, pieza separada número 10 del Caso Tándem que se instruye en la Audiencia Nacional sobre las actividades del excomisario José Manuel Villarejo. El abogado se pronunció hace unos días en periódico El Confilegal. “El caso Dina, no existía todavía en la Audiencia Nacional, y me negué a que Marta Flor [abogada de la formación] entregara a Fiscalía la denuncia del robo del teléfono de Dina Bousselham que se encontraba en un Juzgado de Alcorcón”, aseguró.

“El caso Dina fue un montaje. Les dije que no había caso. Mejor no hubieran presentado la tarjeta de del teléfono de Dina en la Audiencia Nacional. Pero esto solo demuestra la torpeza del partido en este asunto judicial. Si hubieran destruido la tarjeta ahora no tendrían pruebas ni caso contra Pablo Iglesias”, añadía.

Lo cierto es que el Juez García Castellón despojó de la condición de perjudicado a Pablo Iglesias el pasado 17 de junio tras convencerse de que no era real la historia tal y como la planteaba el Vicepresidente del Gobierno. Según Calvente en el partido se utilizó el asunto del robo del móvil a Bousselham para construir el “caso Dina” en función de la presunta “relación íntima” de la abogada Marta Flor y el fiscal anticorrupción Ignacio Stampa, de la que él fue testigo.

Un caso con nombre de mujer

Este asunto, el denominado ‘Caso Diana’ que tanto complica la vida a la formación empezó con una situación, aparentemente, trivial. Este episodio presenta variaciones según quién lo cuente. Si seguimos el relato oficial, a un director de un semanario del Grupo Zeta le llegó la tarjeta del teléfono móvil de la asesora de Iglesias. Ese periodista reconoció ante el Juez que le entregó esa tarjeta, que contenía entre otra información varias imágenes, a sus superiores. Así fue corriendo la tarjeta de mano en mano, como la falsa moneda, hasta llegar al excomisario VillarejoTodo ello para acabar siendo investigados por el juez García Castellón en la Audiencia Nacional, que bautizó la pieza con el nombre de Dina.

Dina Bousselham.

Otras versiones, aseguran que Bousselham no se tomó bien la distancia que Iglesias quiso marcar con ella tras su breve experiencia como europarlamentario y que, poco después, esa tarjeta casualmente acabó en la mesa del director del citado semanario. Es cierto que se intentó traficar con intimidades con las peores intenciones, pero no es menos verdad que el partido morado le sacó mucho rédito político hablando de una trama orquestada contra Podemos. Sin embargo, eran otros tiempos y entonces el entendimiento entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias parecía lejano.

Dina vivió una época de alejamiento con el líder del partido morado, pero, cuando en Madrid cristalizó la ruptura del partido entre ‘Errejonistas’ y ‘Pablistas’, Dina apostó a caballo ganador Eso supuso su salida del Ayuntamiento de Madrid donde hasta 2019 se encargó del Área de Migraciones de la Comunidad de Madrid y de la Secretaría de Comunicación, formando parte del Consejo de Coordinación, para ascender a la dirección de Podemos Madrid.

Las contradicciones de Dina

En su primera declaración, Bousselham transmitió al juez y a los fiscales que lo que Pablo Iglesias le dijo es que habían intentado venderle las imágenes que había en la tarjeta como si fuesen de su pareja, que no lo era. Sin embargo, este lunes ella ha ampliado ese asunto, al decir que Iglesias nunca le habló de que nadie intentase chantajearle con esas imágenes y que le devolvió la tarjeta seis meses después de que llegase a su poder. Además, añadió que ese dispositivo estaba ilegible y que intentó repararlo y puede justificarlo.

Cuando un medio de comunicación publicó parte de esas conversaciones privadas, Bousselham amplió la denuncia por el robo de su móvil. Sin embargo, no dijo a los agentes que esa tarjeta estaba ya en su poder, porque se la había dado Pablo Iglesias. Pero esta explicación ha molestado al juez instructor Manuel García Castellón, quien ha preguntado a la testigo si habría obrado de igual modo en el caso de que le hubiesen robado un coche: "¿Vuelve a ir a la Policía y no dice que lo ha encontrado?"

Dina Bousselham y Pablo Iglesias. 

Para entender la relación de Dina Bousselham con el vicepresidente es necesario explicar que es una de las personas de máxima confianza de Pablo Iglesias. Un circulo que, tras las batallas internas en Unidas Podemos, cada vez se estrecha más. Son pocas las personas que tienen hilo directo con el actual Vicepresidente 2º del Gobierno. Dina es una de ellas.

Bousselham nació en Tánger el 27 de julio de 1990. Esta ciudad, antiguo condominio internacional hasta su incorporación al reino de Marruecos en 1957, es una de las más ciudades cosmopolitas del norte de África gracias a su influencia cultural cristiana, musulmana y judía. De nacionalidad marroquí, Dina llegó a Madrid con 18 años para estudiar en la Universidad Complutense de la capital Ciencias Políticas y de la Administración. En esos años universitarios conoció a Iñigo Errejón. El hoy líder de Más País, era entonces la cabeza visible de Juventud Sin Futuro una de las plataformas reivindicativas que cristalizaron en el Movimiento 15-M en 2011.

Fue en esa época, cuando la amistad entre Errejón y Pablo Iglesias cristalizó. Dina conoció a través de Iñigo al hoy líder absoluto de Unidas Podemos. El enfrentamiento entre Iglesias y Errejón le pilló en el medio de todo. Dicen los que la conocen que su carácter directo y un tanto frío le hizo esperar para alinearse con el que, finalmente, se alineó y resultó vencedor de la contienda política intramuros del partido morado. Aunque su sintonía con Errejón es públicamente buena, dicen que el hoy líder de Más País, no ha perdonado a su amiga este cambio de bando.

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