19 de septiembre de 2021
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FIN DE SEMANA

Los residentes de distritos como Arganzuela, Tetuán o Chamartín se quejan de las molestias que producen estos nuevos modelos de negocio

Indignación entre los vecinos de Madrid: Los cocinas fantasmas dificultan la vida en los barrios más populares

Manifestación contra las cocinas fantasma en Madrid
Manifestación contra las cocinas fantasma en Madrid
La pandemia del Coronavirus obligó a los dueños de restaurantes a idear una nueva estrategia para conseguir hacer frente al cierre de sus locales. La solución fue la creación de cocinas fantasma que respondieran al alza de los pedidos a domicilio. Pero su ubicación en los barrios residenciales de Madrid ha provocado quejas y denuncias por parte de los vecinos que piden al Ayuntamiento de la capital la clausura o correcta regulación de estos establecimientos.

Ruidos, humos, olores y demasiado ajetreo, estas son las molestias que, según los vecinos de Madrid, deben soportar las personas que viven cerca de las conocidas como cocinas fantasma. Denuncias que han provocado que desde el pasado 4 de marzo el área de Urbanismo de Madrid haya visitado hasta 24 de ellas, descubriendo que en más de la mitad existen defectos de distribución, pero no de olores, ruidos o movilidad.

Las cocinas fantasma, también conocidas como “dark kitchen”, son aquellos locales con cocinas industriales que no están abiertos al público, y que solo ofrecen su comida mediante el servicio de envío a domicilio. Este fenómeno surgió durante la pandemia del Coronavirus ya que, debido a la obligación del cierre de la hostelería, los bares y restaurantes encontraron en el envío a domicilio la mejor solución para mitigar los daños de esta crisis.

Chimenea de una de las cocinas fantasma en Madrid.

La ubicación de estas cocinas en zonas residenciales ha provocado ciertos problemas para los vecinos de algunos barrios de Madrid, sobre todo en los distritos de Tetuán, Chamartín y Arganzuela. Los habitantes de estas zonas se quejan de la contaminación del aire, de la contaminación acústica, de los olores y de la aglomeración de repartidores y furgonetas de reparto a altas horas de la noche que provocan estas cocinas.

En este contexto, los vecinos de los barrios afectados presentaron el pasado 29 de abril una denuncia contra ocho de estas cocinas. Además, el martes 18 de mayo una delegación de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid ha presentado un escrito en la oficina del Defensor del Pueblo en el que solicitan su intervención para colaborar en la lucha.

Un ejemplo de las acciones contra estas cocinas se produjo el pasado lunes cuando los vecinos del distrito de Arganzuela aprovecharon una visita del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, para mostrarle las molestias que causa una de ellas. Almeida decidió retrasar su agenda para acudir a visitarla y hablar con los vecinos, aunque esta visita no parece haber cambiado los planes del alcalde con respecto a este tema, ya que no se han anunciado nuevas medidas para solucionar los problemas de los que se quejan los vecinos. De hecho, la agrupación Stop Cocinas Delicias ha publicado un vídeo en su canal de YouTube mostrando las palabras que les dedicó el alcalde de Madrid.

La medida más significativa en la que se encuentra trabajando el Ayuntamiento para evitar las molestias producidas por la aglomeración de los repartidores, es que la carga y descarga de materias primas y la logística relacionada con el reparto de la comida a domicilio se lleven a cabo dentro de los propios locales. Una medida que no deja contentos a los vecinos, que seguirán manifestándose para buscar una solución que satisfaga sus demandas.

En cuanto a las reacciones de los partidos políticos a este problema, Pedro Barrero, portavoz del PSOE en la Comisión de Desarrollo Urbano y Obras y Equipamientos, ha afirmado que estas cocinas están aflorando “de forma descontrolada” en la ciudad y recuerda que ya existen denuncias en zonas vecinales “muy sensibles” de Madrid. Barrero también ha señalado que “dar rienda suelta a la actividad económica, aunque esto perjudique a la ciudadanía” es la causa principal del “descontrol” que vive la ciudad gobernada por el PP en este sentido.

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