22 de octubre de 2020
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FIN DE SEMANA

El País Vasco ha registrado una participación del 52,8 %, la más baja de su historia, mientras en Galicia llegó al 58,66% lo que ha fortalecido al PP

Elecciones post-covid: Feijóo consolida su cuarta mayoría absoluta en Galicia y Urkullu con el PNV gana en el País Vasco

Iñigo Urkullo y Alberto Núñez Feijóo
Iñigo Urkullo y Alberto Núñez Feijóo
Las elecciones de Galicia y el País Vasco celebradas este domingo 12 de julio aclaran el panorama político de dos de las autonomías históricas de España. En Galicia, Feijóo ha revalidado por cuarta vez su mayoría absoluta y ya puede considerarse como uno de los presidentes con más trayectoria, junto a Fraga. Por su parte, Iñigo Urkullu, con el PNV, gana en el País Vasco aunque depende de su alianza con los socialistas para la estabilidad autonómica.

Las primeras elecciones post-covid no han dado apenas sorpresas. La clara victoria de Alberto Núñez Feijóo en Galicia, con 42 escaños, lo que significa su cuarta mayoría absoluta consecutiva, concede al Partido Popular la consolidación de un potente bastión para la dura lucha que deberá afrontar en pro de conseguir la presidencia del Gobierno de España. Por su parte, Iñigo Urkullu y su partido, el PNV, consiguen de nuevo ser el referente principal en el País Vasco. 

Estos datos confirman que ambos gobiernos autonómicos han sabido llevar con cierto rigor y eficacia la pandemia del coronavirus. Las mayores sorpresas de estas elecciones post-covid radican en la entrada del partido de ultraderecha VOX en el parlamento vasco con un escaño por Álava con Amaia Martínez. Como también en la grave caída sin precedentes de la formación morada, Podemos, en Galicia dónde no ha conseguido escaño alguno.

Los datos en Galicia señalan que Alberto Núñez Feijóo, el líder de los populares gallegos, revalida su mandato con un diputado más que en la pasada legislatura. Si cumple sus próximos cuatro años, alcanzará el título de presidente con más años de gobierno en la comunidad, en empate técnico con Manuel Fraga. Los resultados son muy claros: PP, 42 diputados; BNG, 19 representantes; y PSdeG, 14 escaños.

Esta victoria supone que la coalición de Podemos y En Marea, que lideró la oposición durante los últimos cuatro años, queda fulminada del parlamento gallego. El Bloque Nacionalista Gallego se posiciona como segunda fuerza política, por delante incluso de los socialistas gallegos.

Con estos resultados Nuñez Feijóo se consolida ya como un líder no solo en Galicia, sino a nivel nacional, dónde muchos lo proyectan en su futuro político, algo que por ahora descarta él mismo. Pero quién es este gallego de 59 años que ya empatiza con Manuel Fraga. 

Un funcionario convertido en político

Alberto Nuñez Feijóo nació en Orense en 1961. El líder del PP gallego dirige la formación conservadora desde hace más de tres lustros y es el presidente de la comunidad desde hace más de una década. Su infancia transcurrió en una pequeña villa de la provincia de Orense, la única sin salida al mar, Los Perales. Ahí vivió sus primeros años, hasta que terminó el bachillerato y se mudó a Santiago de Compostela.

Su vida laboral se inició en 1985 como parte del Cuerpo Superior de la Administración General de la Junta de Galicia, de la que sigue siendo funcionario, en excedencia. Comenzó en la aventura de la política en julio de 1991, cuando fue nombrado secretario general técnico de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Montes de la Junta de Galicia, liderada en aquel entonces por Manuel Fraga.

Tres meses después pasó a la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, junto a José Manuel Romay Beccaría, un veterano político del PP y director  por entonces de este departamento. Romay lo situó como secretario general. Desde entonces su carrera en el Partido Popular no hizo más que ir a toda velocidad.

Feijóo y Fraga.

En el año 1996 dejó su residencia gallega para trasladarse a Madrid, José María Aznar acababa de ganar las elecciones y Feijóo le echaría una mano como secretario general de Asistencia Sanitaria en el Ministerio de Sanidad y Consumo, que por entonces ocupaba su colega y anterior jefe José Manuel Romay Beccaría.

Al igual que su primera aventura administrativa, este cargo le duró poco. Unos meses después pasó a ser secretario general de Asistencia Sanitaria y presidente del Instituto Nacional de la Salud (INSALUD), que mantuvo con el encargo de la provisión y gestión sanitaria de España hasta la configuración del actual Sistema Nacional de Salud.

Más tarde desempeñó funciones de dirección en la entidad pública estatal de Correos y Telégrafos,  donde estrenó la figura jurídica de Sociedad Anónima Estatal. Después de pasar por Correos, Feijóo regresó a tierras gallegas.

Pero su viaje político, lejos de acabar, apenas comenzaba. Al regresar se convirtió en miembro del Gobierno de la Junta que aún gobernaba Manuel Fraga con una mayoría absoluta. El 18 de enero fue nombrado consejero de Política Territorial, Obras Públicas y Vivienda.

Solo un año después de regresar (2004), Fraga decidió su futuro. Se convirtió en vicepresidente primero de la Junta. Poco después "Don Manuel" ganaría por quinta vez las elecciones al parlamento gallego; sin embargo, no obtuvo la mayoría absoluta. Una coalición entre el PSOE gallego y el Bloque Nacionalista Gallego (BNG) le arrebató el poder y Fraga decidió su retiro.

Con la ausencia del carismático líder gallego y con uno de los bastiones del PP sin rumbo, la pugna política estaba servida en esta comunidad. Los principales contendientes estaban claros: Feijóo, con apoyo absoluto en La Coruña y Pontevedra; José Manuel Barreiro, con Lugo a su favor; y el delfín de Fraga, Xosé Cuíña Crespo. Aunque otros también intentaron llegar, estos fueron los principales contendientes.

Feijóo en campaña electoral.

Nuñez Feijóo logró el apoyo contundente de la bases que lo catapultó a la presidencia del partido conservador en Galicia. Desde ahí, se fue consolidado como uno de los barones territoriales del Partido Popular. En el año 2009, Feijóo se estrenó en las urnas, como candidato, logrando 38 escaños,  su primera mayoría absoluta.

Desde entonces, comenzó la época Feijóo, que inició con recortes en el número de consejerías de trece a ocho. Su primer mandato pasó casi desapercibido para la opinión pública. En el año 2012 revalidó de nuevo con mayoría absoluta su presidencia, también después de adelantar las elecciones para hacerlas coincidir con las del País Vasco.

Sin embargo, en el año 2013, El País publicó unas fotos de Feijóo junto al narco Marcial Dorado. Las imágenes habrían sido tomadas en el año 1995, cuando ambos compartieron vacaciones. La polémica estaba servida y la oposición pidió la renuncia del líder conservador que nunca perdió su fiabilidad ni tampoc el apoyo popular a pesar de estas singulares fotografías. 

Una de las fotos del presidente autonómico con el narco Marcial Dorado.

Todo esto ocasionó un segundo periodo de presidencia turbulenta en Galicia. Sin embargo, de nuevo Feijóo llegó al 2016 y revalidó su mayoría absoluta en las elecciones autonómicas por tercera vez. Además, logró doblar los resultados de la lista nacionalista de izquierda En Marea, la segunda formación en votos. Este suceso convirtió al gallego en un político que repetía presidencia tres veces consecutivas con mayoría absoluta.

En el año 2018, la moción de censura contra Mariano Rajoy le abrió la puerta a catapultarse a la política nacional. Su figura de moderación era de las favoritas, sin embargo, el presidente gallego prefirió mantenerse en su comunidad, dónde este domingo 12 de julio ha revalidado el mando por cuarta vez consecutiva y con mayoría absoluta. En aquel momento decisivo declaró que: "Ser presidente de la Xunta es lo que más me pesa en mi decisión”.

Hoy mantiene intacta su imagen que le garantiza un puesto no solo entre los moderados del PP, sino como uno de los posibles líderes a nivel nacional del principal partido de la oposición.

El nacionalismo avanza en Euskadi

Mientras en Galicia, el PP se consolida como fuerza mayoritaria, en el País Vasco aumenta el poder de las formaciones nacionalistas, que alcanzan más del 60% de los escaños del parlamento vasco. El Partido Nacionalista Vasco (PNV), presidido por Iñigo Urkullu, se mantiene a la cabeza con 31 escaños, subiendo tres más con respecto al 2016. EH Bildu, de extrema izquierda, se sitúa en segunda posición con 21 escaños, también suma tres. 

De los grandes partidos nacionales, lidera el PSOE con 10 diputados, uno más que el último periodo. Mientras la formación que lidera Pablo Iglesias ha sufrido también un importante varapalo al situárse con seis escaños, cinco menos que en los comicios anteriores.

Por su parte, el PP en coalición con Ciudadanos, y bajo el mando impuesto por Génova de Carlos Iturgaiz, se desploma hasta los cinco. Aunque todavía peleará un escaño más por los votos del extranjero que aún faltan por contabilizar, en detrimento de uno de los escaños conseguidos por Elkarrekin-Podemos. La sorpresa en el País Vasco ha llegado con la entrada de VOX, por primera vez, en las instituciones autonómicas con una diputada en Álava, Amaia Martínez.

Sabin Etxea https://t.co/cvhDAVr5mF

Hace unas horas, Andoni Ortuzar, presidente del Euzkadi Buru Batzar (EBB), el máximo órgano del PNV, declaraba que: "Gestionaremos esta victoria con humildad", entre gritos de Urkullu lehendakari. "Respetamos a la gente que no ha ido a votar por miedo al virus", aseguró Ortuzar que se mostró "muy satisfecho" con los resultados.

El liderazgo de Iñigo Urkullu como el de Alberto Núñez Feijóo queda reavivado en unas elecciones marcadas por la incertidumbre del coronavirus, que se ha visto ratificado con una clara abstención. El País Vasco ha registrado una participación del 52,8 %, la más baja de su historia, mientras en Galicia llega al 58,66%.

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