01 de diciembre de 2020
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FIN DE SEMANA

La Guardia Civil se ha incautado de enormes cantidades de manzanas, melocotones y naranjas durante este mes de noviembre

Los grandes robos de fruta se ponen de moda durante la pandemia y vísperas de Navidad

Durante el mes de noviembre la Guardia Civil ha llevado a cabo diferentes operaciones para acabar con el hurto de fruta. Los últimos robos se han producido en Zaragoza y Huelva donde los agentes han realizado investigaciones que han acabado con la detención de los implicados.

La Guardia Civil ha detenido a tres personas que presuntamente han cometido 7 delitos de hurto de fruta. Según el comunicado oficial, los arrestados habrían sustraído 2.900 kilos de manzanas y melocotones con valor de 4.000 euros. Los hechos ocurrieron en Calatorao, Ricla y Salillas de Jalón, en Zaragoza. 

Según los agentes, el titular de la explotación agrícola de Calatorao había interpuesto diferentes denuncias por robo durante la primera quincena de octubre, por lo que la Guardia Civil tuvo conocimiento de la comisión de siete delitos por hurtos de fruta y contra el patrimonio. Entre el 2 y el 12 de octubre, el dueño de la finca interpuso cuatro denuncias por la sustracción de  un total de 2.900 kg de fruta. 

Agentes de la Guardia Civil tras la detención de los implicados en el hurto  

Los hechos fueron investigados por el Equipo ROCA (equipos de lucha contra los robos en el campo) de la Guardia Civil de La Almunia de doña Godina, con el apoyo de la Policía Judicial de la unidad. Las investigaciones llevadas a cabo evidenciaron que se trataba de un grupo tres personas con el mismo modus operandi y que utilizaban en sus acciones dos vehículos. Logrando finalmente conocer la identidad de los implicados que fueron detenidos el 12 de noviembre. Se trataba de dos hombres y una mujer de unos 40 años y vecinos de la localidad. 

Esta no es la primera vez que se produce un hecho similar durante la pandemia. Este mismo mes, la Guardia Civil emitió un comunicado en el que informaba sobre una operación en la que se recuperaron 1.100 kg de naranjas que habían sido presuntamente robadas de una finca de Gibraleón, en la provincia de Huelva, Andalucía. Al parecer, las naranjas eran transportadas a granel en dos furgonetas. 

El cuerpo de la Guardia Civil investiga ahora a cinco implicados en estos hechos, que habrían cometido un delito leve por hurto de frutos del campo. Uno de ellos es menor de edad por lo que se ha tenido que informar a la fiscalía de menores. 

Según los investigadores, "El pasado 4 de noviembre sobre las 00:00 horas agentes de la Guardia Civil en Gibraleón, que estaban de servicio para prevenir la delincuencia en la zona, recibieron una llamada de la Central 062 que avisaba del posible robo de sustracción de fruta en una finca cercana, aportando también datos de los vehículos involucrados. En ese momento los agentes se dirigieron a la finca y una vez allí realizaron un apostadero en un lugar próximo, fue entonces cuando dieron el alto a dos furgonetas. Una vez que identificaron a los ocupantes, inspeccionaron el interior, encontrando una enorme cantidad de naranjas que estaban siendo transportadas a granel". 

Las personas identificadas no pudieron acreditar la lícita procedencia de la fruta, ni tampoco tenían ninguna autorización de la propiedad para la recolección de la misma, además los identificados tenían antecedentes policiales relacionados con hurtos de frutas del campo. Debido a estos hechos, La Guardia Civil incautó el producto y trasladó a los implicados y a sus vehículos a dependencias policiales de Huelva para depositar la fruta y hacer las correspondientes diligencias. Según informaron los agentes, se trataba de una cantidad de fruta que rondaba los 1.100 kilogramos. El representante de la finca presentó una denuncia por lo ocurrido y el género fue entregado a dos asociaciones sin ánimo de lucro de la zona. 

Incautados 1.100 kg de naranjas por la Guardia Civil. Fuente: Ministerio del Interior

Parece ser que las circunstancias derivadas de la pandemia unidas a la proximidad de las fechas navideñas, han puesto de moda los hurtos de fruta. Esto afecta a numerosos agricultores que también sufren las consecuencias del coronavirus, a lo que ahora se ha sumado la delincuencia. 

Preocupación desde Asaja

ASAJA (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores), creada el 14 de julio de 1989 y que constituye la mayor organización profesional agraria de España, está formada por más de 200.000 afiliados, propietarios, arrendatarios y familiares, que trabajan en las explotaciones agrarias de forma directa. Su objetivo es la protección de esas explotaciones familiares y de empresas agrarias. La asociación defiende que es posible “ponerle puertas al campo” ante la realidad incontestable de que en los últimos años se han producido cada vez más robos. 

Juan José Álvarez, director de ASAJA, ha confirmado que durante la pandemia se ha producido un gran aumento de hurtos, "se han incrementado en al menos un 50% con respecto a años anteriores el tema de los robos en el campo". Según él, la Covid-19 juega un papel primordial en este tipo de hurtos que no sólo afectan al agricultor, a pesar de que éstos se hayan incrementado, sino que dependen de las zonas y de las producciones, "en tema de ganadería que no se ha podido dar mucha salida a las producciones ganaderas durante la pandemia, se han incrementado los robos de ganaderías, concretamente en Cádiz hubo un robo de cerdos hace poco" , explicaba.

Juan  José Álvarez, director de Asaja.

Estos hechos afectan de manera muy negativa a los agricultores, según ha declarado el director de la asociación "económicamente puede ser una ruina". Al principio de la pandemia, ASAJA notificó la caída de precios en el sector al que ahora se suma el robo de las producciones, "al ser un negocio que no tiene puertas, no hay control".

Esta asociación que desde hace años trabaja con el Ministerio del Interior y siguen en contacto con los Equipos ROCA, pide un mayor control y presencia de la Guardia Civil "para que haya contundencia". Además, Juan José Álvarez ha especificado que deben vigilarse también en las ciudades y las poblaciones las ventas ilegales de los robos que se han producido en el campo, "llamar a la ciudadanía para que no compren productos que se han robado". Ha declarado que es importante  acabar con este problema y que se respeten todos los trámites de seguridad de la cadena alimentaria "para que la gente compre productos seguros y de calidad."

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