05 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Seis jovenes han sido acusados en Madrid de maltrato animal tras sacrificar a cuatro gallos y un cordero degollado

Llega a España la religión que sacrifica animales para ritos: Así es la Santería, sus cultos, sus creencias y sus prácticas

Santeros cubanos.
Santeros cubanos.
Hace escasos días se conoció una operación de la policía municipal de Madrid en un piso del distrito de Chamartín, que concluyó con la denuncia contra seis chicos por maltrato animal. Los jóvenes, de nacionalidad española y origen sudamericano, se encontraban haciendo un ritual de iniciación "Yoruba", que incluía el sacrificio de varios animales vivos.

Según las investigaciones, los agentes comprobaron que había cuatro gallos decapitados y un cordero degollado con las vísceras arrancadas. Aparte, observaron que había cuencos con la sangre de los animales que también estaba esparcida por el suelo del salón junto a cabezas de las aves, así como plumas y otros objetos litúrgicos junto a un altar instalado con varias velas.

Además, se comprobó que en el domicilio había otros animales vivos en el inmueble. Era el caso de dos palomas, dos perdices, dos gallos, una codorniz (todas las aves en cajas de cartón), una tortuga galápago y un cordero vivo que estaba recluido en un cuarto de baño.

Todos estos ritos están enmarcados dentro de la popularmente llamada santería. La santería, que ha irrumpido en Madrid es un culto originario de Cuba. Durante la época de la colonia llegaron los primeros negros “yoruba”, una tribu autóctona de Benín y Nigeria. Progresivamente los esclavos mezclaron sus costumbres africanas con el catolicismo, surgiendo así la santería.

La religión se expandió en la clandestinidad desde el oriente de la Cuba española. Así  desde Santiago de Cuba fue progresivamente extendiéndose por toda la isla y luego saltó a otras zonas del imperio que contaban con presencia de esclavos de origen “Yoruba”, como Puerto Rico, Venezuela, dominicana o Paraguay. Desde un inicio la Iglesia persiguió este tipo de religiones que se practicaban de forma clandestina.

No obstante, la misma prohibición impuesta por la sociedad colonial forzó a la mezcla de ambas religiones. Los Yoruba comenzaron a identificar a sus santos con los de los santos católicos, abriendo así la puerta a una nueva religión sincretista. La religión aunque inicialmente era propia de los negros esclavos, pasó progresivamente a ser aceptada entre mestizos y blancos, ya que los santeros se dedicaban a las curaciones a través de la fe.

Sacerdotes yorubas

Aunque no existen estudios importantes, se cree que las poblaciones indígenas fueron las únicas que se mantuvieron reacias a la nueva fe que crecía en la América española. Algunos autores consideran que a diferencia de los indígenas, las condiciones de esclavitud en las que vivían los negros evitaron que la evangelización triunfara entre ellos.

La revolución cubana trajo una nueva época para la santería. Miles de santeros huyeron del régimen de Fidel Castro hacía América Latina o Estados Unidos, llevando consigo costumbres, aunque presentes, sí desconocidas para muchas personas. Internamente, la ruptura protagonizada por Castro con la Iglesia dio vía libre para la expansión pública de los ritos santeros.

Desde entonces la expansión ha sido muy importante. En los años 90, Wándé Abímbọ́lá, profesor de la Universidad de Lagos (Nigeria), aseguró que había más babalawos en Puerto Rico que en Nigeria. Los babalawos son la contraparte de los sacerdotes en la religión, de hecho, son ellos quienes pueden llevar los ritos como el de Madrid en el que se sacrifican animales.

Un Dios Universal para una religión de muchos santos

Olodumare, el omnipotente, es el Dios principal de la santería. De él proviene todo lo creado. No obstante, Olodumare tiene varias extensiones de sí mismo que se identifican con varias cosas y objetos. Estos son los orishás, que son a su vez, divinidades. Es por ello que se considera a esta religión politeísta.

La estructura de los santeros está perfectamente organizada: los sacerdotes son conocidos como santeros u olorichas. Los babalawos son los máximos sacerdotes en todas las ramas de la santería.

Sacrificio en Madrid.

Para iniciarse en la religión es necesario "hacerse o montarse un santo". Esto implica encomendar a la persona a un ángel que será un orishá que lo protegerá y guiará. Se debe escoger a un padrino y una madrina que serán los que harán nacer al iniciado en la santería. A través de un rito, el iniciado recibe la protección del santo y comienza un periodo de purificación que dura un año.

El sacrificio de animales

La ceremonia del Ebbó, es quizás una de las cosas que más llama la atención de la santería. La razón de este ritual es el de quitar problemas económicos, problemas de salud o estabilidad espiritual. Realmente es una forma de rectificar el camino asumido por cada uno de los individuos de la religión. Cada orishá requiere una ofrenda para poder ayudar o contestar preguntas de cada uno de los feligreses.

Existen oishás solicitan el sacrificio de uno o varios animales para dar respuestas a sus interlocutores. Según las culturas santeras, cada persona nace con un rito preestablecido de vida y desarrollo. Este rito puede ser interrumpido, y en ese caso se puede intervenir para que la persona pueda alcanzar la felicidad plena.

Con lo anterior, se entiende que el sacrificio es una forma de recuperar o frenar el rito. La sangre del animal al ser ofrecida a un orishá o ancestro permite a las personas recuperar el rito de vida. Este es el caso de la ceremonia celebrada recientemente en el piso del distrito norte de Madrid, en el que fueron recuperados algunos animales todavía con vida, no otros como cuatro gallo y un cordero degollado.

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