21 de octubre de 2021
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FIN DE SEMANA

La Fundación Madrina avisa que estamos al borde de un “desastre humanitario” y una de cada dos familias vulnerables perderán la vivienda

Un año del inicio de la pandemia: Un cuarto de las familias españolas se encuentra en riesgo de pobreza extrema

La Fundación Madrina denuncia en un escrito que las “colas del hambre” se están transformando en “colas de familias sin techo”. Sin ayudas sociales, sin empleo y ahora sin hogar, las familias con hijos menores, inician un éxodo hacia sus países de origen, hacinándose en hogares con sus abuelos, o bien inician un camino hacia el campo para sobrevivir, buscando empleo y alojamiento más barato.

Para Fundación Madrina el paro real en España es del 22%, incluyendo los ERTEs y los autónomos en cese de actividad. Según el escrito, los que más sufren son los jóvenes y los más mayores, y el dinero público no llega a las familias y empresas que más sufren esta crisis pues solamente se han recibido un 3% de ayudas directas del PIB, frente al 30% del PIB que ha inyectado Alemania a sus familias y empresas.  Si España superara el 25% de paro real en el medio plazo, supondría una línea roja que, de sobrepasarse, podría conducirnos a un “estallido social” grave.

En este sentido, la Fundación, con los datos que tiene, valora que a 9 de cada 10 familias vulnerables se les deniega la ayuda mínima vital y estima que 1 de cada 2 familias vulnerables podría perder su vivienda en los próximos meses.

La nota de prensa indica que, como consecuencia de lo anterior, la gestión de la “crisis sanitaria” ha generado en España una “espiral de pérdida” con consecuencias cada vez más graves como es una “crisis económica” sin precedentes que ha hecho quebrar a miles de familias, devastando empresas, y que a su vez ha generado una “crisis de deuda” del estado con el 200% sobre el PIB, la más grave desde la “Segunda Guerra Mundial” y desde la postguerra.

A todo ello, según su opinión, se le suma una de las mayores “crisis sociales” de la historia reciente en nuestro país, con una gran devastación de su tejido empresarial y sin generación de empleo. Igualmente, las inversiones se van fuera de España debido a la inseguridad fiscal y jurídica reinante en nuestro país y especialmente en algunas autonomías, asegura la fundación.

Bajada de la natalidad

La nota de prensa explica que España está padeciendo una gran devastación económica, con empresas “zombis”, que caminan con niveles de deuda incapaces de recuperarse por el bajo crecimiento de su  negocio, y con familias en “baby crack” bajando aún más la tasa de natalidad por la incertidumbre del empleo, hecho éste que se aprecia significativamente desde junio de 2020, según datos de la Fundación Madrina con relación a sus indicadores adelantados, entre otros, como las llamadas al “call center” de la Fundación Madrina y las intervenciones realizadas.

Desde Fundación Madrina estiman que España tardara otros 7 años más en empezar a crecer. En este sentido, la institución no atisba “brotes verdes” en la economía y si “brotes secos” que pueden romperse bruscamente, debido a que nunca como hasta ahora, ha habido una desconexión mayor entre los “activos financieros” que venden “optimismo” y la economía real. Este hecho puede generar en el medio plazo un peligroso “crack bursátil y económico” de consecuencias impredecibles para el conjunto de la sociedad. La crisis nos puede llegar a todos. La recuperación económica de nuestra economía vendrá de la apertura del mercado y del sector servicios de nuestra economía, narran.

El IMV no llega a los que lo necesitan

Según el escrito, el 97.2% de las familias atendidas por Fundación Madrina no ha recibido el Ingreso Mínimo Vital (IMV) solicitado y 4 de cada 10 familias que lo han pedido han dejado de percibir la ayuda social mínima autonómica. Están en el limbo administrativo y sin ayudas. Por otra parte, tan solo se han aprobado el 2.8% de las solicitudes, un 18.9% han sido denegadas, sin dar motivo alguno, y el 78.3% continúa en estudio.

El IMV a día de hoy solamente alcanza al 2,8% de las familias a las que acompañan desde la Fundación.  Este dato lo obtienen del seguimiento de las solicitudes realizadas por la propia Fundación a la Administración. 

Asimismo, según nos aseguran, a un alto porcentaje (18,9%) de las familias gestionadas por la Fundación Madrina, les ha sido denegada esta prestación con la "dificultad" que esto supone para que "salgan adelante". "Las familias a las que va dirigida esta prestación son familias vulnerables que, en su gran mayoría, carecen de acceso a Internet y vienen a la Fundación para que les ayudemos a gestionarla. No tienen más tiempo para poder esperar a que la burocracia elimine sus barreras y recibir el dinero que necesitan para sobrevivir”.

La Fundación denuncia que la descoordinación autonómica ha hecho que el 40% de las familias que están a la espera de recibir el IMV hayan dejado de cobrar la renta autonómica para “ayuda social” que percibían por diferentes motivos y que nadie les ha explicado el motivo de la cancelación.

Éxodo de las "familias sin techo" al campo

Más de 200.000 familias han sido las que ha atendido la Fundación Madrina durante esta pandemia. Para ellos, "las colas del hambre siguen aumentando con familias en nueva pobreza y no se ha previsto el éxodo de familias desde la ciudad a sus países de origen o hacia zonas rurales con menores alquileres, o bien hacinándose en viviendas. En muchas de ellas conviven hasta 3 generaciones. Hay familias que no tienen dinero ni para ir a buscar comida. Se ha llegado a la extrema pobreza en España", declaran desde la Fundación.

El comunicado asegura que durante este tiempo, Fundación Madrina ha pasado de entregar alimentación e higiene de bebé a 400 familias al mes antes de la pandemia, a más de 4.000 familias al día en la actualidad. Esta dramática situación supone pasar de 30 toneladas al trimestre, a la entrega de más de 15 toneladas al día, proporcionando alimentos e higiene de bebé y de adulto, para personas vulnerables.

Igualmente, empieza a haber desabastecimiento en los bancos de alimentos, no se consiguen los alimentos suficientes para tantas familias vulnerables.

Según la Fundación Madrina, una de sus pocas salidas es una vivienda en zonas rurales. Con el programa Pueblos Madrina, cada semana la fundación inicia su “caravana” de niños hacia zonas rurales con familias vulnerables que ya no pueden sobrevivir en las ciudades. En los pueblos estas familias empiezan a tener una segunda esperanza.

El mundo se recupera, pero España no

Desde Fundación Madrina se prevé que esta crisis económica durará un ciclo de 7 años. Y considera que la situación sanitaria ha generado una “nueva pobreza”, de familias medias españolas que tenían trabajo antes de la pandemia y que ahora engrosan las listas del paro. 

Para la Fundación, esta trágica situación está haciendo quebrar la economía de las familias con deudas, que acumulan meses de impagos de alquileres y de facturas de electricidad, y las de las empresas “zombis”, que, con mucha deuda y escasísimos ingresos, avanzan sin horizonte claro.

De modo que, aseguran, estas circunstancias han transformado “las colas del hambre” en “colas de familias sin techo”, cada día más largas y dramáticas, hasta el punto de ponerlas al borde de un “desastre humanitario”.

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