18 de septiembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Los canales de la televisión pública han cerrado el mes de febrero de 2019 con un share total que ronda el 15 por ciento

Televisión Española sigue tocando fondo en las audiencias globales: desde el año 2014 no obtenía resultados tan malos

La sede de RTVE en Torrespaña.
La sede de RTVE en Torrespaña.
El ente público RTVE parece caer en picado en sus audiencias tras la llegada de los nuevos rectores encabezados por Rosa Maria Mateo y Fran Llorente, el verdadero ideólogo en la sombra. Desde el año 2014 la televisión pública no obtenía tan malos resultados de público. La 1 de TVE cada vez tiene menos seguimiento y menos influencia entre los españoles. Este es un hecho incontestable después de observar que su share en febrero solo ha alcanzado el 9,6 por ciento.

La semana pasada se publicaron los datos de seguimiento de televisión relativos al mes de febrero y, para sorpresa de algunos, el conjunto de canales de RTVE se quedaba rondando el 15 por ciento de share. Un récord, esta vez en negativo, que hace que la corporación vuelva a la casilla de salida, ya que no obtenía tan bajos guarismos desde la época negra del abogado del Estado Leopoldo González-Echenique a los mandos de la casa.

La 1  de TVE cada vez tiene menos seguimiento y menos influencia entre los españoles, ese es un hecho incontestable después de observar que su share en febrero solo ha alcanzado el 9,6 por ciento. Muy lejos han quedado los dos grandes diales de los dos principales grupos audiovisuales de nuestro país, que como era de esperar, se han impuesto con un 14,6 por ciento Telecinco y un 13,1 se ha llevado Antena 3. Esto hace que salten las alarmas en Prado del Rey y en Torrespaña, porque desde 2014 la casa no tenía tan malos resultados. Sin embargo, si uno indaga algo más en el detalle, se puede apreciar que La 1 ha colocado seis emisiones entre las diez más vistas. A pesar de ello, ¿cuáles son los motivos por los cuales TVE ha tenido tan poca acogida en los hogares españoles?

En primer lugar, a mi entender, por la falta de referentes al frente de sus informativos. Si en otra época fueron importantes periodistas los que presentaban el Telediario, que eran grandes comunicadores, como pudieron ser Lorenzo Milá, José Ribagorda o David Cantero; ahora hay un vacío absoluto. Si uno hace una encuesta para preguntar quién presenta los espacios, dudo que mucha gente acierte. La información en cierta manera es sello, es firma y aunque en RTVE lo que importe es el equipo, es necesario tener una buena figura. Es algo parecido a lo que sucede en el fútbol, al final las estrellas deciden los partidos.

Siguiendo con los servicios informativos, la segunda gran razón por la cual se pueden entender estos malos resultados es por la anquilosada estructura del Telediario y el lenguaje audiovisual tan poco actualizado. Digámoslo claro, es la falta de la puesta en marcha de un laboratorio de I+D+I dentro de la redacción. Si uno hace un repaso por los informativos que triunfan ahora en España, muy poco tienen que ver con los que había hace una década. Por ejemplo, en el de Antena 3 hay el plató con infografía en tres dimensiones o la introducción de entrevistas explicativas hace que sea un producto mucho más atractivo. En el caso de Telecinco, la postproducción de sus piezas es una de sus señas de identidad así como las noticias de sucesos, que llegan mucho al ciudadano medio.


Torrespaña.

En el caso de TVE, la cosa tiene delito. Dentro de esta área, debería haber alguien dinámico y que proponga aire fresco. ¿Por qué? Porque son muchas las fortalezas que obligan a la casa a perseguir el primer puesto de los informativos más vistos. Entre esas fortalezas, se enumeran una delegación en al menos todas las comunidades y en casi todas las provincias, pocos medios tienen eso. Una red de corresponsales por todo el mundo que deberían de significar que el contenido del exterior fuera un filón y el valor añadido dentro de TVE.

Todo esto se explica viendo también viendo los rankings del mes de febrero, de lunes a viernes La 1 es la tercera opción tanto en la sobremesa como por la noche. Y tan solo se mantiene primera en la franja de noche los fines de semana.

Si se riza el rizo aún más, otro motivo es la nula apuesta por programas informativos de calidad en la casa. Fíjense que uno de los eslóganes que últimamente viene utilizando el ente público es “la fuerza del periodismo”, pues viendo la programación muy poco se aplica ese lema. Si antes comentábamos que la plantilla de RTVE era envidiable, la casa debería tirar de ella para crear contenido. Echo de menos los tiempos en los que había espacios como 59 segundos en prime time y creo que se debería de apostar por programas de servicio público como Tengo una pregunta para usted. Incluso especiales de sucesos y noticias que tenga relevancia y sea necesaria dedicarle un poco más de tiempo. Perfectamente RTVE podría ser la respuesta ante la falta de información veraz que se está propagando en la actualidad, podría ser el lugar donde concurran los ciudadanos, que independientemente de su ideología, acuda para ver que ha pasado en el mundo. Y sobre todo, que vengan para entender que ha sucedido y cuales puede ser sus consecuencias.

Buques insignia

Fuera de la información, no cabe duda que la falta de productos que sean buques insignia ha hecho que La 1 esté donde esté. Desde los despachos de Prado del Rey se están acostumbrando a que grandes programas sustenten las audiencias como Cuéntame cómo pasó, Masterchef en sus múltiples versiones u Operación Triunfo. ¿Qué pasa cuando en su parrilla no hay programas que tengan tanto peso? Caída en el prime time. ¿Cuánto tiempo hace más allá de Cuéntame que no tiene una serie que tenga trascendencia? Con esta pregunta se dice todo.

Muchos sabemos que presupuestariamente la casa no anda muy bien, también sabemos que no hay mucha estabilidad y lógicamente entendemos la situación de provisionalidad que hay en la dirección de la tele. Sin embargo, en RTVE no se detecta un plan estratégico. No hay un consejo de administración que dicte una líneas a seguir y qué la gente se vea reconocido con ellas. Que cualquier espectador que sintonice RTVE sepa qué va a encontrar, qué perfil de contenido puede esperar. Información, entretenimiento, ficción… y bajo esas líneas ir creciendo. Hace falta una idea a largo plazo, que no parece ser la meta de los actuales rectores, encabezados por Rosa María Mateo y Fran Llorente, el verdadero ideólogo en la sombra. 

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