27 de noviembre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

Reclama a los tres imputados, despedidos de la multinacional, 4 años de cárcel y una indemnización "simbólica" de 6.000 euros

El exvicepresidente de Coca-Cola Marcos de Quinto pide prisión por el escrache el día de su boda

Manifestantes protestan contra Marcos de Quinto en las puertas de la Catedral de Cuenca.
Manifestantes protestan contra Marcos de Quinto en las puertas de la Catedral de Cuenca.
El ex miembro de C´s, Marcos de Quinto, pide cuatro años de cárcel y una indemnización de 6.000 euros a los tres acusados del escrache realizado el día de su boda. Los implicados se enfrentan a delitos de coacción, injurias y sentimientos religiosos. La Fiscalía les reclama una multa de 4.500 euros únicamente por el delito de coacciones. El juicio se celebró en el Juzgado de lo Penal número 1 de Cuenca y está visto para sentencia.

Marcos de Quinto, quien fuera vicepresidente de una de las multinacionales con mayor peso en el sector de las bebidas refrescantes, Coca-Cola, ha pedido cuatro años de cárcel y una indemnización de 6.000 euros para los tres acusados del escrache realizado el día de su boda, celebrada el pasado 30 de septiembre de 2017.

El miércoles 9 de septiembre tuvo lugar el juicio, que se celebró en el Juzgado de lo Penal número 1 de Cuenca. Tras cinco horas de declaraciones ha sido visto para sentencia.


La acusación: Sus peticiones y la identificación de los implicados


El ex miembro de Ciudadanos acusó a los empleados de su empresa de un delito coacciones graves, injurias y contra los sentimientos religiosos. Así mismo, señaló que la indemnización de 6.000 euros es una cantidad “simbólica”pues no compensa el sufrimiento que vivió el día en el que contraía nupcias con su mujer, Angélica de la Riva.


Para la acusación quedó acreditado que los tres inculpados no se encontraban ante “una manifestación pacífica, sino ante un hostigamiento cruel en un día tan importante como es el día de una boda.”


Además aseguró que la celebración estuvo interrumpida durante tres horas. Perjudicando el paso de los invitados al templo sagrado y que el coche nupcial estuvo retenido por los manifestantes durante diez minutos, sin ningún tipo de avance, debido a que se abalanzaron contra el coche, lo golpearon y cortaron el perímetro policial.

Marcos de Quinto junto a su mujer en la entrada a los Juzgados.

De Quintos reconoció a los acusados, a pesar de que han cambiado sus peinados, tal y como subrayó. Y recuerda perféctamente los insultos que le propiciaban a través de un megáfono, que circulaba de mano en mano.


También identificó al acusado A.T.G como una de las personas que se arrojó contra el coche para no permitir su avance.


Por su parte la Fiscalía solo llevó a trámite un delito de coacciones y reclama una multa de 4.500 euros para cada uno.


La respuesta de los imputados


Los tres imputados decidieron no responder a las cuestiones planteadas por la acusación particular pero si respondieron a las preguntas de sus letrados y la Fiscalía.


En su declaración se basó en negar los golpes que profirieron al vehículo de los recién casados y los insultos que les dirigieron a estos, como sostiene el Ministerio Público.


Sus abogados argumentan su defensa apoyándose en que los tres acusados no fueron identificados por los agentes de seguridad en la plaza de Cuenca sino por el gabinete jurídico de Coca-Cola. Igualmente se encontraban defendiendo sus derechos sindicales, desde su libertad de expresión, y que la concentración tenía como objetivo reivindicar estos derechos laborales.

Los tres acusados declarando en la sala del Jugado de lo Penal número 1 de Cuenca.

A su juicio, “el acto más violento que hay, subjetívamente, es de alguien que golpeó un coche al final de la boda, para pedir 4 años de cárcel. Si lo queremos acreditar, habría que haber traído algunos daños en el vehículo, y no se ha traído nada a este juicio”, aseveró la defensa.


También consideraron que al juicio debieron de haber llevado más testigos por ejemplo el sacerdote que ofició la ceremonia para constatar los delitos contra los sentimientos religiosos.


“Entendemos que para Angélica, la mujer del ex vicepresidente de Coca-Cola, fue duro que le estropeasen el día más importante de su vida, pero más duro es para los acusados que se les estropeara toda su vida con los despidos”, han objetado los letrados de los acusados, y añadieron que “si se pudo celebrar la boda, aquí no hubo ninguna coacción”.


La declaración de los testigos

El juicio contó con las versiones de tres testigos: Manuel Laguna, comisario provincial de la Policía Nacional, el responsable de la organización de la boda y un invitado al enlace.


El comisario Laguna fue el primero en realizar su declaración que acudió a la celebración nupcial en calidad de invitado no como persona al mando del operativo montado en el exterior.

 
Laguna relató que los manifestantes congregados en la Plaza Mayor de Cuenca portaban equipos de sonido de tal potencia que se oía en todas partes. Desde los equipos de sonido se emitió la música de la película El Padrino. Aún así no se silenció los insultos de “mafioso”a De Quintos y a Angélica Santos “que tenía nuez”.


También el comisario provincial de la Policía Nacional detalló que tras finalizar el enlace se situó en la parte superior de las escalinatas y visualizó como en el momento en que salen de la Catedral los recién casados, los manifestantes se dirigieron al coche y golpearon con fuerza la puerta.


Finalmente, ha indicado su constancia en que la Policía pidió de forma reiterada que bajaran la música que tenían puesta y les aseguró que no se les iba a sancionar por ruido porque ese asunto es competencia de la Policía Local.

Marcos de Quinto entrando junto a su madre el día de su boda.

Seguídamente compareció el organizador de la boda y testificó que vio a un grupo en torno a 40 manifestantes a las puertas de la Catedral.

Además reconoció que no recuerda bien de todos los insultos que se profirieron, pero sí de que a De Quinto “se le llamó terrorista y a la novia se le dijo desde travesti hasta puta”.


Según expuso el organizador del evento, las personas concentradas también gritaban que estaban dispuestos a hacer “cualquier cosa para joder la boda”, y ha dicho que “hubo muchas cosas planteadas que se tuvieron que cancelar o modificar”.


Por último declaró un testigo que aseguró que vio todo lo que allí sucedía.“La situación estaba muy tensa, pedí a De Quinto que no saliera a recibir la novia, porque estaba la cosa de esa forma”, relató en la sala del juicio.


También indicó en su relato que “se escucharon intimidaciones e insultos hacia los novios, desde hijo de puta a explotador, hasta haciendo parecer que Angélica era un señor y no una señora”.


Las pruebas: Los vídeos del enlace

Unas de las pruebas que se visionaron en la sala del jugado de lo penal número 1 de Cuenca fueron los vídeos de la boda. En ellos se pudo ver y escuchar a los manifestantes dirigiéndose a los directivos de Coca-Cola en términos despectivos o frases como “esta gente tiene dinero y no quiere soltarlo del bolsillo”.


También se reprodujeron vídeos grabados en el interior de la Catedral , en los que se pudo escuchar cómo se oía el bullicio del exterior dentro del templo a la hora que Angélica iba a cantar.

 

COMPARTIR: