31 de enero de 2023
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FIN DE SEMANA

De la corporación empresarial vasca podrían salir a mediados de diciembre Orona, fabricante de ascensores, y Ulma, una multisectorial

Crisis en el Grupo Mondragon: Pierde dos cooperativas que son el 15 por cien de su facturación

El Cierre Digital en
/ Mondragon
La Corporación Mondragon vive horas de tensión ante la probable salida de dos de los baluartes de su división industrial, Orona y Ulma. Los cooperativistas de ambas empresas decidirán en asamblea, a mediados de diciembre, si se marchan de la mayor empresa vasca y la décima por volumen del Estado.

La tensión se marca en la Corporación Mondragon que, a mediados de mes, podría perder a dos de los baluartes de su división empresarial: Orona, fabricante de ascensores con 2.000 cooperativistas, y Ulma, multisectorial con 1.700 socios. 

Iñigo Ucín, presidente de Mondragon, asegura que ambas salidas "no benefician ni a Orona ni a Ulma", con las que "comparten valores" y "existen muchísimas oportunidades de intercooperación". "Juntos somos más fuertes", añade. 

No es el primer revés del gigante vasco, que en 2004 perdió Irizar y Ampo y en 2014 vio como desaparecía Fagor Electrodomésticos. 

El principal grupo empresarial de Euskadi

El exitoso modelo cooperativista de Mondragon le ha llevado a ser el principal grupo empresarial de Euskadi, el principal grupo empresarial de economía social del Estado y una de las diez principales compañías de España. 

En 2021 logró una facturación de 11.404 millones de euros, da trabajo a más de 80.000 personas y ejerce desde hace décadas como uno de los pulmones financieros y empresariales de Euskadi y la Comunidad Foral de Navarra

Puerta giratoria en Mondragon

La todopoderosa Corporación Mondragon (Eroski, LaboralKutxa o la extinta Fagor) ha incorporado a su Centro de Promoción Empresarial al exviceprediente navarro Manu Ayerdi, que ahora intentará captar talento empresarial a pesar de que por esta misma tarea tuvo que dimitir el pasado año. 

El exlíder del minúsculo PNV navarro tuvo que salir del Gobierno foral después de que el Tribunal Supremo le abriera causa penal, y ahora se suma a este órgano de Mondragon dedicado "al emprendimiento, la diversificación y la generación de nuevas actividades empresariales". 

El mayor grupo empresarial de Euskadi

Este conglomerado empresarial nació de la cabeza del sacerdote José María Arizmendiarrieta, que nació en el seno de una humilde familia en un pequeño caserío y perdió un ojo con pocos años de edad. En su juventud fue reclutado por el Gobierno Vasco para ejercer de redactor de un diario en euskera en plena Guerra Civil y, tras ser juzgado por el franquismo, fue enviado a una deprimida localidad gipuzkoana: Mondragon. 

El religioso soñaba con irse a Bélgica a estudiar, pero se quedó en su tierra y dio muestras de una gran capacidad de trabajo y de estar impregnado por una justicia social que puso en práctica a través de varias áreas: la espiritual (en la parroquia), la recreativa (fundando clubes deportivos para impulsar el ocio entre la juventud más deprimida), la educativa (al impulsar escuelas taller) y posteriormente la empresarial (de la que surgieron Eroski, Fagor o Caja Laboral)

La autogestión otorgaba poder de decisión a los trabajadores, que eran los dueños de la empresa. Es cierto que este modelo, que solo ha sobrevivido en territorios españoles impregnados por una fuerte identidad (Euskadi o Navarra), tiene algunas goteras que se evidenciaron en la quiebra de Fagor, que desapareció por las dificultades de sus gestores de reestructurar una compañía en la que no era fácil despedir (amén de estar lastrada por la endogamia y un gran absentismo).

Mondragon2

Instalaciones de Mondragon. 

A la Corporación Mondragon se la ha relacionado en muchas ocasiones con el PNV (tras conocerse que el Gobierno Vasco impedía realizar inspecciones a varias de sus filiales) y con el entorno de la izquierda abertzale (la localidad de Mondragon era un feudo de HB y a Caja Laboral se la señaló en varias ocasiones por realizar favores a ETA). 

Pero lo cierto es que el poder de este holding trasciende al político, a pesar de que el fichaje de Ayerdi haya provocado un sonoro runrún porque, a pesar de que la valía del exvicepresidente no la pone en duda casi nadie en Euskadi y Navarra, la incorporación huele a puerta giratoria

El caso Davalor

Las controvertidas ayudas concedidas la pasada legislatura por el Gobierno de Navarra a Davalor, empresa que diseñó y trató de comercializar un sofisticado aparato de diagnóstico oftalmológico, pusieron en jaque la presencia del PNV en el Gobierno de Navarra que lidera la socialista María Chivite. 

El exlíder de la formación nacionalista en la Comunidad Foral, Manu Ayerdi, ejerció la pasada legislatura como vicepresidente del Gabinete de Uxue Barkos y desde 2019 era el consejero de Desarrollo Económico y Empresarial del Gobierno que lidera María Chivite. 

La supuesta concesión irregular de seis préstamos de 2,6 millones de euros a una empresa que en 2015 "ya era un cadáver", según palabras del confundador de Davalor, Andrés Escudero, fue denunciada por UPN por la supuesta financiación "negligente" y "temeraria" de una compañía que 'prometía' y acabó siendo un mal negocio para los intereses de Navarra.

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