16 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Sus numerosos y variados nutrientes de gran calidad la convierten en uno de los productos más adecuados para preparar al organismo de cara al invierno

La calabaza, la hortaliza estrella del otoño cuyas ventas se han disparado gracias a Halloween

Calabaza, la hortaliza más buscada en otoño.
Calabaza, la hortaliza más buscada en otoño.
La calabaza, en los últimos años, se ha convertido en esta época en el símbolo de Halloween por excelencia. Sin embargo, esta hortaliza es muchísimo más que eso. Esta fiesta no es de tradición española sino que la hemos importado del mundo anglosajón. Sin embargo, con ello, también hemos conseguido que las calabazas cobren mayor protagonismo en otoño y que su consumo se dispare en estas fechas.

Por ello, aprovecho la ocasión para resaltar la importancia de sus cualidades, los múltiples usos que podemos darle en la cocina y lo saludable que es su consumo para nuestro organismo.

Existen diversas variedades de calabaza, como la de verano, que tienen la piel clara y fina y semillas blandas. La calabaza de invierno, que es una de las hortalizas más típicas de finales del otoño, se caracteriza por tener una pulpa carnosa, contener menor cantidad de agua que la de verano y una piel firme y dura, lo que hace que se pueda conservar más tiempo. Su color es naranja intenso. Otra variedad es la calabaza banana, la de cidra o zapallo,y la confitera o de cabello de ángel a partir de la cual se obtiene el cabello de ángel, utilizado como relleno en diversos productos de pastelería.

Notables propiedas nutritivas

En cuanto a sus propiedades, la nota común a todas las variedades, especialmente en las de otoño e invierno, es que son un alimento cargado de nutrientes, proporciona vitaminas y minerales esenciales sin aportar apenas calorías, siendo muy recomendable en la dieta de cualquier régimen de adelgazamiento, también tiene propiedades depurativas, siendo un alimento perfecto para ayudar a eliminar toxinas y depurar nuestro organismo. Además, por su gran contenido en fibra, constituye un buen aliado para combatir problemas de estreñimiento.

Es la hortaliza estrella del otoño y muy versátil en cocina. 

Su aporte de vitaminas y minerales también es importante, destacando el contenido en ácido fólico, potasio, calcio, magnesio, hierro o  zinc, entre otros, y vitaminas del grupo B. que ayudan a que la piel, huesos y dientes estén más sanos. También tiene especial importancia su alto contenido en betacarotenos, que le aportan su característico color anaranjado.

La calabaza admite numerosas preparaciones culinarias, lo primero que debemos saber es cómo elegir una buena calabaza. Para ello debemos fijarnos en su piel, cuanto más gruesa, mejor, y más tiempo podremos conservarla, -siempre en lugar fresco y seco- nos aguantará varios meses. Una vez abierta, la podemos conservar en la nevera perfectamente durante una semana, cubierta con film o en una bolsa perforada.

Antes de utilizarla, para cualquier preparación, es conveniente limpiarla con un paño húmedo, y admite diversos usos culinarios: cremas, sopas, caldos, purés, al horno, hervida, salteada, rehogada, gratinada, para dar color a un estofado o como guarnición de carne,o en pasteles, bizcochos o buñuelos. 

Calabaza asada con ajo.

Una de las opciones básicas para su cocinado es asarla al horno cortada por la mitad y sin semillas, de esta forma potenciamos más su sabor y aroma y luego vaciar la pulpa y triturar, para poder emplearla como base de múltiples preparaciones:

- Añadiendo huevo, patata y harina podemos elaborar ñoquis deliciosos que se pueden rehogar una vez cocidos con aromáticas como la salvia y aceite de oliva.

- Simplemente añadiendo a la pulpa asada un poco de caldo vegetal, sal y pimienta, podemos obtener una deliciosa sopa o crema que podemos combinar con un huevo poché, unos frutos secos picados, perejil o tomillo. La crema resulta deliciosa si le añadimos un poco de leche de coco, nata o queso crema.

 - Se puede incorporar a masa de bizcochos sustituyendo el azúcar por la calabaza.

