22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

La lucha contra la pandemia está llenando las calles de España de héroes anónimos con uniforme, como ha ocurrido en Calpe y en Ciudad Real

Héroes: Un guardia civil paga la compra a una familia necesitada y dos agentes más mueren por el coronavirus

Una imagen de archivo de un Guardia Civil con comida.
Una imagen de archivo de un Guardia Civil con comida.
La lucha contra el coronavirus está lleno de historias de solidaridad y generosidad, que permanecen en el anonimato hasta que alguien conoce de ellas, aunque sea de manera inesperada y salen a la actualidad, como la del agente de Calpe, Alicante, que el día 18 de marzo compró de su bolsillo la comida para una familia con tres niños. Mientras, en Ciudad Real el padre de Vicente Collado, segunda víctima de la pandemia, criticaba en su Facebook la falta de medidas.Hoy un tercer agente ha fallecido.

A diario las calles se llenan de comportamientos incívicos, pero también de héroes anónimos que a diario ayudan a transportar bolsas de la compra a una anciana, como los dos efectivos de la UME cuya imagen se hizo viral o pagan de su bolsillo la comida a una familia necesitada como hizo un Guardia Civil adscrito al cuartel alicantino de Calpe el pasado día 18 de marzo. Estos días de crisis sanitaria los héroes parecen vestir siempre de uniforme.

Marta, de 33 años, explicó que ni ella ni su marido, de 40, trabajaban en la actualidad. Sin acceso a Internet no tienen posibilidad de conocer día a día que es lo que está pasando, ni tienen acceso a la información más allá de lo que puedan conocer por lo que otras personas les cuentan porque no pueden ver tampoco la televisión. Dos de sus hijos, de 2, 4 y 6 años, comían de lunes a viernes gracias a las becas del comedor escolar, pero al cerrar los colegios por el Estado de Alarma hizo que esa ayuda alimentaria desapareciera.

Sin trabajo ni dinero no sabían donde acudir y Marta, según recoge el diario Calpdigital.es, explicó que estaba citada el viernes con Servicios Sociales pero que la cita había sido cancelada por la epidemia sanitaria y "que ya se pondrían en contacto nuevamente", pero nadie les llamó. La mujer acudió a los servicios de ayuda municipales pero se encontraban cerrados y no pudo hablar con nadie y ya sólo podía llorar de impotencia.

El cuartel de la Guardia Civil de Calpe.

Según testigos que conocen de primera mano el suceso y que han hablado con elcierredigital.com, "los guardias llamaron a Cruz Roja para explicar la situación. Acudieron y les dijeron que eso tenía un protocolo y había que esperar unos días. Ante la respuesta a uno de los agentes se le inflaron los  (...) y dijo, señora, venga usted conmigo dentro y tome un carro".

Cuando Marta llenó su carro de comida el agente pagó en caja con dinero que sacó de su bolsillo, sin decirle nada a su compañero de patrulla. Tras terminar el servicio y no comentar nada del asunto se dirigió a su domicilio y se puso a descansar.

Unas horas después, recuperada de la sorpresa, Marta llamó al 112 porque quería dar las gracias por aquel gesto y no sabía a quien debía darlas. En este teléfono tampoco sabían y pasaron la llamada al 062. Una vez recabada toda la información llamaron al teniente coronel de la provincia de Alicante, que a su vez le contó la historia al coronel de la demarcación, este a su vez llamó al comandante del puesto de Calpe, Carlos G. Éste llamó al guardia y le preguntó porque el coronel quería saber lo que había ocurrido.

Es decir, que si Marta no hubiese llamado al 112 para dar las gracias esta historia hubiese quedado en el anonimato. Como una anécdota del servicio.

Tercer caído de la Guardia Civil

Mientras tanto, el agente de la Guardia Civil Francisco Javier Collado, de 38 años, ha fallecido este viernes por coronavirus. Se trata de la segunda víctima mortal por este enfermedad entre las filas de la Benemérita, tras el fallecimiento de Pedro Alameda, de 37 años, hace unos días en Madrid. Hasta esta sábado era el segundo caído en servicio de la Guardia Civil.

Según ha explicado este sábado la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), se ha producido un tercer fallecido en el cuerpo, era un agente  Valdemoro compañero del primer fallecido. 

El agente de la Guardia Civil Francisco Javier Collado,tenía mujer y un hijo de 10 años. Además, según sus compañeros no sufría patologías previas y llevaba en cuarentena varios días.

El muro de Facebook de Collado.

Su padre, Vicente Collado, escribía en su muro de Facebook: "Soy el padre del guardia civil muerto hoy en Ciudad Real y vengo de enterrarlo por culpa de un Gobierno inepto y un Ministro del Interior aún peor, por no preocuparse por su gente que están velando por nuestra seguridad y de la sanidad y el traslado de enfermos al hospital, mi hijo estuvo en casa cuatro días esperando al medico que fuese a comprobar su estado, hasta el cuarto día por la noche en que el pidió ayuda por encontrarse mal y que lo llevasen a un hospital y la ambulancia tardo 3 horas en acudir pues según ellos su horario de apertura eran 8.00, así pues cuando llegó al hospital ya estaba prácticamente muerto".

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