24 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

El Ayuntamiento de Ángeles Muñoz lucha por mantener la estructura mientras afronta protestas de los defensores de los antiguos espigones de la ciudad

Conflicto en Marbella por la escollera de su paseo marítimo: Las consecuencias del ultimátum del Gobierno para eliminarla

El Cierre Digital en
/ Ángeles Muñoz, alcaldesa de Marbella, con el paseo marítimo detrás.
La ciudad de Marbella, cuya alcaldesa es Ángeles Muñoz, afronta un persistente conflicto a causa de la intención del Gobierno de eliminar la escollera de su paseo marítimo. Esta decisión, que viene seguida de un ultimátum al Ayuntamiento marbellí a escasas horas de vencer, choca con el mantenimiento del turismo en la ciudad en su temporada más alta y con las protestas de los defensores de los antiguos espigones que, según ellos, protegían del oleaje el paseo marítimo de la ciudad.

“De manera voluntaria, no se va a eliminar la escollera”. Es la respuesta firme de Ángeles Muñoz, alcaldesa de Marbella, ante el órdago que la Demarcación de Costas le ha enviado en forma de requerimiento: “En un plazo de 30 días el Ayuntamiento deberá eliminar la escollera, de manera voluntaria, o lo hará Costas y le pasará la factura al Ayuntamiento”. El requerimiento, fechado el día 30 de mayo y dos días después de las elecciones, hace sospechar que Costas no encajó el éxito municipal del PP en Marbella.

La escollera fue construida de emergencia en abril de 2022 para evitar que el temporal, que ya había arrasado la playa, se llevase por delante parte del paseo marítimo en la zona de Casablanca, que conllevaría un desastre en un tramo de unos ocho kilómetros. Esto impediría que los ciudadanos siguieran disfrutando de un paseo marítimo que está entre los mejores del mundo.

Lo que se conoce habitualmente por “escollera” son bloques de cemento, pero en este caso, el Ayuntamiento marbellí tuvo en cuenta la estética apostando por un conjunto de rocas naturales, de enorme tamaño, que además de no dañar a la vista, cumplen al cien por cien el objetivo de su colocación, apuntalando parte del paseo marítimo. "En ningún momento vamos a eliminar este elemento que impide que el Paseo Marítimo se venga abajo con el consiguiente peligro para la seguridad de la zona", alegó la alcaldesa.

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Paseo marítimo de Marbella.

Esta defensa de la alcaldesa de Marbella se basa en una realidad notoria que difiere del criterio de la Demarcación de Costas, en cuanto al procedimiento técnico que se le va a dar al caso, que requiere una solución inmediata. Marbella es una ciudad turística, abierta al mundo, con un microclima único todo el año que le hace frente al sofocante calor del verano.

Éste y otros motivos hacen que Ángeles Muñoz, sobre el requerimiento y lo que pueda suceder, haya enviado un mensaje claro a la Demarcación de Costas: “Tomaré medidas técnicas y legales para evitar esta intervención en plena temporada alta de la ciudad”.

Los espigones

Ellos son la causa en este conflicto. Los espigones, en su origen, fueron construidos entre los años setenta y noventa. Eran doce y configuraban una marina estética y diferente, formando parte del paisaje visual hacia el horizonte. Su desaparición motivó que un grupo de marbellíes, en busca de una solución, encontrase la mejor fórmula uniéndose para luchar por la recuperación de los necesarios espigones.

Así nace, en 2017, la Asociación Espigones Emergidos, como defensa de los derechos del ciudadano de Marbella, que generosamente, comparte con millones de personas de todo el mundo que llegan a la ciudad malagueña al reclamo de ser considerada como el segundo mejor destino europeo para visitar, además de la cuarta ciudad, a nivel mundial, ciudad más relajante. Así lo han especificado en sus redes sociales los cuatrocientos “influencers” de viajes que se dieron cita en un congreso Marbella.

El presidente de la Asociación Espigones Emergidos es Miguel Lima, un marbellí nostálgico volcado en la tarea de recuperar los espigones para Marbella.

