25 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA

José María Ruiz Mateos-Rivero y su mujer, nieta del Marqués de Santofloro, se encargaron de gestionar esta cervecería famosa por sus pintas artesanas

La crisis de los Ruiz Mateos también afectó al sector de la cerveza: La clásica taberna Naturbier de Madrid se arruinó

Cervercería Naturbier.
Cervercería Naturbier.
Los negocios de la familia Ruiz Mateos-Rivero alcanzaron a todo tipo de sectores. También bajo su particular forma de gestionar, que hoy les ha llevado a tener que responder ante la Justicia, se escondía la cervecería Naturbier. Un conocido establecimiento clásico en Madrid, situado en la céntrica plaza de Santa Ana, que también se resintió tras el paso del 'clan de la abeja'.

Los problemas de los Ruiz Mateos-Rivero con las empresas heredadas del magnate jerezano parecen no tener fin. Sus tentáculos y tumores se extienden por todas y cada una de las empresas del holding Nueva Rumasa. El ‘clan de la abeja’ también aplicó sus peculiares formas de administración al negocio de la Cervecería Naturbier, una de las más emblemáticas de Madrid.

Este establecimiento, situado en el número nueve de la Plaza Santa Ana de la capital, se caracterizaba por ser una de las cervecerías artesanas más antiguas de España. Su fundador fue un gallego, gran amante de la cerveza alemana. Durante muchos años la calidad de las bebidas servidas estuvo garantizada por el trabajo del maestro Alex Schmid, formado en la universidad de Munich y del que aprendieron muchos fabricantes artesanos de cerveza en España.

José María Ruiz Mateos Rivero fue quien la compró con la idea de reflotar esta cervecería que era unos de los mejores negocios que el grupo Nueva Rumasa tenía en Madrid. Sin embargo, con el tiempo, como ha sucedido con otros negocios del clan jerezano, las cosas pronto comenzaron a ir mal. Dejaron de ser fábrica de cerveza para ser un bar más. En el momento de tomar la decisión, la cerveza artesanal comenzaba a estar de moda y éste giro a un negocio convencional hizo que Naturbier perdiera una de sus principales características.

José María Ruiz Mateos Jr. 

Esta cervecería pertenecía al grupo Nueva Rumasa y era parte de la herencia que debía entrar en el inventario de los herederos de Ruiz Mateos. Sin embargo, hasta el día de hoy no se ha conseguido formalizar un inventario de bienes entre los herederos del fundador de Rumasa.

Este brusco cambio no pasó desapercibido para la clientela. “Fue una gran cervecería, con una cerveza artesana excepcional, pero... los últimos gestores acabaron con ella. La recibieron de regalo y la hundieron” se pude leer en Tripadvisor, la web donde clientes pueden recomendar o no restaurantes, hoteles y otros establecimientos.

A esta crítica respondía Sofía Figueroa, responsable del lugar y familiar directo del hijo de Ruiz Mateos: “LOS ULTIMOS GESTORES, te aseguro que se han dejado la piel por mantenerla y han hecho todo lo posible. Siento que opines así”.

La unión Ruiz Mateos-Figueroa

Los Ruiz Mateos y los Figueroa son dos dinastías que se unieron mediante el matrimonio de José María hijo con Cristina Figueroa, hija de Agustín Figueroa y Magdalena del Alcázar. Es por tanto sobrina del cantante Raphael y de la aristócrata Natalia Figueroa Gamboa. A su vez, es prima de la conocida Marta Chavarri.

La mujer de José María Ruiz Mateos Rivero es nieta de los marqueses de Santo Floro y descendiente de la saga del conde de Romanones. Precisamente, Natalia Figueroa y su hermano Agustín mantuvieron duros litigios judiciales por el título del marquesado de Santo Floro. Aunque inicialmente el título lo ostentaba Agustín Figueroa, finalmente los tribunales de Justicia dieron por dos veces la razón a su hermana Natalia, quien hoy lo ostenta.

Raphael y Natalia Figueroa son tíos políticos de José María Ruiz Mateos Jr. 

Precisamente, uno de los inversores que peor salió del bussiness de Nueva Rumasa con varios millones de euros de pérdida a través del presunto fraude de los pagarés del holding, fue el suegro de José María Ruiz-Mateos Rivero, el aristócrata Agustín Figueroa. Fue su yerno José María quine le introdujo en la compra de los citados pagarés. Pero para evitar en su día un escándalo familiar y mediático, los hijos de Ruiz Mateos le dieron a cambio de esta nefasta inversión esta cervecería de naturbier, muy conocida y que poseían en la madrileña plaza de Santa Ana, que era uno de los negocios tapados del clan.

Este negocio era uno más de los que mantenían los seis hijos varones de Ruiz Mateos y Teresa Rivero, que se sentarán de nuevo en el banquillo de los acusados el próximo 30 de marzo.

Nuevo juicio contra ellos

La Fiscalía Anticorrupción de Palma de Mallorca les acusa de un delito fiscal por fraude de 1,9 millones de euros a la Hacienda balear en la compra del Hotel Beverly Playa Paguera en 2008 y pide para ellos cuatro años de cárcel y una multa de 9,5 millones de euros.

Los seis hijos varones del famoso empresario jerezano José María Ruíz-Mateos, Pablo, Zoilo, Javier, Álvaro, Alfonso y José María volverán a sentarse en el banquillo de los acusados en los juzgados de Palma de Mallorca. En esta ocasión están acusados por la Fiscalía de un delito fiscal en la compra del Hotel Beverly Playa Paguera en 2008.

La Fiscalía, que cifra el supuesto fraude en 1,9 millones de euros, pide cuatro años de prisión para cada uno y una multa de 9,5 millones. hace unos días miércoles el abogado defensor de los Ruiz Mateos intentó llegar a un acuerdo con la Fiscalía durante una vista previa convocada en el Juzgado de lo Penal número 4 de Palma de Mallorca.

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