27 de mayo de 2024
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FIN DE SEMANA

Con estos terrenos cedidos por la Marquesa de Muñoz, la Iglesia pudo enjugar las pérdidas de la Universidad Católica para perjuicio de Caja de Ávila

Las claves de la compra por la Junta de Mañueco de la dehesa La Aldehuela, con la que el Obispado de Ávila ganó 19 millones

Exclusiva
/ Alfonso Fernández Mañueco.
La Junta de Castilla y León, presidida por Alfonso Fernández Mañueco, adquirió el pasado año la dehesa abulense de La Aldehuela. Esta finca fue legada por la marquesa de Muñoz al Obispado de Ávila, que incumplió las exigencias de esta, logró la recalificación del terreno y la vendió para cubrir las pérdidas de la arruinada Universidad Católica de Ávila en perjuicio final de Caja Ávila, que era la prestamista principal.

Una denuncia, que obra en poder de elcierredigital.com, señala que "la Junta de Castilla y León se saltó la ley al adquirir el 22 de febrero del pasado año la polémica y recalificada dehesa abulense La Aldehuela, hoy en manos de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (SOMACYL) pese a que en la citada fecha el Gobierno que lidera el 'popular' Alfonso Fernández Mañueco no tenía atribuciones para hacerlo al encontrarse en funciones". 

Según esta denuncia, "el presidente castellano-leonés, a instancias de Génova 13, convocó el 20 de diciembre de 2021 unas elecciones que se celebraron nueve días antes de la adquisición, el 13 de febrero de 2022, por lo cual el Gobierno regional no dejó de estar en funciones hasta la nueva toma de posesión el 19 de abril de 2022 de Fernández Mañueco tras el pacto firmado entre PP y Vox". 

Anatomía de la finca del Obispado de Ávila 

Para conocer la singular historia de la dehesa abulense La Aldehuela, la parcela registral 56.298, que dispone de un millón de metros cuadrados, hay que bucear hasta finales del siglo XIX. En este marco histórico, el abulense, dominado por notables locales, aparece la figura de Alberto Muñoz Morera, toresano recriado en Ávila y perteneciente a una familia que hizo fortuna con los bienes desamortizados por el Estado durante la citada centuria. 

Muñoz Morera recibió de manos del rey Alfonso XIII el título de marqués de Muñoz, guinda para un currículum plagado de premios (la cruz de Isabel la Católica) y, sobre todo, cargos públicos: presidente del Consejo de Agricultura de Ávila en 1970, alcalde de Ávila entre julio de 1885 y febrero de 1886, diputado a Cortes en 1891, presidente del Partido Conservador abulense en 1898, senador desde 1899, el Gremio de Labradores locales desde 1904, presidente de una de las dos matrices de Caja Ávila, Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Ávila en 1915, y el Consejo Provincial de Fomento en 1920. 

El político conservador dejó su fortuna en manos de su única hija, la pía María Francisca Muñoz Frías, que heredó título y fortuna al fallecimiento de su progenitor, el 9 de agosto de 1927, y murió el 1 de abril de 1965 sin dejar descendencia.

Antes de fallecer, en un testamento fechado el 7 de octubre de 1942, la marquesa cedió estas tierras, que constaban de tres grandes fincas y un palacete ubicado en su ciudad natal, al Obispado de Ávila, a cambio de que este pusiera en pie una fundación con su nombre, Fundación Marquesa de Muñoz. A su vez, el Obispado adquiría varias obligaciones entre las que destacaba la prohibición de desprenderse de los bienes, ya que la Marquesa destacaba que cedió para su arrendamiento con el ánimo de lograr unos fondos que pagasen vocaciones en la ciudad o misas en su recuerdo. 

Testamento de la marquesa de Muñoz. 

No esperaba la marquesa que el Obispado de Ávila, haciendo oídos sordos a sus deseos y a los propios estatutos de la fundación, que también recogían los deseos de María Francisca Muñoz Frías, iba a contravenir las normas éticas y legales al desprenderse de un millón de metros de la dehesa La Aldehuela, entonces cercanos al polígono industrial abulense de Vizcolozano y hoy pertenecientes a este tras una polémica recalificación. 

Fines y funciones de la Fundación Marquesa de Muñoz. 

Precisamente, este bien sirvió para compensar las pérdidas, superiores a los 10 millones de euros, que arrojó la Universidad Católica Santa Teresa de Jesús de Ávila, impulsada en 1996 por el entonces alcalde y luego ministro 'popular' Ángel Acebes y el entonces obispo de Ávila, Antonio Cañizares, posteriormente arzobispo de Granada, Toledo y Valencia (y vicepresidente de la Conferencia Episcopal durante dos etapas).

Protocolo de testamento de la marquesa de Muñoz. 

