08 de diciembre de 2019
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FIN DE SEMANA

La de Kramer es originaria de la India y se está convirtiendo en un dolor de cabeza para agricultores y jardineros

Los españoles no soportan a las cotorras: cuanto más las conocen, más las repudian

Una cotorra de Kramer.
Una cotorra de Kramer.
Un estudio en el que ha participado el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha demostrado que cuanto mayor número de ejemplares de cotorras hay en un entorno, peor es la percepción que tiene la sociedad, según los resultados publicados en la revista NeoBita.

La investigación toma como referencia la cotorra de Kramer, una especie originaria de la India que se ha instalado en varios municipios españoles entre ellos Sevilla. El investigador del CSIC Álvaro Luna ha explicado que la cotorra de Kramer es una de las especies con mayor potencial invasor que han aparecido en España y existen evidencias de su impacto en la naturaleza, principalmente los daños que provoca en la agricultura.

Ante esta realidad, se han planteado diversas propuestas de gestión de la especie en los puntos en los que están y la gente "ha reaccionado tanto positivamente como negativamente". En el estudio se preseleccionaron a cinco colectivos diferentes; jardineros, agricultores, vecinos residentes cercanos al principal dormidero de la cotorra, visitantes de parques con cotorras y visitantes de parques sin cotorras.

Ejemplar de cotorra de Kramer / CSIC.

La investigación se ha basado en diferentes encuestas visuales en las que aparecían imágenes de 20 aves, incluidas las cotorras de Kramer, y los participantes debían elegir las 10 que desearían tener cerca. Para los investigadores resultó una sorpresa los resultados, la cotorra se quedó en el puesto 14 de 20 y cuanta más información se tenía sobre esta especie, peor era la valoración que le otorgaban. "La cotorra conforme se ha convertido en una especie más común en a vida diaria, empeora la opinión sobre ella", concluye Luna.

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