08 de diciembre de 2022
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FIN DE SEMANA

Los productos de belleza e higiene ofrecen cada vez más soluciones para reducir el impacto nocivo en la biodiversidad del planeta

Día Mundial del Medio Ambiente: La industria de la cosmética intenta alternativas para frenar el impacto

Contaminación por plástico en el medio ambiente.
Contaminación por plástico en el medio ambiente.
El sector de la cosmética está señalado como uno de los mayores responsables de la mayoría de los residuos plásticos que acaban en nuestros océano. Por ello, las empresas de cosmética se han comprometido a ofrecer alternativas biodegradables, con el fin de que crear un impacto mínimo en la naturaleza, a través de una filosofía sostenible y con la sustitución de materiales en sus productos como el plástico o los componentes de origen animal.

Naciones Unidas proclamó el 5 de junio como el Día Internacional del Medioambiente, con la finalidad de concienciar a la población mundial sobre la importancia de preservar el ecosistema y sensibilizar sobre la problemática que existe respecto al medio ambiente.

La degradación del ecosistema una cuestión que se posiciona a la orden del día, donde no se ha asumido con suficiente responsabilidad las repercusiones que puede derivar. El llamamiento de las Naciones Unidas invita a los diferentes estados, a la sociedades civiles y a toda la población a "sentar las bases de un mundo de prosperidad, paz y sostenibilidad".

Para preservar el medioambiente, muchas empresas se comprometen a emprender con iniciativas sostenibles, con el propósito de cambiar la huella que dejan los productos de cosmética en la biodiversidad.

 

Champú en sólido.

Ahora bien, en España, existen 47 millones de habitantes, y se calcula que cada persona usa una media de siete productos de cosmética diariamente, según el informe de la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa). Las cifras que resultan si calculamos la cantidad de productos cosméticos usados diariamente, indican que la industria cosmética es uno de los mayores contaminantes para el medio ambiente.

Green Beauty, con la finalidad de reducir el impacto medioambiental

El plástico es el material que compone la mayor parte de los envases de productos de cosmética, y suponen el 85% de los despojos que van destinados a los océanos, según el informe publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en 2021. El estudio indica, que para el año 2040 las dimensiones del plástico en el mar pueden triplicarse hasta llegar a una cantidad de entre 23 y 37 millones de toneladas al año.

La industria de la cosmética juega un papel fundamental por la conservación del planeta. Por esta preocupación, las empresas han elegido diseñar productos ecológicos y sostenibles, a través de acciones responsables y packaging eco.  Cada vez son más las firmas que se suman a su aporte a través de un enfoque sostenible en la comercialización, distribución y reciclaje de sus productos.

Por ello, ahora podemos ver en el mercado productos con envases “biodegradables”, compuestos de “plástico reciclado”, o con ingredientes “100% naturales”, con el fin de que el consumidor pueda acceder a productos sostenibles, contribuyendo a cuidar el entorno con los pequeños actos que están a su alcance.

Otra opción que proponen son los productos en formato sólido, como los champús o jabones, que sustituyen el envase plástico en su totalidad, o simplemente vienen embalados en cartón,  lo que suponen una alternativa mucho más sostenible que la versión líquida. Esto viene de la mano de la tendencia de los productos “clean”, la cosmética fresca, es decir, productos con ingredientes naturales en su totalidad, con formulas eficaces a través de componentes completamente frescos, que evitan los conservantes sintéticos y son libres de componentes de origen animal o modificados genéticamente. 

También se ha popularizado la iniciativa de los productos recargables, donde ya podemos ver en el mercado multitud de firmas de fragancias, o de cuidado de la piel, que se adaptan al reciclaje reutilizando el envase original que posee el cliente,  es decir, una vez se haya acabado el producto, se pueden volver a recargar el recipiente a  través de la tendencia llamada “refill”.

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