21 de abril de 2021
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FIN DE SEMANA

Dirigió desde 2003 a 2006 por indicación de Gil y Gil el Consistorio para desalojar a Julián Muñoz y luego estuvo en la cárcel tres años

Marisol Yagüe, exalcaldesa de Marbella, a juicio por enchufar a su exmarido en el Ayuntamiento

Marisol Yagüe
Marisol Yagüe
Marisol Yagüe pasó a ocupar los titulares de la prensa política y de la del corazón cuando se convirtió en la alcaldesa de Marbella tras una polémica moción de censura que desalojó a Julián Muñoz del Ayuntamiento de Marbella en 2003. Por sus 'actividades' al frente de la alcaldía acabó en la cárcel en el marco de la Operación Malaya. Ahora, la Fiscalía de Málaga la acusa de nepotismo al contratar a dedo a su marido de entonces, al que dejó para unirse a un guardaespaldas.

Marisol Yagüe, la última alcaldesa del GIL en Marbella, vuelve a la actualidad judicial por los desmanes que cometió en el período que estuvo al frente del consistorio entre 2003 y 2006. Ahora la Justicia la acusa de haber colocado a dedo a su exmarido, Antonio Becerra, al frente de la Coordinación General de Hacienda del Ayuntamiento marbellí. Un puesto clave en plena era Malaya. Además, Becerra percibía más de 7.000 euros al mes.

El sueldo neto medio mensual era de 3.194 euros, percibiendo dicha retribución hasta julio de 2004, dice la Fiscalía, apuntando que, en agosto de dicho año, la entonces alcaldesa ordenó al gerente de la sociedad que incrementara el salario al acusado hasta un importe neto de 4.808 euros. Ese aumento se hizo, señala el escrito, a petición del marido de Yagüe.

Según las conclusiones provisionales del ministerio fiscal, la acusada designó verbalmente a su entonces esposo como coordinador general de Hacienda del Ayuntamiento marbellí “sin ajustarse a procedimiento legal alguno, no siendo autorizado dicho nombramiento por la comisión de gobierno y sin darse cuenta al pleno municipal ni dictarse decreto”.

Marisol Yagüe y Emiliano Domínguez, su escolta. 

La Fiscalía entiende que se produjo por parte del entonces matrimonio “un apoderamiento de 37.146 euros en los periodos de agosto de 2004 a mayo de 2006”; mientras que el tercer acusado “consintió y ejecutó los pagos con pleno conocimiento de su ilegalidad”.

La Fiscalía pide para Marisol y su exmarido, una pena de cinco años de prisión, multa de 3.600 euros e inhabilitación durante diez años para cada uno de los acusados. Además, se insta a que solidariamente indemnicen al Ayuntamiento de Marbella en la cantidad de 37.146 euros. El juicio está previsto que comience en la Sección Tercera de la Audiencia de Málaga el miércoles 14 de octubre y siga el día 9 de noviembre.

La alcaldesa de paja

Cuando supuestamente sucedían estos actos de nepotismo, Marisol dio el salto a la prensa del corazón cuando se supo que había iniciado una relación con uno de sus escoltas, Emiliano Domínguez, un policía local que, al igual que Marisol, llegó al Ayuntamiento de Marbella a través de Gil. Esta versión castiza de El Guardaespaldas puso a Marisol Yagüe ante los fotógrafos del corazón. Un universo al que, realmente, ya había saltado en 2003 cuando se convirtió en alcaldesa gracias a la guerra del entonces primer edil Julián Muñoz con el creador del grupo GIL y amo de Marbella durante años, Jesús Gil y Gil.

El culmen de esta guerra mediática se produjo el 8 de agosto de 2003 en el plató de Salsa rosa de Telecinco. Jesús Gil y Julián Muñoz protagonizaron un cara a cara donde se reprocharon diversos delitos. Acusaciones de malversación, corrupción urbanística y nepotismo se cruzaron entre los dos alcaldes de Marbella. No midieron las palabras y contaron más de lo que seguramente querían, hasta tal punto que, tras el televisivo enfrentamiento, Gil llamó a Muñoz para intentar sellar la paz. Fue en vano.

Con Isabel García Marcos. 

Sólo unos días después Julián Muñoz fue desalojado del sillón de alcaldía por una sorprendente moción de censura que unió a aparentes enemigos irreconciliables: el GIL junto al PSOE de Isabel García Marcos y el Partido Andalucista de Carlos Fernández. Marisol Yagüe se convirtió en la alcaldesa de paja y, por supuesto, Juan Antonio Roca volvió a encargarse del urbanismo. Años más tarde todos acabarían en prisión. La sombra de Jesús Gil planeó sobre esa moción de censura.

Lo cierto es que la otrora azote del gilismo Isabel García Marcos se había pasado con escudos y armas al enemigo y como teniente de alcalde se convirtió en inseparable de Yagüe. Lo cierto es que Isabel tenía mucha más experiencia en la política activa, ya que Marisol venía de participar en grupos rocieros. A tanto llegó el mimetismo entre ambas que se las llegó a conocer como ‘las Chaneles’ por su afición al lujo y una estética similar, e igual de hortera con tintes oxigenados casi copiados y la misma afición por los retoques estéticos. En marzo de 2006 el Ayuntamiento fue intervenido y ‘las Chaneles’ pusieron sus rumbosos cuerpos camino de la trena el 1 de abril. Marisol pagaría una fianza para salir de la cárcel. Sin embargo, se mantenían los cargos de cohecho, prevaricación y maquinación para alterar el precio de las cosas.

El 4 de octubre de 2013 Marisol Yagüe fue condenada a seis años de prisión. Aunque recurrió a una instancia superior, finalmente entró en la prisión el 27 de enero de 2016. En junio de 2019 Yagüe abandonó la prisión al otorgársele el tercer grado y desde entonces está en libertad con control telemático. Ahora los problemas judiciales vuelven a la vida de la exalcaldesa de paja.

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