16 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

Los ciberdelincuentes ofrecen sus servicios para eliminar deudas con Hacienda o multas y después chantajean con esta información a sus víctimas

Hacktorsión: La nueva modalidad delictiva de espionaje con la que se estafa a cientos de clientes

Representación de una ciberestafa.
Representación de una ciberestafa.
Tal y como ha informado Elcierredigital.com durante los últimos meses, la ciberdelincuencia se encuentra cada vez más presente en nuestro país. En este caso, ha surgido una nueva modalidad dentro de este tipo de delitos que ha sido bautizada por la Policía Nacional como Hacktorsión. Para llevar a cabo estos delitos, falsos hackers ofrecen sus servicios en anuncios de Internet, se quedan con el dinero de sus clientes y les amenazan con revelar su información privada si no realizan más pagos.

Durante esta semana, la Policía Nacional ha llevado a cabo un operativo contra una nueva modalidad de ciberdelincuencia a la que han bautizado como hacktorsión, mediante la que un grupo de diez personas ha logrado recaudar ilegalmente más de 300.000 euros afectando a 430 víctimas repartidas por toda España.

El modus operandi de los detenidos era sencillo. Para comenzar, publicaban un anuncio en Internet en el que ofrecían sus servicios como supuestos hackers para espiar aplicaciones de mensajería de otras personas, eliminar deudas pendientes con la Agencia Tributaria y multas de tráfico mediante el hackeo de las páginas web de las instituciones competentes o cambiar las notas de los servidores de cualquier universidad.

Cuando una persona interesada en este tipo de servicios ilegales contactaba con ellos, los detenidos le exigían el pago por adelantado del importe pactado y le pedían datos sensibles de ellos mismos o de la persona a la que pretendía espiar. Si solo recibían el dinero, dejaban de contestar al cliente y se quedaban con el dinero sin realizar el trabajo, pero si recibían los datos de la persona a la que el cliente quería espiar, le amenazaban con contárselo si no les pagaba aún más dinero, una situación que se prolongaba en el tiempo y que les permitía exigir diferentes pagos en numerosas ocasiones.

Ciberdelincuencia.

En el momento en el que las víctimas, hartas de las extorsiones, se negaban a pagar, los falsos hackers cumplían con su amenaza y se ponían en contacto con las personas a las que sus clientes querían espiar para contarles todo lo sucedido, no sin antes solicitar una cantidad de dinero si querían conocer la información completa. Cuando esto sucedía, las víctimas solo podían resignarse a reconocer la situación y denunciar el caso ante las autoridades pertinentes.

La pista que ha permitido a los investigadores descubrir este tipo de actos fue la gran cantidad de anuncios similares que se publicaban en Internet. De hecho, los agentes encargados del caso encontraron más de 12.000 publicaciones en las que se ofrecían los servicios mencionados anteriormente. Además, la Policía Nacional descubrió 21 cuentas bancarias que contaban con casi 3.000 movimientos y que empleaban estos presuntos delincuentes para recaudar el dinero, a los que se acusa de cometer los delitos de estafa, extorsión y revelación de secretos.  

Por último, las autoridades de nuestro país deben descubrir si los diez detenidos en ciudades como Barcelona, Zaragoza, Girona, Las Palmas de Gran Canaria o Santa Cruz de Tenerife pertenecían al mismo grupo criminal o si, por el contrario, como todo parece indicar, trabajaban de forma independiente.

Policía realizando un trabajo de investigación.

Este caso tiene una extrema gravedad ya que, no solo muestra los peligros de internet, sino que también refleja la gran cantidad de personas que están dispuestas a acudir a los servicios de ciberdelincuencia para cumplir sus objetivos sin importar su legalidad o si puede afectar negativamente a otra persona.

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