23 de mayo de 2022
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FIN DE SEMANA

El nuevo líder 'popular' tutelará ambas renovaciones en estas comunidades en las que podrían tener voz los expresidentes Josep Piqué y Alfonso Alonso

Feijóo enfila al PP vasco y catalán por sus malos resultados: Carlos Iturgaiz y Alejandro Fernández, en la picota

/ Feijóo y Alejandro Fernández
Alberto Núñez Feijóo quiere promover la renovación del PP en Cataluña y Euskadi tras los pésimos resultados del partido en las últimas autonómicas. El nuevo líder 'popular' podría impulsar la caída de los barones Alejandro Fernández y Carlos Iturgaiz.

Alberto Núñez Feijóo ha advertido a los diferentes líderes autonómicos y municipales del PP que "aquí se viene a ganar". Y la victoria, según el nuevo líder 'popular', llegará con la reivindicación del autonomismo frente al centralismo de Vox, con la apuesta por algunas medidas liberales en el ámbito económico y por ciertos guiños centristas (véase su reunión con CCOO y UGT el día que los de Abascal investían a Mañueco).

El todavía presidente gallego mira con pesar los números del PP en Euskadi (en cuyo Parlamento cuentan con cuatro representantes frente a los diecinueve con los que contaban hace dos décadas) y en Cataluña (en cuya Cámara autonómica cuentan con tres escaños, siendo uno el de la independiente Eva Parera, que ha fundado un nuevo partido que rivalizará en las urnas contra los 'populares', y siendo otro el de Lorena Roldán, exindependentista que fichó por el PP cuando Ciudadanos se negó a que fuese su candidata).

Cambios

Feijóo recuerda bien cuando el centrista Josep Piqué, "un amigo, un excelente ministro y un gran portavoz del Gobierno", según dijo el presidente gallego, dimitió al frente del PP de Cataluña en 2007. Por aquel entonces, los de Génova 13 contaban con catorce parlamentarios.

Feijóo y Carlos Iturgaiz. 

Algunas voces apuntan a que Feijóo echará mano de su amigo Piqué para intentar resucitar al PP catalán, que está en manos del alicaído Alejandro Fernández. Otro exministro, en este caso Alfonso Alonso, también podría tutelar los cambios en Euskadi ante la previsible caída del resucitado Carlos Iturgaiz, que ahora está intentando rebajar su tono frente al PNV.

Lío entre los dos únicos concejales del PP en el Ayuntamiento de Barcelona

Feijóo también podría promover la caída del portavoz del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Josep Bou, que se ha atrincherado en el cargo y no admite las órdenes de Génova 13, que ya le instó en la etapa de Pablo Casado a que echase a su jefe de Gabinete.

Este cargo es uno de los controvertidos fichajes del empresario panadero, que echó como asesores a varios militantes del PP para incorporar a un amigo como su mano derecha: el consultor venezolano Luis Miguel Barroso, exteniente de navío de la Armada Bolivariana de Venezuela y exdirector del Despacho Ministerial de la Presidencia de Venezuela, entre mayo de 2015 y abril de 2017, bajo la presidencia de Nicolás Maduro.

Esta polémica puso en jaque a Josep Bou, que hasta ahora creía que podría repetir como candidato en 2023 a pesar de que no se habla con su único compañero de bancada en el Ayuntamiento de Barcelona, Óscar Ramírez, que fue jefe de campaña de Alejandro Fernández en la debacle autonómica.

Los malos resultados del PP catalán (mínimo histórico con tres parlamentarios y menos del 4% del voto) han provocado un runrún interno del que parecía aprovecharse un 'outsider' como Josep Bou, que aseguró que si hubiera sacado "los resultados de Alejandro Fernández, pondría el cargo a disposición del presidente".

El pacto con alfileres

Las pésimas relaciones entre Bou y Ramírez (que se niega a casar a personas del mismo sexo y accedió al puesto tras relevar a Daniel Serrano, acusado de agresión sexual) han estado a punto de provocar la ruptura del minúsculo grupo del PP en Barcelona.

Esta fractura hubiera enviado a ambos al Grupo Mixto, les hubiera impedido presentar iniciativas y hubiese dejado al PP sin sus 'privilegios' (107.000 euros anuales, seis asesores y tres consejeros por cuenta del consistorio).

El choque estuvo a punto de cristalizar después de que seis de los siete presidentes de distrito por el PP en Barcelona firmasen una carta contra Bou. La misiva, evidentemente, buscaba la renuncia del portavoz.

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