25 de abril de 2019
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La mejor relación calidad/precio en carnes en el centro de Madrid

AskuaBarra, un restaurante donde la esencia del producto manda… que no es poco

La primera vez que visité AskuaBarra debió de ser a finales de 2014, donde acudí al boca boca de su inmejorable Steak tartar del que me considero un auténtico hooligan. Acababa de aterrizar la familia Gadea en Madrid, procedentes del ya legendario Askua de Valencia, regentado por Ricardo Gadea, llamado el “cancerbero del producto” por la crítica especializada. Sus hijos Nacho y Jorge Gadea, inauguraban su restaurante a espaldas del Congreso de Diputados,  diferenciándolo  de su casa matriz en Valencia, con un espacio casual de mesas desnudas y ambiente hipster frente al lujo tranquilo de Valencia.

Hoy en día, casi cuatro años después, el local sigue siendo frio e indómito pero su cocina sigue estando en plena ebullición. ¿Por qué? No es difícil imaginar la formación culinaria de los hermanos Gadea, sobre todo los que hemos saboreado la materia prima excepcional y el servicio que ofrece el local valenciano.

Aquí llegaron los hermanos a ofrecer lo que saben. No engañan a nadie: producto de altísima calidad, elaboraciones sinceras y nada enmascaradas y un ambiente desenfadado que no confunda al comensal. Aquí se viene a comer y a disfrutar. El que busque un restaurante para ser visto, para el postureo o para largas sobremesas, no es su sitio.

Sin embargo, para los amantes de la carne no encontraremos en el centro de la capital, oferta alguna que se equipare en calidad y precio a la que ofrece AskuaBarra.

Con una carta casi calcada a la de Valencia, elaboran su cocina con productos de proveedores excepcionales como la carne de Luis Miguel Garayar o las cocochas de merluza, servidas por Alberto Ferreras, el mismo proveedor del templo gastronómico de Guetaria, el asador Elkano.

Para comenzar nos decantamos por unas croquetas de rabo de toro, pollo y curry, cuya presentación no era muy de aplaudir pero que en boca nos sorprendieron por su cremosidad y sabor equilibrado.

Continuamos con unas excelentes cocochas de merluza a la brasa con cebolla caramelizada, que dejaron en mi paladar un recuerdo imborrable. Pura seda.

Cocochas de merluza a la brasa con cebolla caramelizada

Quisimos probar sus singulares patatas bravas con salsa ali oli y pimentón dulce y no nos equivocamos. Lejos de las tradicionales bravas madrileñas tipo Docamar, aquí aparece la patata en doble cocción, ligeramente fritas en dados pequeños y envueltas en sus dos salsas. Un placer para el paladar.

Las patatas bravas, un placer para el paladar

A la hora de los platos principales, repetimos el Steak tartar, difícil de encontrarlo bien elaborado en Madrid.

El Steak tartar es una receta antigua. La leyenda popular atribuye su creación a los jinetes tártaros de Mongolia, que ponían carne debajo de las sillas de sus caballos, donde se iba macerando a lo largo de sus enormes cabalgadas, para comerla con especias en sus descansos. Pues bien, en este restaurante han hecho de este plato la referencia de su cocina. Es realmente excepcional y uno de los mejores que podrás encontrar en la ciudad. Realizado con una extraordinaria materia prima, se presenta con un corte amplio y con el punto de aderezo justo para no enmascarar el sabor de la carne. Se puede tomar en raciones completas, medias o incluso en montadito. Solamente por disfrutar de este bocado merece la pena la visita.

En otro plano más bajo, encontramos los pescados: la raya a la mantequilla negra, algo pasada de cocción, presentaba una salsa demasiado ligera, alejada de otras opciones más interesantes en la capital.

Como postre la opción que elegimos fue la torrija caramelizada con helado de canela, riquísima.

Torrija caramelizada con helado de canela

Nacho Gadea atiende la sala personalmente y traslada a los comensales la filosofía que inspira este local y a esta familia. El trato es afable y cercano. Aunque la sala es muy pequeña, se echa de menos y sobre todo en las horas punta, mayor capacidad de atención por el equipo de sala.

La carta de vinos es rudimentaria y convencional, bien es verdad que el local no ofrece muchas posibilidades.

En definitiva, Askua Barra es sinónimo de materia prima y esencia, de sabor y honestidad reflejada diariamente cada vez que se abren sus puertas. No busque locales ampulosos, servicios estereotipados, ni sumilleres grandilocuentes. Aquí se viene a encontrarse directamente y cara a cara con el producto. Que no es poco.

 

 

 

ASKUABARRA

C/ Arlabán, 7

Tel: 91 5937507

www.askuabarra.com

Admite reservas - sin servicio de aparcacoche

Cierra lunes y domingos

COMPARTIR: