16 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

Las otras organizaciones de trabajadores, Comisiones Obreras y SIE, que representan al 43% de la plantilla, no están de acuerdo con la decisión tomada

División en la guerra de Endesa: UGT quiere ir al arbitraje junto a la dirección pero el resto no

Los directivos de Endesa y la italiana Enel.
Los directivos de Endesa y la italiana Enel.
El sindicato UGT de Endesa ha llegado a un acuerdo con la dirección del gigante eléctrico para solicitar el arbitraje después de meses de conflicto por la aprobación del nuevo Convenio Colectivo. Sin embargo, Comisiones Obreras y el Sindicato Independiente de la Energía, que representan al 43% de la plantilla, no están de acuerdo con la decisión tomada. De momento, UGT ha desconvocado la huelga programada para llevarse a cabo entre los días 11 y 15 de noviembre y el resto la mantiene.

La aceptación por parte de la dirección de Endesa del inicio de un procedimiento de arbitraje para desbloquear la negociación del V Convenio puede poner punto y final a un conflicto entre la empresa energética y sus empleados después de semanas de enconamiento de las posturas.

La noche del día 30 de octubre representantes de los tres sindicatos que se encargan de la Representación Social, Unión General de Trabajadores (UGT), Comisiones Obreras (CCOO) y Sindicato Independiente de la Energía (SIE).

Finalmente, la sección sindical representada por UGT ha llegado a un acuerdo con los representantes de la dirección de la empresa para solicitar el arbitraje, ante la falta de acuerdo para dotar a los empleados de un nuevo Convenio Colectivo.

La parte negativa de esta decisión es que los otros dos sindicatos, CCOO y SIE, que entre ambos representan al 43% de la plantilla, no aceptan acudir a arbitraje para que se dicten las medidas a tomar tanto por los sindicatos como por la patronal.

UGT ha desconvocado la huelga general programada para llevarse a cabo entre los días 11 y 15 de noviembre. Las posturas de las otras dos organizaciones sindicales no están claras y, no se han pronunciado sobre si mantendrán su intención de realizar una huelga y seguir con los encierros en las sedes de la empresa en distintas ciudades a lo largo del país.

Por su parte, la dirección de la empresa ha modificado su postura. Después de dos años de negociación, en la que no solo estaban afectados todos los trabajadores de Endesa, sino también todos los pasivos, el procedimiento de arbitraje en este momento es, según UGT, “la única y mejor posibilidad de llegar a este objetivo común”, y en este sentido iba la recomendación del Director General de Trabajo y la de los órganos mediadores del Servicio Interconfederal de Mediación (SIMA), tanto a la Dirección de la empresa como a la Representación Social.

La Dirección ha planteado el desistimiento de los recursos planteados por los sindicatos ante el Tribunal Supremo contra la sentencia de la Audiencia Nacional y el cese de todas las medidas de presión. En este procedimiento de arbitraje UGT se compromete “a defender, razonar y justificar nuestra propuesta, con la que esperamos cerrar la negociación de toda la Normativa laboral necesaria para los momentos convulsos a los que nos estamos enfrentando en esta empresa”.

Han sido las publicaciones de medios, especialmente Elcierredigital.com, sobre la situación de los trabajadores las que han llevado a poner fin a esta situación tras el eco de las informaciones en la calle.

El origen del enfrentamiento

El origen del conflicto está en el no cumplimiento, por parte de la empresa, del Convenio Colectivo que está en suspensión desde el pasado mes de diciembre. Es decir, los empleados llevan casi un año esperando que éste se renueve.

Los líderes sindicales de Endesa José Manuel Falagan (CCOO), Manuel Jaramillo (UGT)  Carlos Vila (SIE).

“La empresa pretende recortar derechos a los trabajadores, el más relevante es el referido a los watios de consumo que cada empleado tiene asignados como parte de su sueldo en especie. Nosotros pedimos 15.000 Kwh para cada empleado, la empresa ofrece 3.500Kwh. Son dos años de negociación del Convenio. La empresa nos ha dicho que, si no aceptamos, no hay más negociación.  La compañía quiere reducir el pago de ese suministro eléctrico” explicaba Manuel Jaramillo, líder de UGT, a elcierredigital.com.

El fin de los beneficios sociales es una cuestión decisiva desde el punto de vista contable para Endesa, que carga con una provisión de 913 millones de euros por los beneficios históricos de los que gozan los extrabajadores, según su memoria anual de 2017. Del total, 711 millones de euros corresponden al pago de la electricidad. Si consigue eliminar ese pago en especie a los empleados, la compañía podría revertir esta provisión, y pasarla como un extra al beneficio de la empresa. El líder sindical Jaramillo asegura que “lo que quiere Enel es llevarse ese fondo almacenado durante años a Italia”.

Tras este ultimátum, los trabajadores decidieron encerrarse como protesta contra la empresa. Paralelamente, en las sedes de otras provincias también otros compañeros protagonizan encierros similares.  La última propuesta del comité de empresa es un proceso de arbitraje. La compañía lo rechaza, mientras el conflicto está afectando a unas 37.000 familias, según Jaramillo, 26.000 de las cuales son de empleados pasivos, es decir, extrabajadores que salieron con un plan de prejubilación, de reestructuración y jubilados.

Los trabajadores también denuncian a elcierredigital.com que Endesa ha vinculado los beneficios sociales de los trabajadores retirados a la firma del convenio, "cuando se trata de un pago en especie que se les reconoció en las salidas de los distintos ERE". Los trabajadores entienden que esas condiciones están blindadas. A esto se añade otro problema que tienen a la vista: el ya previsto cierre de las térmicas, lo que afectará a numerosos empleados.

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