Posterioremente, el consistorio regido por el 'popular' Miguel Ángel García Nieto a instancias del Obispado de Ávila liderado por Jesús García Burillo, hoy administrador diocesano de Ávila tras la marcha de José María Gil Tamayo, recalificó los terrenos en 2005 con la excusa de que la ciudad necesitaba más terreno industrial a pesar de que del polígono se había ejecutado apenas el 60%. 

Fuentes de la operación sitúan como promotor de la misma al exministro Jorge Fernández Díaz, gran canciller de la Universidad Católica de Ávila entre 2003 y 2018, y desde 2019 miembro del patronato de esta institución.

El exministro Jorge Fernández Díaz en la Universidad Católica de Ávila. 

Cabe recordar que Fernández Díaz fue duramente criticado porque el Ministerio de Interior, también él en funciones, adjudicó en 2016 la formación de la Policía Nacional a la institución académica abulense a cambio de 100.000 euros, tras arrebatársela a la Universidad de Salamanca, que la recuperó tras la caída política del dirigente 'popular', hoy investigado por la Audiencia Nacional y al que Anticorrupción pide 15 años de cárcel por el caso del extesorero Luis Bárcenas.

El Obispado de Ávila, saltándose los estatutos de la Fundación Marquesa de Muñoz, alumbrada en 1969, vio revalorizarse estos terrenos y, según fuentes de la propia institución, firmó "un gran negocio" impulsado por García Burillo, que en una grabación de 2009 a la que ha tenido acceso Elcierredigital.com reconoce las sombras del negocio: "Había unos solares, nosotros inflamos el tema con el Ayuntamiento (de Ávila)". 

Esos "solares", en realidad una dehesa, tras la recalificación alcanzaron un precio que rondaba los 3 millones de euros y dispararon su precio hasta los 19 millones de euros que en 2008 abonó una empresa en quiebra técnica, la vallisoletana El Habit S.A. 

"El Ayuntamiento puede hacer lo que le dé la gana... Entonces lo vendimos a una empresa de Valladolid, El Habit, que es una empresa de un señor que es de confianza", señala García Burillo en la citada grabación. 

La dehesa fue adquirida finalmente por Iniciativas Empresariales El Habit S.A. que estaba en fase de extinción antes de ser digerida por Beto Estudios Inmobiliarios, incapacitada por la ley concursal y quebrada en 2013. 

Beto Estudios Inmobiliarios fue extinguida en 2013. 

El Habit S.A. se hizo con la dehesa gracias al sostén hipotecario del Banco Sabadell y principalmente Caja de Ávila, hoy La Caixa, que desembolsó 8,5 millones de euros que nunca recuperó, ya que no se llegó a cubrir siquiera el primer pago de una hipoteca fechada seis meses antes de la recalificación y el Plan parcial del polígono, el 23 de mayo de 2007. 

Hipotecas y novaciones relacionadas con La Aldehuela. 

A cambio, Caja de Ávila se haría por obligación con estos polémicos y devaluados terrenos que, tras la crisis nacida en 2008, acabarían en manos de la Sareb, 'Banco malo' estatal, que el pasado año se los vendió por menos de un millón de euros a la autonómica SOMACYL, a pesar de que la Junta de Castilla y León se encontraba en funciones. 

Según la denuncia que obra en poder de elcierredigital.com, "las pérdidas de la Universidad Católica de Ávila, desde hace unos meses en manos de Instituto Secular de las Cruzadas de Santa María tras ser vendido el pasado año por la diócesis abulense, fueron compensadas a través de singulares maniobras políticas con el dinero de los accionistas de la extinta entidad pública Caja de Ávila". 

Flagrante ilegalidad

La marquesa de Muñoz firmó su testamento el 7 de octubre de 1942 en el que declara "ser católica, apostólica y romana, en cuya religión viviré siempre" y pide "un entierro de primera clase" y la celebración de varias misas en distintos edificios religiosos de Ávila. 

En la cuarta cláusula se nombra la expresa y terminante voluntad de que, con el título "Fundación Marquesa de Muñoz", tenía como fines la celebración de tres misas rezadas diarias y perpetuas en su recuerdo que tal y como reconocen fuentes eclesiales "no se realizan".

Además, el testamento de la Marquesa de Muñoz exigía "atender las necesidades de las iglesias pobres de la diócesis (cláusula posteriormente modificada en 1989), pagar distintas novenas en honor a la Virgen del Carmen o San Antonio, o atender las vocaciones de personas pobres", algo que según la denuncia tampoco se llevan a cabo. 

El Código Civil de España en su artículo 797 refleja que "lo dejado de esta manera (testamento) puede pedirse desde luego, y es transmisible a los herederos que afiancen el cumplimiento de lo mandado por el testador, y la devolución de lo percibido con sus frutos e intereses, si faltaren a esta obligación". 

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