20 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El consejero de Desarrollo Económico, único representante del partido vasco en el Gobierno navarro cayó por una norma que olvida la presunción

María Chivite cambiará la 'ley anticorrupción' tras la dimisión de Manu Ayerdi del PNV

/ Manu Ayerdi, en la rueda de prensa en la que anunció su dimisión. Foto: Noticias.
El Partido Nacionalista Vasco vive sus horas bajas en Navarra después de distanciarse de la expresidenta Uxue Barkos, que acaba de lanzar su propio partido (Geroa Socialverdes de Navarra en Europa) y ver como su único consejero en el Gobierno foral, Manu Ayerdi, se ha visto obligado a dimitir después de convertirse en investigado por el Supremo. La presidenta María Chivite buscará un cambio de la ley.

La pasada legislatura eran tiempos de regeneración política. Cierto es que al abrir los aspersores con lejía se quemaron algunas camisas de más. Y es que el Parlamento de Navarra, por unanimidad, aprobó una ley que obliga a los miembros del Gobierno foral a ser destituidos simplemente por ser investigados.

En la política navarra afloran dudas sobre una ley que compromete la presunción de inocencia. Pero este creciente debate no parece interesarle ya demasiado a Manu Ayerdi, único consejero del Partido Nacionalista Vasco en el Gobierno de Navarra.

Ayerdi, que fue vicepresidente la pasada legislatura y en esta se había mantenido como consejero de Desarrollo Económico, se ha visto obligado a dimitir después de que el Tribunal Supremo le haya citado como investigado tras una querella de UPN a cuenta de los préstamos, "una corazonada" según el jeltzale, que concedió con dinero público a una empresa quebrada llamada Davalor.

La caída

Es previsible que la querella contra Ayerdi por los préstamos de 2,6 millones de euros de la empresa pública SODENA a Davalor en 2015 no tenga demasiado recorrido político. Pero lo cierto es que esta caída es inoportuna para el PNV, que mira con recelos que su socia en Geroa Bai, la expresidenta autonómica Uxue Barkos, haya fundado un partido que provocará la pérdida de peso de los jeltzales dentro de la coalición nacionalista.

Ayerdi cae y el PNV ha salido en tromba a defenderlo. El más vehemente ha sido el presidente del partido vasco, Andoni Ortuzar, que asegura que "la mezquindad política de UPN se lleva por delante, momentáneamente, a una persona capaz y entregada al servicio público, Manu Ayerdi. Toda nuestra solidaridad y apoyo hacia él. Sentimos como propia la injusticia que se está cometiendo".

Y, admitiendo la crisis que vive el minoritario PNV en la Comunidad Foral, dice que "si alguien cree que con estas maniobras lamentables puede hacer desaparecer al PNV navarro, que pierda toda esperanza".

Cuota del PNV

Será otro miembro del PNV, Mikel Irujo, el que ocupe la cartera de Ayerdi, respaldado por el presidente del partido en Navarra Unai Hualde.

Mikel Irujo, nuevo consejero del Gobierno de Navarra.

El también presidente del Parlamento de Navarra dice que UPN sabe "que Manu Ayerdi es una de esas personas en las que se produce una combinación de cualidades, de sólida preparación de talante y talento, que son ampliamente reconocidos y que lo hacen peligroso para su obsesión de volver algún día a estar al frente de las instituciones navarras después de casi seis años en el dique seco. Una pieza a batir. Aunque con ello haya que pagar el precio de provocar inestabilidad institucional en un momento económico delicado o resentir el interés general de Navarra".

Hualde recuerda que "existen informes demoledores sobre operaciones de la sociedad pública SODENA durante la etapa de UPN (como la operación de compraventa de las acciones de Iberdrola, entre otras muchas) en el que las conclusiones son pérdidas de decenas de millones de euros saltándose todos los procedimientos y utilizando la sociedad para lo que no debían".

Sea como fuere, en el Parlamento de Navarra algunos socios de Geroa Bai reconocen que el uso irracional de dinero público debía de tener consecuencias y no entendieron que Ayerdi haya tardado 45 días en marcharse. Aun así el PNV quiere que su exculpación sea el inicio de su regreso político. Pero quizás él ya esté pensando en volver a la empresa privada.

Eso sí, la presidenta autonómica María Chivite quiere aprovechar el consenso político mostrado en las últimas horas sobre la "injusticia" de la 'ley anticorrupción' navarra para tumbarla. 

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