18 de octubre de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

El mar y los verdes pastos aportan a sus gentes gran variedad de ingredientes

Cantabria no es sólo anchoas: esta rica y bella tierra ofrece numerosos productos y platos espectaculares

Cantabria es una tierra de colores intensos donde el azul del mar y el verde hierba predominan.
Cantabria es una tierra de colores intensos donde el azul del mar y el verde hierba predominan.
Gracias a su privilegiada situación geográfica, la gastronomía cántabra es una de las más prestigiosas de nuestro país y nos regala exquisitos platos. En cualquier rincón de la Comunidad podremos degustar tanto de carne como de pescados y mariscos, ya sea cerca de la playa, en el campo o en la montaña. Abundantes platos realizados con productos de la zona que no defraudarán a nadie.

En cuanto a los precios, en relación a la calidad que ofrecen suelen ser muy asequibles. Cantabria es sin duda es una de las Comunidades que merece la pena visitar, no solamente por sus paisajes de montaña y pueblecitos marineros, sino porque también disfrutaremos con sus sabrosos platos.

Sobaos y quesada pasiega, dos de los dulces más conocidos de Cantabria. 

Carnes

El vacuno es la carne cántabra por excelencia, y no es de extrañar si tenemos en cuenta, que no existen mejores pastos que los cántabros en los Picos de Europa, cuyos paisajes no podemos imaginar casi sin la estampa de una vaca pastando. Esa calidad en la alimentación del ganado se traduce en carnes de una calidad inmejorable. La caza también ofrece carne de gran calidad como venados, corzos o jabalíes.

Si visitamos cualquier pueblo de montaña del interior, no podemos dejar de probar el cocido montañés, también denominado en algunas zonas, puchera montañesa. Se trata de un guiso bastante potente a base de alubias blancas y berza, a las que se le añade el  famoso compango, de origen porcino y  formado por el chorizo, la costilla, la morcilla o el tocino ahumados que también lleva la fabada asturiana. Si pedimos esta elaboración, que sea plato único, ya que por un lado se comen las alubias, como primero, y después las carnes, a modo de segundo plato.

Carne de Cantabria.  

Otra variedad, el cocido lebaniego, que se prepara en la comarca de Liébana, también es un guiso potente, pero en lugar de alubias se cocina con garbanzos de tamaño pequeño. Se acompañan de berza o repollo y carne de cerdo o de ternera, así como de un relleno hecho con miga de pan, huevo, chorizo y perejil.

Ambos platos son de gran aporte calórico, muy adecuados para poder combatir los duros inviernos de la zona. 

Pescados y mariscos

 Los pescados y mariscos de la costa cántabra son exquisitos, particularmente tiene fama el marisco de la bahía de Santander, que nos ofrece almejas, mejillones, muergos, berberechos, nécoras, centollos, percebes, cigalas, langostas o bogavantes... No se concibe la cocina del Cantábrico sin un buen pescado al horno o una rica parrillada de mariscos, siendo la calidad de ambos uno de los principales reclamos del turismo gastronómico en nuestro país.

Cabracho cocinado al horno al estilo de Cantabria.  

Entre los pescados destacan las lubinas, merluza, cabrachos, bocartes, y cómo no, las sardinas del cantábrico, asadas se convierten en el plato típico de cualquier pueblo situado en la costa.

 El bonito es el principal ingrediente para elaborar uno de los platos más típicos de Cantabria, el sorropotún o marmita. Se consume en verano, época en la que se pesca el bonito, y se elabora a base de bonito y patatas, y cebolla. Era una receta típica de los pescadores de la zona y es famoso el que se toma en San Vicente de la Barquera.

Anchoa del Cantábrico. 

No nos olvidamos de la anchoa de Santoña, una de las delicias más conocidas a nivel mundial y tesoro gastronómico.

 Repostería  

En cuanto a la repostería, cabe destacar sus tradicionales sobaos y quesadas pasiegas. La quesada es un postre típico de la zona de los Valles Pasiegos. Se trata de un dulce hecho a base de leche de vaca cuajada. Los sobaos ofrecen su característico sabor gracias a la gran cantidad de mantequilla que llevan, componente principal y que no admite imitaciones. Si no lleva mantequilla, no es un sobao.  

En cuanto a las bebidas, la más característica de esta región es el orujo, elaborado artesanalmente al igual que en otras zonas de la geografía española aunque cada una tiene sus pequeñas particularidades.

COMPARTIR: