17 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

UGT, CCOO y SIE anuncian paros entre el 11 y 15 de noviembre debido a la falta de acuerdo en la negociación del convenio con Prado, Bogas y Starace

Los sindicatos convocan una huelga de cinco días tras la "nefasta" gestión de los directivos de Endesa y Enel

Borja Prado, presidente de Endesa, José Bogas, consejero delegado de Endesa y Francesco Starace, consejero delegado y director general de Enel.
Borja Prado, presidente de Endesa, José Bogas, consejero delegado de Endesa y Francesco Starace, consejero delegado y director general de Enel.
El conflicto entre los trabajadores de Endesa sigue enquistado tras la información publicada en exclusiva por 'Elcierredigital.com'. Así ante la falta de entendimiento en la negociación del Convenio Colectivo, en silencio administrativo desde el pasado mes de diciembre, los sindicatos UGT, Comisiones Obreras y SIE anuncian una Huelga General entre los días 11 y 15 de noviembre. Esta medida de protesta vendrá también acompañada de una convocatoria de Huelga de Horas Extras.

Los trabajadores de la eléctrica Endesa siguen en pie de guerra contra la multinacional italiana Enel, dueña de facto de la que fuera la gran energética española. Desde hace 14 días los empleados están encerrados en la sede madrileña de la empresa, situada en la calle Ribera de Loira, a pocos metros del recinto ferial IFEMA y lo mismo ocurre con las sedes de la empresa en distintas ciudades españolas. Se trata de protestar contra la gestión de Borja Prado, presidente de Endesa, José Bogas, consejero delegado de la misma y Francesco Starace, consejero delegado y director general de la italiana Enel. 

Los sindicatos UGT, CCOO y SIE “ante la actitud inmovilista y chantajista de la Representación de la Empresa en la Negociación del V Convenio Marco” han tomado la decisión de convocar una Huelga General para todos los centros de Endesa en los días “del 11 al 15 de noviembre”. “Esta medida de protesta vendrá acompañada también de una Convocatoria de Huelga de Horas Extras”, aseguran también desde la Representación Social de la empresa a elcierredigital.com.

El origen del conflicto está en el no cumplimiento, por parte de la empresa, del Convenio Colectivo que está en suspensión desde el pasado mes de diciembre. Es decir, los empleados llevan casi un año esperando que éste se renueve.

“La empresa pretende recortar derechos a los trabajadores, el más relevante es el referido a los watios de consumo que cada empleado tiene asignados como parte de su sueldo en especie. Nosotros pedimos 15.000 Kwh para cada empleado, la empresa ofrece 3.500Kwh. Son dos años de negociación del Convenio. La empresa nos ha dicho que, si no aceptamos, no hay más negociación.  La compañía quiere reducir el pago de ese suministro eléctrico” explicaba Manuel Jaramillo, líder de UGT, a elcierredigital.com.

Los líderes sindicales de Endesa José Manuel Falagan (CCOO), Manuel Jaramillo (UGT)  Carlos Vila (SIE).

El fin de los beneficios sociales es una cuestión decisiva desde el punto de vista contable para Endesa, que carga con una provisión de 913 millones de euros por los beneficios históricos de los que gozan los extrabajadores, según su  memoria anual de 2017. Del total, 711 millones de euros corresponden al pago de la electricidad. Si consigue eliminar ese pago en especie a los empleados, la compañía podría revertir esta provisión, y pasarla como un extra al beneficio de la empresa. El líder sindical Jaramillo asegura que “lo que quiere Enel es llevarse ese fondo almacenado durante años a Italia”.

Tras este ultimátum, los trabajadores decidieron encerrarse como protesta contra la empresa. Paralelamente, en las sedes de otras provincias también otros compañeros protagonizan encierros similares.  La última propuesta del comité de empresa es un proceso de arbitraje. La compañía lo rechaza, mientras el conflicto está afectando a unas 37.000 familias, según Jaramillo, 26.000 de las cuales son de empleados pasivos, es decir, extrabajadores que salieron con un plan de prejubilación, de reestructuración, jubilados...

Los trabajadores también denuncian a elcierredigital.com que Endesa ha vinculado los beneficios sociales de los trabajadores retirados a la firma del convenio, "cuando se trata de un pago en especie que se les reconoció en las salidas de los distintos ERE". Los trabajadores entienden que esas condiciones están blindadas. A esto se añade otro problema que tienen a la vista: el ya previsto cierre de las térmicas, lo que afectará a numerosos empleados.

 De 27.000 trabajadores a sólo 8.000 empleados

Hace diez años, Endesa tenía unos 27.000 trabajadores, ahora quedan unos 8.000. Los sindicatos han exigido que cese la descapitalización y se proteja más a los trabajadores. La realidad es que desde que, en 2007, la italiana Enel aterrizara en Endesa, esta ha ido “adelgazando” y poco a poco, según denuncian sus trabajadores “está siendo desmantelada”.  El ahora consejero delegado de Enel, Francesco Starace, vendió toda la parte de Endesa en Suramérica, y como señala Jaramillo, “creó una deuda de 7.000 millones de euros. Es un hombre muy orientado a la rentabilidad de Enel en Italia y le importa poco Endesa y España”.

La aproximación de Enel a Endesa comenzó en 1988. Felipe González sacó a bolsa el 25% del capital de la compañía y, tras el cambio de Gobierno, José María Aznar terminaría el trabajo una década después. El conservador, que se ganó un puesto de asesor externo en la empresa, completó la privatización justo en el momento en el que se hacía con el control de Enersis, el grupo energético latinoamericano. Por aquel entonces, Endesa había apostado fuertemente por sus empresas de Chile, Colombia, Argentina, Perú y Brasil, que terminaron por convertirse en la punta de lanza de la inversión española y europea en América Latina.

Reunión de los trabajadores con los directivos de Endesa

.Años después, tras una serie de OPAs hostiles para hacerse con el control de la empresa, la junta extraordinaria de accionistas aprobó en 2007 unas limitaciones que dejaron vía libre de compra para Acciona y Enel. Dos años más tarde, la italiana se hizo con los valores de Acciona y se volvió la dueña casi absoluta de Endesa, controlando más del 92% de su capital social y colocando como presidente al aristócrata Borja Prado Eulate, hijo del amigo y administrador del Rey Juan Carlos, Manuel Prado y Colón de Carvajal. Borja Prado es el líder de ENERCLUB, el mayor lobby energético español.

Tras la operación, Enel logró controlar las antiguas filiales latinoamericanas y vender hasta el 30% de las acciones de Endesa. Desde entonces, la descapitalización y la externalización de servicios han sido la norma fundamental de la empresa. Tanto que ha cedido incluso su gestión de tesorería y nóminas a subcontratas ubicadas en India y en Rumanía. 

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