21 de abril de 2024
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FIN DE SEMANA

La que fuera titular de Vivienda con José Luis Rodríguez Zapatero acaba de cumplir cuatro años al frente de la antigua Red Eléctrica Española

La exministra Beatriz Corredor se hace fuerte en Redeia, que obvia rumores de fusión con Enagás o venta a Hispasat

El Cierre Digital en
/ Beatriz Corredor, presidenta de Redeia.
La exministra de Vivienda Beatriz Corredor acaba de cumplir cuatro años al frente de Redeia, que el pasado año realizó inversiones por casi 1.000 millones de euros y rozó los 700 millones de euros de beneficio neto. La antigua Red Eléctrica Española descarta por ahora una fusión con Enagás, que también se encuentra en un buen momento, y tampoco quiere oír nada de la venta de Hispasat.

Beatriz Corredor acaba de cumplir cuatro años al frente de Redeia (antigua Red Eléctrica Española) tras sustituir en el cargo a otro militante del PSOE, Jordi Sevilla, hoy alejado de la línea política de La Moncloa. 

La exministra de Vivienda con José Luis Rodríguez Zapatero se está haciendo fuerte para evitar los tambores de fusión que unen la empresa con Enagás, al frente de la cual se mantiene otro afín al PSOE, Antonio Llardén, el único dirigente 'zapaterista' en una gran empresa que sobrevivió durante los gobiernos de Mariano Rajoy

Corredor explicó hace unos meses que "no tiene sobre la mesa, ni siquiera un estudio preliminar," la creación de un operador único para los sistemas eléctrico y gasista que pudiera ser del interés del Gobierno. Cabe recordar que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) es el principal accionista de Redeia, con un 20% del capital, y de Enagás, con un 5%.

Redeia no tiene interés por la fusión al encontrarse en un extraordinario momento. La compañía rozó los 1.000 millones de inversión (con la finalización del nuevo enlace entre Ibiza y Formentera o el progreso en los trabajos del que unirá Tenerife con La Gomera). Y alcanzó un beneficio de 690 millones de euros en 2023. Este dato supuso un aumento del 3,7% respecto a 2022, superando las estimaciones de la compañía. Los ingresos crecieron un 3,1%, situándose en los 2.129,2 millones de euros. 

Su filial Hispasat, presidida en la actualidad por el también exministro Pedro Duque, mejoró en un 9,1% sus ingresos respecto al ejercicio anterior, y alcanzó los 249,3 millones de euros en el pasado ejercicio. 

En Redeia tampoco ven con buenos ojos, por ahora, la venta de Hispasat a Indra, que se encuentra en pleno proceso expansivo tras disparar su volumen de negocio. La compañía dedicada a la consultoría en temas como defensa y tecnología está en auge gracias a la situación bélica del tablero global.

Indra, tal y como explicamos hace unos días, sopesa qué movimientos tomar después de que sus ingresos crecieron un 13% respecto al año anterior y alcanzaron los 4.343 millones de euros. Y una de las posibles medidas es estudiar la compra del operador de satélites Hispasat, presidida por el exministro Pedro Duque y férreamente controlado por el Gobierno.

Hispasat, que tiene un volumen de negocio de alrededor de 20 veces inferior al Indra, está dentro de las posibilidades de compra de esta última, tal y como señaló hace unos días el consejero delegado José Vicente de los Mozos

El directivo subrayó que los números de 2023 "demuestran la situación fuerte de la compañía, lo cual nos va a permitir establecer una base sólida para nuestro plan estratégico Leading The Future, que será el punto de partida para un futuro de crecimiento constante de Indra". 

Enagás, viento en popa

Enagás también camina en solitario con buen pie tras haber presentado beneficios por valor de 342,5 millones de euros en 2023. "Este buen comportamiento se debe a la efectividad del Plan de Eficiencia de la compañía, que ha permitido un control de los gastos operativos en línea con el ejercicio 2022 y un resultado financiero mejor de lo previsto, así como a los buenos resultados de las sociedades participadas", señaló la empresa presidida por Llardén. 

Antonio Llardén, presidente de Enagás. 

Los objetivos de Enagás para 2024, explican desde la empresa, "mejoran las expectativas de mercado y demuestran la alta ejecución del Plan Estratégico 2022-2030, gracias principalmente al control de los gastos operativos y optimización del resultado financiero y a la aportación de las sociedades participadas". 

Indra quiere crecer a la sombra del Gobierno

Pedro Sánchez jugó sus cartas en Indra y en 2022 apostó por la conformación de un núcleo duro en esta empresa estratégica, controlada por la gubernamental SEPI, la vasca Sapa (proveedora de Defensa) y Amber Capital (principal accionista de Prisa). 

Este trío sobrepasó el 36% de la firma tecnológica y de Defensa en un momento clave para esta compañía, ya que España anunció poco después que iba duplicar su gasto en Defensa (del 1% del PIB al 2%), inyectando 10.000 millones extra a cuenta de Ucrania

Cierto es que el golpe de timón socialista en la estratégica fue muy mal recibido por los inversores, que propinaron una cornada bursátil del 15% en esta compañía de la que fueron cesados cuatro consejeros 'rebeldes', Alberto Terol, Ana de Pro, Enrique de Leyva y Carmen Aquerreta. A estas caídas se les sumaron la no renovación de Isabel Torremocha y la dimisión de Silvia Iranzo

Cabe recordar que en el consejo se sientan representando a SEPI el exministro socialista Miguel Sebastián y los exdiputados socialistas Antonio Cuevas y Juan Moscoso. Ellos ayudaron a otorgar labores ejecutivas a Marc Murtra

Murtra, ligado al PSC, cuenta con el apoyo de Sapa Palencia (liderada por el nuevo consejero dominical Jokin Aperribay, tercer accionista de Indra, cercano al PNV y presidente de la Real Sociedad) y Amber Capital (primer accionista de Prisa). 

Murtra preside Indra desde 2021 tras sustituir a Fernando Abril-Martorell, que no gozaba de la plena confianza del Gobierno de España. Cabe recordar que Abril-Martorell accedió al cargo en 2015 tras otra maniobra gubernamental, en este caso liderada por el PP

Ahora Indra quiere crecer, a la sombra del Gobierno. 

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