14 de diciembre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Llegó a Lisboa el tres de diciembre tras cruzar el Atlántico durante 21 días en catamarán en compañía de su progenitor y unos youtubers

Ésta es Greta Thunberg, la niña prodigio del activismo, hija de un actor en paro y una cantante eurovisiva

Greta Thunberg con tan solo quince años consiguió que todo el mundo pusiera sus ojos en ella tras un discurso incendiario sobre el Cambio Climático ante la Asamblea de las Naciones Unidas. Después de 21 días viajando en catamarán ha cruzado el Atlántico para participar en Madrid en la Cumbre Mundial del Clima. Tras la adolescente hay todo un ejército de admiradores y de periodistas. Para muchos representa el futuro del activismo, para otros, un lucrativo negocio de sus padres.

Como si se tratase de un Cristóbal Colón femenino o una Virgen del Carmen en procesión marinera, Greta Thunberg llegó a Lisboa en loor de multitudes tras cruzar el Atlántico en catamarán sólo acompañada de wifi, entusiasmo, unas coletas dignas de una Pipi Lamstrung pasada por las SS y grandes dosis de demagogia. La intención de la niña era llegar a la Cumbre del Clima que se celebra estos días en Madrid. A las 21:25 tomó un tren para trasladarse a la capital de España. Una de sus obsesiones es concienciar a la gente de que no viaje en avión para no contaminar.

Así, por ejemplo, en un vuelo vuelo Madrid / Buenos Aires, Airbus 350 de nueva generación se consumen 70.000 kilos de queroseno, llevando 350 pasajeros. Es decir, cada pasajero consumiría 2 kilos de queroseno cada 100 kilómetros. 

Greta Thunberg nació en Estocolmo (Suecia) el tres de enero de 2003 y allí vive junto a sus padres y su hermana pequeña. Con tan sólo ocho años, en 2011 escuchó hablar del cambio climático por primera vez gracias a una maestra de su colegio lo que le causó un gran trastorno. Como los místicos cuando descubren a Dios, llegó incluso a dejar de comer. Sus padres, alertados por la situación consultaron varios médicos y descubrieron que su hija padecía el Síndrome de Asperger. Se trata de un trastorno del desarrollo, una especie de autismo que afecta a la interacción social, a la comunicación verbal y no verbal, así como una resistencia para aceptar el cambio. Además, la pequeña también padece un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y mutismo selectivo.

Su interés por los problemas medio ambientales la llevaron a abrazar el veganismo y con la voluntad férrea de un neoconverso comenzó a proclamar los problemas del cambio climático y la necesidad de abrazar un nuevo paradigma respecto a la protección del planeta.

La sombra del negocio auspiciado por sus padres siempre ha planeado sobre Greta Thunberg. Convertida en todo un fenómeno social, todo lo que ella protagoniza tiene repercusión mediática y política.

Fue en 2018 cuando decidió iniciarse en el mundo activismo. Poco antes de cumplir los 15 años dejó los estudios e inició una serie de actos a lo largo y ancho del mundo para concienciar a las masas teniendo su bautismo de fuego ni más ni menos que en el Parlamento sueco.

Greta Thunberg en la portada de la revista 'Time'. 

Fue en ese mismo año cuando protagonizó su histérica alocución en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y se convirtió en un fenómeno viral. Su discurso se ha editado en libro y, coincidiendo con su llegada a la Península Ibérica, ha aparecido su edición en castellano. Muchos estudiantes mostraron su apoyo hacia ella realizando huelgas por diferentes partes del mundo y la revista Times la llevó a su portada.

La curiosa familia de Greta

Su padre es un conocido actor sueco, Svante Thunberg, hijo del actor y director Olof Thunberg, y actualmente está totalmente volcado con la labor de su hija. Sara Magdalena Ernman, su madre, es cantante de lirica sueca y es más conocida por su nombre artístico, Malena Ernman que utilizó para participar en Eurovisión en 2009 representando a su país, quedando en cuarto lugar. Actualmente miembro de la Real Academia de la Música Sueca.

Su hermana, Beata, tiene catorce años y, al igual que Greta, padece un trastorno obsesivo-compulsivo además de padecer TDAH, más conocido como déficit de atención con hiperactividad. La pequeña parece ser la nueva esperanza de la familia. Si bien, su objetivo es la lucha por el feminismo y en contra del ciberacoso. Como en el caso de su hermana mayor, son sus padres los encargados de administrar la carrera de la pequeña.

Para muchos el futuro de las pequeñas hijas del matrimonio pasa por caer en el olvido cuando la moda se olvide, pero dicen que los Thunberg saben bien cómo estirar el chicle e incluso ya hay quien exige que pequeña se ponga al frente de un partido político en su Suecia natal. Algo no permitido por la ley ya que al ser menor de edad no puede concurrir a unas elecciones. Sin embargo, la fama como activista de Greta puede ser un buen caldo de cultivo para el futuro y, desde luego, está siendo un negocio rentable y un verdadero éxito de marketing. 

COMPARTIR: