17 de noviembre de 2019
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FIN DE SEMANA

"Me exigían ir a un punto de Francia donde me darían dinero por no comercializarlo,la Policía me dijo que la llamada venía de un teléfono de Bulgaria"

Benito Muros, creador de la bombilla eterna: "Me han amenazado de muerte por mi invento"

Benito Muros es el empresario de Barcelona que se ha inspirado en la célebre bombilla que brilla ininterrumpidamente desde hace 113 años en un parque de bomberos de San Francisco para crear una versión moderna. "Quería desafiar a la obsolescencia programada que enriquece a unos pocos", afirma. Él asegura a elcierredigital.com que "las críticas proceden de los que saldrían afectados con mi invento".

El empresario barcelonés Benito Muros ha hecho de su filosofía toda una cruzada, promulgando "un modelo económico sostenible, justo y solidario" a través de una petición al Parlamento Europeo para la eliminación de la obsolescencia programada.

Su proyecto se basa en una bombilla que, en teoría, dura décadas sin fundirse, sin especificar cuánto, y que se puede reparar. El secreto estaría en  la sobredimensión de sus componentes, diseñados con resistencias mucho mayores de las que en la práctica tendrán que aguantar. El creador de la bombilla eterna ya la ha instalado en algunos lugares y pretende extender su producción fuera de España, “donde la mano de obra es más barata”.

La bombilla eterna de Benito Muros. 

¿Cómo empieza a vender su bombilla ?

En 2012 hice el primer prototipo de bombilla reparable. Una vez comprobada intenté venderla y en todos los sitios me decían que ellos vivían de vender muchas veces una pieza y que si duraba eternamente no venderían más. Poco después, tras una entrevista en un diario en la que yo hablaba de la obsolescencia programada de los aparatos, comenzaron las difamaciones hacía mi persona asegurando algunos comentarios que mi bombilla no funcionaba, que se fundía rápido, cuando yo todavía no había vendido ni una sola. Ahí comprobé que este mercado se basa en los productos de corta duración gracias a la cual una minoría de empresarios se enriquecen a costa del esfuerzo y gasto del consumidor, que es la víctima.

Dejé de intentar comercializar el producto y creé mi fundación para explicar en qué consistía la obsolescencia programada  y cómo nos afecta a todos. Con respecto a la bombilla, añadí más productos con el objeto de que alguna agencia especializada o el Ministerio competente pudiera certificármela y homologarla. Hablé con los partidos para que crearan leyes en contra de esta práctica empresarial pero fue inútil.

Y llegó hasta el Parlamento Europeo...

Sí, y envié cartas y propuestas por Change.org. Pero fue en 2014 cuando la Unión Europea emite una directiva y un informe, parte del cual se lo envié yo elaborado, según el cual se confirma que en la UE consumimos 64.000 millones de toneladas de materias primas, generamos 35.000 millones de toneladas de residuos al año y la naturaleza solo regenera el 50 por ciento, por lo que en unos 10 o 12 años no tendremos materias primas para consumir tal y como lo hacemos hoy día.

Con esta información, la agencia alemana Tuv Reinhald me certifica la primera bombilla del mundo sin obsolescencia programada, después de tres años de haberlo solicitado. A raíz de esto sí que ha habido más interés en mi bombilla. Algunas empresas las han instalado ya y el Cabildo de El Hierro la instala en todo su territorio. Han comprobado que se amortiza en menos tiempo por el ahorro y que no genera residuos. Pero en las grandes cadenas de distribución para el gran público todavía es imposible entrar. Por ello, en un par de semanas inauguraré la primera plataforma de venta online de productos sin obsolescencia programada que tengan el sello que otorgamos en nuestra fundación a través de una agencia homologada.

¿Si los productos que se venderán en su web son eternos, los puestos de trabajo que se creen serán limitados?

