30 de mayo de 2020
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FIN DE SEMANA

Los datos de la EPA, que han elevado el desempleo hasta un 14,4%, anticipan un segundo trimestre catastrófico cuando finalicen los ERTE

Nada que celebrar en la Fiesta del Trabajo: El 1 de mayo llega con la mayor destrucción de empleo de la historia

Pepe Álvarez y Unai Sordo
Pepe Álvarez y Unai Sordo
El 1 de mayo lleva mucho tiempo dejando de ser lo que era. La caída de manifestantes, que se achacaba a ser un puente festivo, era un claro síntoma de su pérdida de protagonismo, algo que se ha visto claramente en la situación de crisis actual en el que el día por antonomasia de defensa del trabajador, se echa muy poco de menos

“Trabajo y servicios públicos. Otro modelo social y económico es necesario”, este es el polémico lema elegido por los dos sindicatos mayoritarios, UGT y CCOO, para este primero del año. En medio de la mayor crisis del empleo defender el sector público es importante, pero como coinciden muchas de las críticas vertidas, en unos hay que mejorar las condiciones, especialmente en los trabajadores de la salud, pero serán millones los que no tendrán condiciones que defender, porque no tendrán trabajo.

Una realidad que choca con los discursos de los sindicatos, así en la presentación de la línea de reivindicación de este “1 de mayo virtual” los secretarios generales de ambas centrales sindicales, Jesús Santos (UGT) y Chechu Rodríguez (CCOO), no dudaron en mostrar un discurso “político” y poco acorde a la realidad al afirmar que "frente al neoliberalismo y frente a los partidarios del estado mínimo, este virus ha demostrado que lo público es imprescindible".

Todo ello choca con dos realidades ya tangibles y que se multiplicarán en las próximas semanas, y un silencio que refleja una falta total de ideas. La primera, que la única pérdida real de empleo es en el sector privado, en casi todos los sectores, pero principalmente el de servicios. De estos no se acuerdan los sindicatos.

El secretario General de la Unión General de Trabajadores (UGT), Pepe Álvarez

La segunda, que la fórmula que se está utilizando para intentar salvar empleo, incluso dentro de las propias centrales sindicales, es el ERTE, y con la fórmula extraordinaria que se aprobó con la reforma laboral del PP.

El silencio es que más allá del “defender lo público”, no hay ningún tipo de iniciativa en defensa del empleo que se pierde, aumentando así la pérdida de protagonismo que se lleva viendo desde hace años, algo que parece que se acentuará cuando los datos que ya anticipado la EPA del primer trimestre se multipliquen en los próximos meses.

El efecto ERTE amortigua la destrucción de empleo

De momento, la gran crisis que solo hemos visto el principio ya ha elevado en un 0,6% el desempleo al pasar del 13,8% al 14,4%. Todo ello gracias al efecto de los ERTE que, aunque generen el cobro de prestación estadísticamente no se les considera como parados, algo que cambiará de forma drástica cuando finalice el Estado de Alarma y muchas empresas despidan a parte de la plantilla o incluso echen el cierre.

Así, aunque el número de ocupados se redujo en el trimestre en 285.600 personas, la propia EPA detectó que hay otras 562.900 personas que manifestó no haber trabajado pero que no engrosaron las listas del paro. Esta cifra, que nunca se ha visto en un primer trimestre del año, muestra el altísimo volumen de trabajadores en situación de ERTE que está por encima del doble de los que perdieron su empleo.

Unai Sordo, secretario General de CCOO

Todo ello lo ha certificado los datos del PIB que ayer publicó también el Instituto Nacional de Estadística (INE). En el primer trimestre la economía española se desplomó un 5,2% respecto al anterior a consecuencia del coronavirus, una caída sin precedentes en la historia reciente. Como muestra, la caída mayor en un trimestre en la crisis anterior se produjo en 2009 y fue 2,6%, la mitad de la que se ha producido en este.

Ante esta realidad, decir que “lo público es imprescindible” es claro, pero desde luego no es la solución ante una catástrofe económica como la que ya se está viviendo.

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