- También podemos hornear la calabaza cortada en rodajas, que luego podemos servir como guarnición, con un poco de queso azul gratinado, e incluso también como dulce, añadiendo a los rodajas un poco de miel y especias.

O, bien asar la calabaza en cubos o pequeños “gajos” ya pelada, una pizca de sal y pimienta y un poco de aceite de oliva. Incluso si hacemos los gajos muy finos los podemos servir a modo de “patatas fritas” muy crujientes,  o incorporar  a platos como potajes, ensaladas, woks, tortillas o currys. Sus posibilidades son innumerables.

Otra forma es pelarla y trocearla para cocinarla hervida o al vapor. En este caso, no conviene cocerla más de 20 minutos, para preservar todo su sabor y nutrientes.

En cualquier caso, el sabor y textura de la calabaza combina muy bien con manzana, coco, castañas, almendras, setas, queso, o hierbas aromáticas como el romero, salvia y tomillo, también con el jengibre, canela, cardamomo y pimienta.

 Recetas con calabaza

 Crema de calabaza: perfecta para acompañar platos de pasta con carne o verduras.

-1 kg de calabaza

-1 cebolleta o cebolla

-1 zanahoria

-1 patata

-Caldo de verduras o pollo

-3 quesitos o queso crema

-1 vaso de vino blanco

-2 rebanadas de pan del dia anterior

-sal

-aceite de oliva

Crema / sopa de calabaza. 

Pela y trocea la cebolleta, la zanahoria y la patata, y rehoga todo en una cazuela con un poco de aceite de oliva. Una vez comience a dorar el conjunto, incorpora la calabaza pelada y troceada. Rehoga el conjunto durante un par de minutos y añade el vino blanco. Sube el fuego para que se evapore el alcohol del vino y cubre con caldo de ave. Deja cocer a fuego suave hasta que las verduras estén bien tiernas. Añade sal al gusto y agrega los quesitos, lo trituramos todo y pasamos por un colador chino para obtener así una crema muy fina.

Corta las rebanadas de pan en cuadraditos para freírlos en aceite de oliva muy caliente. Añádelos en el plato cuando la sirvas. 

Mermelada de calabaza. La puedes utilizar para untar unos simples tostadas e incluso para untar carnes a la brasa 

-1 kg de calabaza

-2 naranjas

-0.3 litros de agua

-1kg de azúcar

Mermelada de calabaza.

Pela la calabaza, retira las pepitas y córtala en dados pequeños.

Por otra parte, corta las naranjas en rodajas finas y colócalas en un bol cubiertas con agua.

En otro bol, mezcla la calabaza con el azúcar y deja reposar durante 24 horas.

Al día siguiente, pon a hervir la naranja con el agua en un cazo. Añade la calabaza y el azúcar. Deja cocer, con la tapadera puesta, durante media hora. Transcurrido ese tiempo, destapa y deja cocer durante otra media hora. Pasa la mezcla a un frasco limpio y esterilizado. Deja enfriar y cierra herméticamente. 

Bizcocho de calabaza

-300 gr. de calabaza sin piel

-4 Huevos

-200 gr. de azúcar

-250 gr. de harina

-1 vaso de aceite de oliva 

-½ cucharadita de canela.

-1 sobre de levadura

Bizcocho de calabaza. 

Trocea la calabaza, colócala en un plato e introdúcela en el microondas hasta que quede bien tierna (de 5 a 10 minutos a potencia máxima). Si la tienes asada o cocida, también vale.

Separa las yemas de las claras. Estas últimas las montaremos a punto de nieve.

Las yemas las batiremos junto con el azúcar, la calabaza cocida, la canela, el aceite, la harina y la levadura. Bate bien hasta obtener una masa homogénea, sin grumos, agrega las claras montadas y mezcla bien.

Vierte la masa resultante en un molde para tartas engrasado con mantequilla.

Introduce en el horno, previamente calentado a 180ºC, durante 35-40 minutos.

Pipas de calabaza.

Otro elemento de la calabaza que se aprovecha son las pipas. Crudas o tostadas aportan gran cantidad de propiedades nutritivas al organismo. En ensaladas o como aperitivo, en bizcochos y panes son el complemento ideal para cualquier alimento. 

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