22 de junio de 2024
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FIN DE SEMANA

La multinacional española cayó en el parqué este miércoles tras mostrar su presidente los resultados trimestrales y desvelar su Plan Estratégico

La Bolsa saluda con indiferencia el Inversor Day de Telefónica propuesto por Pallete sobre el futuro de la teleco

El Cierre Digital en
/ Pallete
El 'autobombo' exhibido este miércoles por José María Álvarez-Pallete al frente de Telefónica fue saludado con indiferencia por parte de los mercados. Y es que la multinacional española cotizó plana tras el anuncio de los resultados económicos trimestrales y de los planes trienales de la compañía española que ha sido nombrado como GPS.

No intuía José María Álvarez-Pallete cuando anunció su apuesta por resucitar el Inversor Day que Telefónica, la teleco que preside, iba a sufrir un salvaje revés veraniego, ya que su filial alemana O2 Deutschland perdió a su principal cliente 1&1 en favor de Vodafone. 

Ni barruntaba que el otoño iba a arrancar con la acción de Telefónica muy baja, después del resfriado teutón, que iba a facilitarse el desembarco de la saudí STC que ha provocado una reacción gubernamental, que se defenderá con la SEPI o Indra para hartazgo del BBVA, que podría vender su participación. 

El presidente de Telefónica se ha dejado muchos pelos en la gatera pese a que estimula accionistas mediante dividendos (a costa de que la deuda vuelva a subir), busca ganar popularidad recortando los emolumentos de la cúpula e intenta que el presidente del Gobierno Pedro Sánchez e Isidre Fainé –presidente de la Fundación La Caixa–, sus dos grandes valedores, no lo dejen caer. 

Pero ni por esas, ni tampoco recibiendo premios de dudosa reputación o ser investido doctor honoris causa por universidades ligadas al Opus Dei en el que su amigo Fainé es preboste, parece recuperar credibilidad. 

La decisión en la víspera de un accionista de Telefónica, Blackrock, de elevar su posición bajista respecto a la teleco (o lo que es lo mismo, invirtiendo en favor de las caídas de la multinacional española), ya hacían sospechar que el Inversor Day iba a estar pasado por agua. 

Indiferencia

La Bolsa saludó este miércoles con indiferencia a la propuesta del futuro de la teleco por Álvarez-Pallete, atónito al comprobar que la acción de Telefónica caía en el Inversor Day en contraste con el Ibex35, que cerró en verde. 

A la cúpula de la teleco hay que reconocerle la originalidad de un Inversor Day en el que Telefónica no acreditó a la prensa, que en la mayor parte de los casos tiene suficiente con la almibarada nota de prensa que repartieron. 

El presidente de Telefónica calló sobre la irrupción de STC y la previsible de la SEPI, prometió una vez más que venderán su división latinoamericana y calló ante los incumplimientos de Tech (que prometía números superiores).

El directivo se limitó a mostrar un plan estratégico carente de ambición previsiblemente fabricado por McKinsey y afirmó que "Telefónica está preparada para liderar la era digital y es hoy una compañía más fuerte con una mayor ambición. La mejor forma de garantizar la autonomía estratégica y la estabilidad de Europa y del sector de las telecomunicaciones es un marco regulatorio adaptado a las nuevas necesidades. Además, nuestro plan estratégico GPS es la más valiosa herramienta para encarar con éxito el crecimiento de la compañía". 

"Liderar la era digital" cuando Telefónica sigue carente de activos digitales de relevancia siquiera a nivel europeo no es irónico. "Estamos en los albores de la era digital. En Telefónica, hemos llegado hasta aquí siendo fieles a nuestros valores y cumpliendo nuestros principales objetivos. La operadora se ha reinventado por completo porque la conectividad es la base de todo lo relacionado con lo digital. En Telefónica tenemos una nueva visión y ambición renovada para liderar el futuro, porque no somos sólo una compañía de telecomunicaciones, somos algo más grande y aun mejor", añadió. 

Y remató: "Ahora somos un supercomputador. En este nuevo mundo digital, el sector necesita urgentemente una completa desregulación. La mejor forma de garantizar la autonomía estratégica de Europa y del sector de las telecomunicaciones es un marco regulatorio adaptado a las necesidades de los nuevos tiempos. Nuestro plan GPS es la más valiosa herramienta de crecimiento y estabilidad de la compañía para encarar con éxito su centenario y seguir dando el mejor servicio". 

Telefónica alardea de la trayectoria de Tech

El plan estratégico 2023-2026 ha sido renombrado como 'plan GPS' y según explican se apoya en cinco vectores clave para acelerar su cumplimiento:  la sostenibilidad del crecimiento de los ingresos B2C (derivados del consumidor); el mantenimiento del buen momento del negocio B2B (servicios a otras empresas); la evolución de los ingresos derivados de los acuerdos con los partners de la compañía; la obtención de eficiencias que ayuden a reducir la estructura de costes; y a reducción de la inversión, pero manteniendo el perfil diferencial de Telefónica en el sector.  

Álvarez-Pallete. 

"Los frutos de esta transformación se hacen evidentes en la calidad de las redes y en la cada vez mayor relevancia del cliente. También en la optimización de las operaciones y en el compromiso firme y transversal con la sostenibilidad", explican en la teleco. 

La unidad estratégica de servicios digitales Telefónica Tech, en cuyo accionariado Telefónica podría hacer hueco a STC u otro inversor, mantiene un papel relevante en los objetivos anunciados por la compañía. 

"Lanzada precisamente como uno de los ejes principales del plan de acción de 2019, en los últimos años ha protagonizado una sólida historia de crecimiento que tendrá continuidad en el periodo 2023-2026. En este intervalo registrará una tasa anual media de crecimiento del 18 por ciento, por encima del mercado, para terminar 2026 con unos ingresos de 3.000 millones de euros", aseguran. 

Resultados aseados

El incierto horizonte de Telefónica no evita que sus resultados trimestrales sean aseados: entre julio y septiembre, los ingresos se mantuvieron estables en los 10.321 millones de euros y el beneficio neto alcanzó los 502 millones de euros, un 9,3 por ciento más que en el mismo periodo de 2022.

"Tras el sólido comportamiento registrado en el tercer trimestre, la compañía confirma tanto sus previsiones para el conjunto del año, revisadas al alza el pasado mes de julio, como su compromiso de retribución al accionista para 2023", aseguran. 

Los ingresos de Telefónica Tech crecieron del 14,4 por ciento interanual en el trimestre, hasta los 442 millones de euros, y del 30 por ciento en el acumulado del año, hasta 1.327 millones de euros.

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