24 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

En los años noventa mandó en el negocio de la droga en Europa y ahora desvela para elcierredigital.com sus secretos y vivencias

Laureano Oubiña, el arrepentido extraficante gallego: "La operación Nécora se hizo para tapar el Gal"

Exclusiva Laureano Oubiña señalando el Pazo Bayón.
Laureano Oubiña señalando el Pazo Bayón.
Laureano Oubiña siempre mira de frente. Tiene 72 años y no elude preguntas. Conoce cada una de las Rías Baixas como la palma de su mano. Traficó con tabaco y hachís, nunca con “fariña blanca”. Oubiña, “el pajarito” como era conocido, acaba de sacar un libro al mercado titulado “Oubiña: Toda la verdad” con el prometedor subtítulo de “Ahora es mi turno para contar mis vivencias sobre contrabando y narcotráfico internacional".

Cuando habla rápido Laureano Oubiña Piñeiro pasa del castellano al gallego sin darse cuenta, autorregula y contiene sus emociones juntando los dedos pulgares de ambas manos y echando el cuerpo hacia delante cuando desea enfatizar, aunque es difícil de contener cuando habla del exjuez Baltasar Garzón o de personajes como el excomisario José Manuel Villarejo. Este año tampoco acudirá a la feria del libro de Bilbao, "porque me han vuelto a vetar de nuevo, dicen que tendría que ir la Ertainzta y eso da mala imagen", asegura.

¿Por qué decidió escribir este libro?

Para desmontar todo lo que escribistéis los periodistas durante años sobre mí, sin conocerme de nada. Habéis contado todo lo que os dijo la Policía sin saber nada. Cuando estaba fuera no se me dio la oportunidad de explicarme. Nunca me entrevistaron y cuando lo hicieron solo fue para hacerme daño y contar todo lo que dije al revés.

 Alguien acertaría…

Hubo un periodista que dimitió de su periódico y se fue a un gabinete de prensa de un ayuntamiento, porque no se sentía libre para escribir sobre mí.

 ¿Le molesta que le llamen narcotraficante?

Mucho, todo el mundo sabe la verdad. Yo jamás transporté fariña blanca (cocaína), sólo traje tabaco y hachís durante algunos años. Prefiero que se me califique como excontrabandista de tabaco y extraficante de hachís, porque ya he pagado mi culpa, 33 años de cárcel en concreto.

 ¿No son muchos años para no haber traficado con cocaína ni heroína?

Ocho condenas que sumadas dan 32 años, 9 meses y 16 días. Más me valiera haber traficado con drogas duras, seguro que hubiese pagado menos cárcel. No hay un narco de los duros que haya pasado tanto tiempo en la cárcel como yo.

Laureano Oubiña este verano.

 Su detención más sonada fue por la operación Nécora que mandó el entonces juez Garzón en junio de 1990.

No fue la más importante, me cayeron 4 años y seis meses por nada, Pero todo el mundo sabe que la operación Nécora se hizo para tapar el Gal, que a comienzos de los 90 ya empezaba a salir en los medios como Diario 16 o El Mundo y había que distraer.

 ¿Se considera inocente?

A mí jamás me han condenado con pruebas objetivas, solo con indicios y lo que han declarado en el juicio los guardias civiles del Servicio de Vigilancia Aduanera o la Policía.

 Dicen que pudo escapar de la Nécora y no lo hizo. ¿Por qué?

Sí, me llamaron desde Madrid y me dijeron. Laureano escóndete un par de meses que vamos el lunes o el martes para allá. Cuando todo pase yo aviso a tu mujer (Esther Lago) y vuelves.

 ¿Quién le llamó?

Enrique García Castaño, alias el Gordo, (ex comisario de policía exjefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Policía Nacional). Yo le dije que no tenía nada que ver con los narcos, ni con colombianos ni nada de eso y me dijo que lo sabía, pero que Garzón no le hacía caso y que venían a por mí y unos cuantos más. Yo estaba entonces con el tema de los vinos del Pazo Bayón y la compra venta de terrenos, que se me daba bien. A mí me detienen en mi casa de Villagarcía, nunca he vivido en el Pazo. Seguramente, si me hubiera marchado otro futuro me hubiese esperado. 

¿Y qué ganaba esta persona avisándolo?

“El gordo” y yo teníamos amigos en común y algo más, nadie da duros a cuatro pesetas.

El excomisario Villarejo lo citó en una carta que dirigió al presidente del Gobierno.

No entiendo por qué, yo no conozco de nada a esta persona. Lo mismo se refiere a otros Oubiña, hay muchos en la zona y, al menos dos que yo sepa a los que puede referirse, porque a estos dos los pillaron en el tema de la “fariña” y nunca entraron en la cárcel.

