22 de agosto de 2019
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EDICIÓN VERANO

La empresa demandada, Tragsa, achaca la parada involuntaria por rotura de la tuneladora a un "posible consumo eléctrico excesivo"

Se reanuda el juicio del escándalo de la contaminación de la bahía de Santoña

Trabajadores de los servicios de limpieza retirando los vertidos fecales de las aguas de Santoña.
Trabajadores de los servicios de limpieza retirando los vertidos fecales de las aguas de Santoña.
Este pasado jueves se reanudó en el Juzgado de Primera Instancia número 39 de Madrid el juicio contra Tragsa por una denuncia interpuesta por la UTE subcontratada en las obras del colector subfluvial de Santoña. Un perito contratado por los demandados aportó un informe elaborado por la propia empresa en el que achacaba el fallo a un "posible consumo eléctrico excesivo", pero sin aportar facturas.

El pasado 24 de octubre, la vicepresidenta Eva Díaz Tezanos, y el Secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, acordaban iniciar medidas extrajudiciales para desbloquear, de manera urgente, la situación de las obras de saneamiento de la comarca. Sin embargo, el pasado 27 de diciembre se reanudó el juicio entre Tragsa y la Unión Temporal de Empresas (UTE) que llevaba a cabo las obras del colector subfluvial de Santoña, una obra fundamental para los mariscadores de la zona.

Un mariscador en la bahía de Santoña. (Archivo).

El día 27 declaró uno de los peritos de parte propuestos por la empresa Tragsa. Un problema informático en el juzgado de Primera Instancia número 89 de Madrid impidió que lo hiciesen más expertos citados, por lo que el juicio se alargará unos días más y hasta la próxima semana no se conocerán las conclusiones presentadas por las partes. El viernes 28 se reanudarán las periciales de la empresa demandada. El perito que declaró el jueves achacó la parada involuntaria de la perforadora manejada por la UTE a “un posible consumo eléctrico excesivo previo a la parada”. Sin embargo, no aportó facturas ni recibos para confirmar su teoría, sino un informe con datos que reconoció haber recibido de la empresa Tragsa, la misma que lo contrató.

No deberían haber parado las obras

El perito, un ingeniero de Minas, experto en hidrología, concluyó su exposición aseverando que la UTE no debía haber parado las obras durante el fin de semana, ignorando las instrucciones de la Confederación Hidrográfica del Norte para que no se trabajase los fines de semana con el objeto de evitar molestias a los vecinos de la comarca. Además, tampoco el director facultativo, de Tragsa, ni la Dirección de Obras pusieron reparos a esta parada. Los demandantes explicaron que "nuestra intención no fue nunca parar, pero si la Confederación nos ordena que paremos tenemos que obedecer, como es lógico".

La obra comenzó en el año 2001, pero se paró en noviembre del 2016, cuando se produjo el accidente que inutilizó la tuneladora al derrumbarse un macizo rocoso encima de los escudos de perforación del equipamiento. La UTE subcontratista de Tragsa intentó desde un principio buscar una solución para continuar y finalizar esta obra básica, pero tras no conseguir ningún avance, meses después en la primavera de 2017 demandó a Tragsa para desbloquear la situación en sede judicial, no llegando, de momento, a ningún acuerdo.

 

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