09 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

El juzgado de intrucción número 9 de Madrid deberá decidir si tiene la razón la UTE demandante y se desbloquean las obras del corredor subfluvial

Queda visto para sentencia el juicio contra Tragsa sobre las obras de la Bahía de Santoña

La bahía de Santoña desde el aire.
La bahía de Santoña desde el aire.
El juicio que enfrenta a la empresa pública Tragsa con la Unión Temporal de Empresas (UTE) sobre las obras en la Bahía de Santoña, quedó visto para sentencia el pasado viernes 29 de marzo. Tras la declaración de uno de los peritos, propuesto por la defensa de la denunciada Tragsa, vinieron las conclusiones de las partes. Sin embargo, desde la empresa demandada se pidió una nueva prueba que podría retrasar la sentencia si es admitida.

El juzgado de Primera Instancia número 89 de Madrid tendrá que pronunciarse y dar la razón a la demandante, una UTE de empresas, o a la demandada, la empresa Tragsa, toda vez que el juicio que enfrenta a la empresa pública Tragsa con la Unión Temporal de Empresas (UTE) sobre las obras en la Bahía de Santoña quedó visto para sentencia el pasado viernes 29 de marzo. 

El jueves 28 de marzo tuvo lugar la declaración de uno de los peritos, propuesto por la defensa y el viernes vinieron las conclusiones de las partes. Desde Tragsa se pidió una nueva prueba al servicio de Aduanas, algo calificado de innecesario por la acusación ejercida por la UTE, que pidió la modificación del contrato por ser esta obra de interés público y desatascar la obra de alguna manera, que lleva paralizada más de dos años, con el consiguiente perjuicio económico a los mariscadores de la zona y a la propia empresa demandante.

Ahora será el Juzgado de Primera Instancia número 89 de Madrid quien tendrá que dar o quitar la razón a las empresas litigantes, por un lado la empresa Tragsa, demandada, y por otra una UTE de empresas que participaban junto a ella en la obra del corredor subfluvial de Santoña, en Cantabria. Ambas partes creen que la sentencia será rápida si no se admite la prueba presentada por la empresa demandada.

La obra lleva paralizada más de dos años, desde en noviembre de 2016, cuando se produjo el accidente que inutilizó la tuneladora al derrumbarse un macizo rocoso encima de los escudos de perforación del equipamiento. La UTE subcontratista de Tragsa intentó buscar una solución para continuar y finalizar esta obra que es básica para los pueblos de la bahía, pero tras no conseguir ningún avance, meses después, en la primavera de 2017 demandó a Tragsa para desbloquear la situación en sede judicial, no llegando, de momento, a ningún acuerdo.

Una imagen de la  Bahía de Santoña.

El juicio sufrió un parón inesperado por la enfermedad del magistrado, José Ramón Manzanares Codesal. Las vistas quedaron suspendidas sine die, hasta la semana pasada que se reanudaron con la declaración de un perito. 

Este largo proyecto comenzó su tramitación en el año 2001, pero la obra no comenzó realmente hasta enero de 2015.  Fue en noviembre del 2016, cuando se produjo el accidente que inutilizó la tuneladora. Entonces la UTE subcontratista de Tragsa, encargada de las obras, intentó buscar una solución para continuar y finalizar esta obra y el Secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, intentó hace unos meses desbloquear el conflicto e incluso anunció un principio de acuerdo. Morán señaló que el hecho de que hubiera una discrepancia entre las empresas responsables de la ejecución de la obra (Tragsa y una UTE liderada por Acciona) que está judicializada, "no podía acarrear un problema al conjunto de la ciudadanía", y destacó que hubo "muy buena voluntad por parte de ambas" para encontrar "un punto de acuerdo" que permitiese poner en marcha el mecanismo de activación de la tuneladora, pero todo quedó en el aire y el juicio continuó celebrándose.

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