Realmente, las empresas que fabrican con mayor obsolescencia como Apple o Samsung, o electrodomésticos... tienen su sede fiscal en paraísos fiscales donde se tributa menos que en España, no crean ni riqueza ni empleo, ya que fabrican en países donde no se respetan los derechos laborales ni humanos. Hoy la brecha entre ricos y pobres cada vez se agranda más con estas prácticas. Se crean más pobres y menos ricos más ricos. Si hubiera un software y hardware abierto como yo he hecho, siempre habrá repuestos para que la gente no tenga que gastar tanto y se generen menos residuos. Estas empresas ganarán menos reparando que produciendo nuevos aparatos. Pero todo debe cambiar hacia un modelo más sostenible, con empleos de menos horas de trabajo para más personas. El objetivo es cambiar el modelo comprar-tirar-comprar por otro de comprar-reparar.

¿Cómo es su famosa bombilla?

Tiene cinco piezas y está garantizada por siete años. Todas las piezas se pueden reemplazar.

¿Ha estado amenazado de muerte incluso por su proyecto?

Sí, en una ocasión, en 2012, recibí amenazas muy graves que dejaron en el contestador telefónico y que denuncié a los Mossos d’Esquadra. Se lo tomaron muy en serio y tanto a mi familia y a mí nos pusieron escolta durante el tiempo que duró la amenaza. Me exigían ir a un punto de Francia donde me darían dinero por no comercializar la bombilla. Después ha habido otras amenazas menos graves. La Policía me dijo que se había hecho la llamada desde un teléfono de Bulgaria, nada más he sabido.

¿Amazon ha querido vender su bombilla?

Sí, pero me exigían un grandísimo stock de producto y no tenía dinero para poder fabricarlo y almacenarlo a la espera de ventas. 

En varias informaciones aparecen comparativas de su bombilla.

Están falseadas y sólo pretenden difamarme.

¿Dónde se fabrican los compoenentes de la bombilla?

Los componentes electrónicos y materiales se fabrican en ocho países. Cada fabricante no sabe para qué es la pieza. El ensamblaje podemos hacerlo aquí, en España, pero sale muy caro, así que ahora estamos organizando para poder hacerlo con un distribuidor en Latinoamérica, que sale más barato por la mano de obra. Los componenentes se fabrican en Alemania, Japón, Estados Unidos y en China. El aluminio lo extraemos de Chile.

Entonces, ¿en España no se hace nada?

Aquí , desgraciadamente casi no se fabrica nada. Sale muy caro. Por eso vamos a Latinoamérica. Lo que aquí cuesta seis euros, en China cuesta poco más de uno. Mi ilusión es  fabricar sin obsolescencia programada pero pudiendo competir, para que los precios fueran más competitivos. Y que las reparaciones puedieran hacerlas personas en riesgo de exclusión.

De este modo, ahora ¿su empresa no generará puestos de trabajo aquí?

En España no se fabrica nada, las compañías de coches solo ensamblan piezas aquí que vienen de fuera. Los productos de la bombilla se fabrican en otros países. Es el problema que tenemos y que hace que no se creen puestos de trabajo de calidad. Si la produjera aquí, saldría mucho más cara.

¿Qué paso con su compañero, el ingeniero José Luis Marcos?

En 2012 me llamaron unos inversores que trajeron a un ingeniero que comprobó todo antes de entrar y cuya misión era controlar la calidad del proceso. A los tres meses este ingeniero se enfadó con los inversores y les exigió un altísimo sueldo. No se lo dieron. Todos le pusimos una querella en la que está recogido todo. Y chantajeó ante notario a los inversores amenazándoles con vender la tecnología a terceros. Acabaron despidiéndole y después, él ha reaccionado así, diciendo que no le pagué... cuando yo no tenía nada que ver.

¿En qué más lugares públicos está su bombilla?

En el túnel de la Nou, que va desde Barcelona a Cerdanya. El primer túnel en el que se ha instalado. También en el Departamento de Protecció de Datos de la Generalitat. Pero espero seguir introduciéndola en más lugares.

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