“Inicialmente los espigones eran doce, pero en el año 90, el PSOE hizo un proyecto destruyendo todos menos uno. Según alegación del gobierno, los espigones no eran  “estéticos”. Algo insostenible, ya que con los espigones, Marbella tenía buenas playas, donde ahora apenas hay arena y sus rocas albergaban especies protegidas”.

Miguel y sus compañeros infatigables en esta batalla llena de obstáculos, apunta a los políticos: “Todo se mueve desde el gobierno central”. Y es así. Por eso sorprende que durante el gobierno del PP se dejara escapar esta posibilidad. Precisamente, es lo que Isabel Pérez, portavoz del PSOE en el gobierno municipal, apuntaba en un comunicado para la prensa: “Resulta muy curioso que la señora Muñoz haya dicho que va a pedir a un posible Gobierno de Feijóo las mismas cosas que no hizo el de Rajoy en siete años”. 

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Ángeles Muñoz, alcaldesa de Marbella.

Para esto tiene respuesta Miguel Lima: “Se hizo un proyecto, y cuando éste se aprobó la empresa que iba a realizarlo quebró y no hubo ya posibilidad de ofrecérselo a otra empresa por falta de tiempo”. Rajoy había salido ya de Moncloa. Junto a Miguel, un nutrido grupo de personas unidas por la misma causa pusieron su ayuda a disposición del Ayuntamiento para defender, conjuntamente, los espigones de Marbella.

Para su aprobación era necesario el consenso, y en 2019 en un Pleno Municipal extraordinario, fue aprobado por toda la corporación a excepción de PODEMOS. De esta forma y como intermediarios, la Asociación Espigones Sumergidos se reunió en Málaga el pasado 30 de mayo con el jefe de la Demarcación de Costas, Ángel González. De dicha reunión, según comenta ante elcierredigital.com Miguel Lima, “salimos optimistas, porque nos dijo que para julio ya estaría la licitación de las obras”.  El señor González, funcionario, les "ocultó" que ese mismo día ya había firmado el requerimiento para el Ayuntamiento de Marbella.

Ángeles Muñoz espera un cambio de gobierno central para que le ponga solución a este grave problema que Marbella no merece, ni los ciudadanos que son los que más lo sufren. Pero siendo realistas, hay que esperar al 23 de julio. Y ya veremos. De momento, y para llegar a un entendimiento, la alcaldesa ha invitado en más de una ocasión –para que vea in situ la situación– a Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico –que dicho así suena muy pomposo y se queda en nada porque la ministra nunca aceptó la invitación–.

Pero hay que seguir avanzando y en esta legislatura incipiente, Ángeles Muñoz promete impulsar Marbella como ciudad “referente de innovación”. Eso está bien, pero la corporación –en general y algunos cargos en particular como los de Urbanismo y Seguridad Ciudadana– va a tener que dedicar especial atención a temas de su competencia. Desde fuera ven con buenos ojos el cambio en Urbanismo que asume José Eduardo Díaz.  Hay referencia de casos que requieren solución inmediata y anticipo uno en concreto, del cual ampliaremos datos que avanzo como apunte.

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Espigones en Marbella.

En julio de 2017, una consulta de médicos en el centro de Marbella tuvo que cerrar forzosamente al hundirse sobre esta el techo de la vivienda superior, ya que un vecino la había ampliado ilegalmente integrando suelo comunitario. Lo hizo sin permiso del vecindario, no tiene informe pericial, ni licencia municipal de obra. La consulta sigue cerrada, con el techo encima y el agravante de que va para largo.

El hecho está dentro de los siete años de plazo municipal para que el ayuntamiento tome medidas; aunque los médicos afectados tienen una visión muy clara sobre el plazo de esos siete años, preceptivos, que tiene el ayuntamiento para tomar medidas legales. ” Si se alarga en el tiempo, van a tener que ampliarlo para lo sucesivo porque, éste, como otros, es un hecho claro de responsabilidad civil. Suerte, para las dos viviendas, que no hubiera nadie en su interior.

De momento, y volviendo al tema de los espigones, estaremos atentos. Quedan horas para que termine el plazo del requerimiento que la Demarcación de Costas le envió al Ayuntamiento de Marbella, para la “demolición de la escollera”.

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