 ¿Qué opina sobre Villarejo?

Yo le diría que también sé algunas cosas suyas, porque muchos de quienes fueron sus compañeros se van de la lengua. Lo peor de todo es que hay muchos otros Villarejo en la Policía. Yo conozco a más de cinco en Aduanas que son peores, unos jubilados y otros sin jubilar pero que siguen “pillando” de los que dejaron en su puesto.

Una imagen actual de Laureano Oubiña.

 Su primera detención fue por cohecho, por querer sobornar a un guardia civil de Aduanas.

Sí, en 1974, y en el juicio de 1978 me condenaron por cohecho a un guardia en O Grove. El guardia me dijo al principio que hacía la vista gorda, pero hubo que esperar un mes por el temporal. Se pensó que le engañaba y terminó denunciando. Lo que no sé es por qué nadie preguntó qué pasó en un mes y pico para que tardase en denunciarme. Me condenaron a cuatro años y dos meses, pero el Supremo redujo la condena a año y medio. La maquía (soborno) era una práctica muy común en la Galicia de los 70. Mucha gente vivía del tabaco, yo daba trabajo a más de 100 personas.

Y en 1983 fue el caso Martorell.

Sí, me detuvieron en Playa de Aro (Girona) con el yate Vilasan cargado con 600 cajas de tabaco. Sólo hacía dos semanas que tenía la libertad definitiva. Me cayeron cuatro años y seis meses.

 Y ya tenía antecedentes.

Cuando llevas el contrabando en las venas es como si fueras un yonqui, a mí el dinero nunca me ha motivado, era el veneno del contrabando en la sangre. Ahora, con 72 años lo ves todo más claro. No vale la pena, ni un solo día de cárcel.

 En 1989 le detuvieron por agresión.

Sí, había un coronel de la Guardia Civil que mandó registrar mis oficinas. Me había pedido unas semanas antes algunas cosas, tenía dos hijos sin trabajo y necesitaba ganar más dinero, pero además yo tenía que chivarme de otros. Le dije que lo primero lo pensaría y de lo segundo, ni hablar. Ellos habían intervenido los teléfonos y sabían que yo era de mecha corta, fácil de provocar. Mandó un sargento para que me buscase las cosquillas y yo piqué. Fui detenido por contrabando de un visor nocturno comprado en Portugal y por tener armas en un armario. Fui absuelto porque el visor era legal y las armas eran de mi suegro y tenían licencia, pero fui condenado a nueve meses y medio por resistencia a la autoridad y agresión.

 ¿Y por qué decidió pasar del tabaco al hachís?

A principios de 1995 yo comencé a trabajar en el Pazo Bayón haciendo vinos, pero el juez Carlos Bueren intervino y lo confiscó. Juré no volver a pisarlo. Acababa de pagar cuatro años y medio y me llamaban narcotraficante. Entonces puse los barcos a trabajar el hachís. Soy sincero y te digo que si me da por meterme en otro tinglado igual dejaba a los colombianos rasos como esta tabla, porque tenía una infraestructura gigantesca. La verdad es que yo bajé mucho la guardia porque pensaba que en el año 2000 el hachís iba a ser legal en España. Todo era más caro, pero te daba más beneficio. Pagabas más gastos, la maquía era más cara, pero los beneficios eran mayores. La pena por tráfico de hachís era igual que por tabaco entonces, pero el beneficio era cuatro veces mayor.

Oubiña a los pies del pazo Bayón.

Lo del Pazo le hizo enfadar bastante.

Si no me lo quitan yo creo que hubiese dejado todo, porque yo lo compré en junio del 87 por 175 millones de pesetas. Tenía una hipoteca de 115 millones a la que nos subrogamos, pero un día la contable decide pagar los 115 millones de la hipoteca. Si el Pazo llega a tener activa la hipoteca nadie lo interviene. En las navidades del 86 yo desmonté los cuatro barcos y los dejé para la chatarra.

Sin embargo, regresó al hachis…

Sí, los barcos de pesca comenzaron a recoger fardos de hachis. Yo en Portugal descargaba muchísimo, tenía un barco que iba y venía solo de Cabo Espartel a cabo San Vicente, hay 195 millas y ya el barco ya se sabia el camino.

Mañana Laureano Oubiña seguirá contando en elcierredigital.com sus relaciones con la financiación de los partidos políticos, la operación “Regina Maris”, su paso por diferentes cárceles, su opinión sobre Baltasar Garzón y su condena por delito fiscal.   

 

A partir de este lunes Elcierredigital.com entrevista a Laureano Oubiña, extraficante gallego que contará su vida después de permanecer 33 años en la cárcel. 

 

 

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