27 de noviembre de 2020
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FIN DE SEMANA

Mientras, el sindicato CSIF insiste en que los recortes están batiendo récords en todos los ámbitos: Reparto, oficinas y clasificación

Correos prepara el traslado de su sede corporativa al elitista barrio madrileño de Salamanca para "ahorrar dinero"

Sede de Correos en la Calle Conde de Peñalver.
Sede de Correos en la Calle Conde de Peñalver.
Correos tiene como proyecto abandonar a lo largo del próximo año 2021, su sede nacional en el Campo de las Naciones de Madrid para mudarse al centro. En concreto al número 19 de la calle Conde de Peñalver, en pleno barrio de Salamanca. En esta céntrica calle de la capital la empresa tiene dos edificios, el 19 A y el 19 B. Por el momento, este lugar ocupa sede central de la Zona 4 de Correos, correspondiente a las comunicaciones postales con Extremadura y Castilla-La Mancha.

Aseguran que la empresa estatal de Correos que preside Juan Manuel Serrano busca con esto un ahorro en tiempos de crisis ya que se producirá un recorte anual de casi seis millones de euros que pagan por el alquiler de su actual sede el número 7 de la Avenida de Dublín y que pertenece al Grupo Monthisa. Ya en su momento, hace casi dos décadas, esta decisión de la empresa postal de trasladarse a sede de más de 20.000 metros cuadrados generó polémica, ya que consideraban que detrás podía haber otros intereses, sobre todo si atendemos al hecho de que la empresa tenía varios inmuebles en propiedad.

No se sabe aún con certeza cuándo se producirá el traslado, pero sí que esta medida sigue la estela de Serrano de contener el gasto de la empresa pública y la nueva sede y sus dimensiones se hacen más óptimas para una plantilla que, como ha sucedido en otros lugares, cada vez tiende más al teletrabajo. La decisión se ha tomado sin tener en cuenta otros factores para los empleados, como la imposibilidad de aparcar gratis, algo que sí se puede hacer en Campo de las Naciones, donde está la actual sede corporativa, o la diferencia de precios en los menús para quienes tienen que quedarse a comer al mediodía por la zona.

Fuentes sindicales consultadas por Elcierredigital.com explican que “esto nos preocupa menos que el hecho de que cada vez se esté recortando más en recursos humanos, cuando nuestro trabajo es fundamental y, más aún, en un contexto de crisis como el actual. Y ya durante el primer confinamiento quedó probado porque muchas cosas la gente sólo las podía conseguir mediante nuestros servicios”. “Lo que nos preocupa es lo que están haciendo con los recursos humanos”, añaden.

Estado de Alarma en Correos

Ésta última queja también la remarcan desde CSIF (Central Sindical Independiente y de Funcionarios), que insiste en que los recortes están batiendo récords en Correos en todos los ámbitos: reparto, oficinas y clasificación. “A estas alturas, continúa el Estado de Alarma de Correos gobernado por un rival muy duro: los recortes”, explican. En un informe, CSIF lo demuestra con cifras. “Nos situamos en una capital de provincia, de los 223 empleados que debía haber entre todas las unidades de reparto, faltan 39 (bajas, vacaciones, asuntos propios que tarde o temprano hay que dar), que, como ya es habitual, se han quedado sin cubrir”, aseguran.

Recortes en Correos.

“El resultado: sobrecargar de trabajo a los que están como, por ejemplo, a ese rutero que hoy (aparte de las sacas de alcance y recogidas) ha salido con 89 envíos a entregar a mano (uno a uno, a lo sumo, 5 o 6 puede haber en una relación). Ayer no fue muy diferente; mañana probablemente tampoco”, cuentan.

“De repente, hoy nos encontramos con que hay unidades de reparto en las que las cartas llegan sin clasificar por secciones y, desde la subdirección de Logística, nos comunican que, efectivamente, no van a realizar una clasificación tan exhaustiva. Así que esta labor deberá realizarse en las unidades de reparto. A las puertas de las Navidades, el momento no puede ser más inoportuno con menos contratación y con más trabajo que nunca. ¿Qué sentido tiene esto?”, denuncian.

Si vamos a las sucursales encontramos casos que también nos sirven de espejo. Es el caso de una oficina en la que está la directora y una empleada que ha visto como los 15 días que se fue de vacaciones en verano y los 15 que acaba de coger ahora no se han cubierto nunca. "La directora se ha quedado sola sin ningún contrato. No te puedes levantar ni a ir al baño porque no deja de entrar gente y del desayuno ni hablamos porque no hay opción a los 20 minutos a los que tienes derecho. Y esto no puede ser así".

Nada cambia en los centros de clasificación. Donde antes había cinco empleados hay tres o, a lo sumo, cuatro lo que está originando días muy, muy agobiantes de trabajo. "Llevo 12 años en este centro y a estos extremos no llegamos nunca. Hay días en los que no hay una sola tregua. Hay gente que está cayendo de baja porque cada día cargamos mucho peso y te encuentras que no viene nadie para sustituirle", reivindica.

El resultado es que cada día quedan miles de envíos pendientes (notificaciones incluidas) y el que lo paga es el ciudadano. “El agobio está llegando a Correos, que en muchas provincias está ofreciendo horas extraordinarias a empleados que ya acaban agotados su jornada laboral. Pero eso no está mal porque hay gente que le vienen bien. Pero todo camino pasa por recuperar la contratación perdida y porque las Bolsas, que están estancadas, recuperen la salud en una época tan difícil: la pandemia no nos ha educado para vivir lo que se vive hoy en Correos”, advierten.

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