23 de julio de 2019
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FIN DE SEMANA

Rafi Beyham, alias Ivo el búlgaro, era el principal cabecilla de esta parte de la trama dedicada a la venta de sustancias dopantes

La rama búlgara de la banda de los Miami se dedicaba al tráfico de medicamentos deportivos prohibidos

Ivo, el búlgaro.
Ivo, el búlgaro.
El escrito de acusación presentado por el fiscal del Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional identifica una quinta rama de la banda de los Miami, manejada e integrada en su mayoría por ciudadanos de origen búlgaro que se dedicaban, presuntamente, al tráfico de medicamentos ilegales usados para el dopping. El Fiscal incluye además de los seis búlgaros en este apartado a un español, una checa y un matrimonio de colombianos, sin aparente relación entre ellos.

Dentro del escrito de acusación fiscal contra la organización de los Miami destaca un quinto epígrafe, además de la división en cuatro ramas que hizo el fiscal adscrito al Juzgado Central de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional. El documento presentado el pasado 18 de mayo dedica un apartado especial a la "conexión búlgara" de Los Miami.

"Heterogeneidad de conductas delictivas, la inmensa mayoría no conexas entre sí, que fueron perpetradas, durante la investigación de los hechos que fueron objeto de investigación en la presente causa, por parte de toda una diversidad de individuos", así se refiere el Fiscal de la Audiencia Nacional a esta parte de la trama que describe en su escrito de acusación.

El fiscal sostiene que todos los integrantes de esta parte de la trama formaban parte del conocido como "cuarto sector" comandado por Laurentino Sánchez Serrano, alias Lauro, y "se fueron paulatinamente desvinculando y/o desconectando (debido a muy variadas, heterogéneas y particulares razones), de la cuarta “ramificación” a la que inicialmente se encontraban ligados".

Lauro, jefe de la cuarta rama de donde se escindió el clan búlgaro de los Miami.

El escrito también relaciona puntualmente a todos entre sí, mientras que entre otros carecían de conexión entre sí. El primer acusado por la Fiscalía es el ciudadano búlgaro Rafi Beyham Remzi, alias Ivo, a quien le considera responsable de la "distribución, compraventa y tráfico hacia terceras personas, en territorio español, de una diversidad de medicamentos, sustancias anabolizantes y/o productos “dopantes” o de indicación veterinaria".

A Ivo también le acusa de lavado de dinero procedente de la venta de estos medicamentos ilegales "a través de la adquisición de bienes inmuebles mediante la utilización de una persona jurídica “tapadera”, la Sociedad “APOLO CHECK IN S.L.”, de la cual era representante legal el mencionado procesado búlgaro".

Otro compatriota, Stefan Mihailov Dimitrov lo acusa de "llevar a cabo unas actividades de elaboración y posesión de documentos que simulaban ser billetes de 50 euros, supuestamente de curso legal, y que estaban confeccionados a imagen e imitación de los auténticos billetes con dicho valor nominal" y de "distribución de diversos medicamentos".

Otro integrante de esta quinta "rama" o "sector" búlgaro es Rumen Draganov Hristov, que "llevaba a cabo en la Comunidad Autónoma de Madrid (en unión de otros sujetos entre los que se encontraban su propia hermana, la procesada búlgara Madlena Draganova Hristova y de sus también compatriotas procesados búlgaros Fedya Nikilov Filipov, alias “Filip” y Plamen Ivanov Marinov,  alias “Paco el del Vive”) una constante y periódica labor de distribución, compraventa y tráfico, hacia terceras personas, de diversos medicamentos, sustancias anabolizantes y/o productos dopantes". A Draganov también se le acusa de apropiarse de documentos personales correspondientes a múltiples individuos, tales como DNI, tarjetas de N.I.E. y tarjetas de entidades financieras.

En este sentido, el búlgaro Fedya Nikolov, alias Filip, se apoderaba de tarjetas bancarias pque usaba para adquisición de relojos, joyas, etc.. que luego llegaban a poder de Plamen Ivanov Marinov, alias "Paco el del Vive" y a Lyubomir Lyubenov, alias "Hugo".

Uno de los pocos procesados españoles es José Ignacio Rocha, que junto a su esposa, Renata Pivonkoka, fue acusado de adquirir un "arma de fuego que había sido previamente sustraída a su legítimo propietario por personas no identificadas".

Dentro de esta quinta "ramificación", también sin aparente conexión con los demás, incluye el Fiscal al colombiano Juan Carlos Mejía, a quien acusa junto a su esposa, Nubia Stela Cardona, huida de la Justicia española, de distribuir y traficar con cocaína. El matrimonio, además distribuía "fraccionadamente y “al por menor” a terceros adquirentes finales no identificados hasta el momento, labor de tráfico de droga a pequeña escala".

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