28 de noviembre de 2020
|
Buscar
FIN DE SEMANA

La empresa textil registraba en junio pérdidas por primera vez en su historia y anunció un plan para centrarse en el comercio online

Los sindicatos exigen a Amancio Ortega que frene los cierres de sus tiendas de Inditex hasta llegar a un acuerdo

Amancio Ortega.
Amancio Ortega.
La empresa Inditex, que registraba en junio pérdidas por primera vez en su historia, anunció un plan para cerrar muchas de sus tiendas y destinar sus recursos al ámbito online. CCOO y otros sindicatos han criticado que la clausura de las tiendas ha llegado sin haber alcanzado previamente un acuerdo laboral satisfactorio para ambas partes y solicitan la paralización del proceso hasta que esta situación se regule.

El gigante Inditex, presidido por Pablo Isla y cuyo principal propietario es el exitoso empresario español Amancio Ortega con más de un 60% de las acciones, anunció tras la presentación de sus resultados trimestrales a principios de junio, el cierre progresivo de muchas de sus tiendas dentro de un plan de transición hacia un modelo de negocio que dará primacía a la presencia online de la empresa. Los datos presentados en esta fecha revelaban pérdidas por un valor de 409 millones de euros como consecuencia de los efectos del coronavirus. Era la primera vez que esta empresa, integrada entre otras por marcas de la talla de Pull&Bear, Stradivarius, Oysho, Zara Home, Zara, Massimo Dutti, Uterqüee o Bershka, registra una merma de este calibre desde 2001, momento a partir del cual ha cotizado en bolsa.

Inditex avisó del cierre de entre 1.000 y 1200 tiendas en todo el mundo y entre 250 y 350 en nuestro país, algo que supondría el 14% de su red de tiendas en todo el globo y un porcentaje ligeramente superior en España, concretamente un 17%. En este sentido, la polémica entre sindicatos e Inditex ha vuelto a aflorar pese a la mesa de diálogo abierta por esta última. Especialmente activo se ha mostrado el sindicato Comisiones Obreras (CCOO), que denuncia que el cierre de las tiendas ha comenzado antes de alcanzarse un acuerdo laboral que regule la nueva situación y solicitan que se congelen las clausuras hasta que se termine de negociar una regulación para llevar a cabo la transición digital que la empresa pretende acometer.

La marca Zara es el buque insignia de Inditex.

De acuerdo con los datos de este sindicato, ya se habrían clausurado 15 tiendas en las últimas semanas. En lo que concierne a las marcas de las tiendas que se estarían cerrando, los medios difieren. Algunos, como es el caso de El Confidencial, apuntan a que la mayoría de los establecimientos que ya no operan formarían parte de la marca Zara Home. Otros, como okdiario.com apuntan a Kiddy’s Class, integrada a su vez en la propia Zara, que ofrece tiendas de ropa para niños que suelen tener poca superficie en comparación con el resto de las marcas de Inditex. Este último medio recalca que, según sus fuentes, en las tiendas de Zara “por el momento no se están produciendo cierres”, aunque matiza que estos se producirán de forma inminente, como prueba el hecho de que tiendas de Zara como la de Jerez de la Frontera (con cuatro plantas) o los aeropuertos de El Prat o Barajas hayan anunciado su clausura a los trabajadores.

Aunque las agrupaciones sindicales han mostrado su preocupación por el asunto, Inditex ya aclaró en el marco de la reunión del Comité de Empresa Europeo, celebrada el 17 de junio, que se comprometía a mantener el empleo de los trabajadores, ofreciendo a quienes trabajasen en las tiendas clausuradas nuevas oportunidades laborales en el nuevo modelo de negocio a pesar del rediseño que se pretende llevar a término. Sin embargo, según denuncian desde CCOO, lo que realmente estaría sucediendo es que los cierres “se saldan mediante ofertas individuales de traslado o extintivas”, que no están en consonancia con lo acordado en la asamblea anteriormente citada.

En cualquier caso, varias entidades regionales, como la Confederación Intersindical Galega (CIG) en Galicia o la Confederación General del Trabajo (CGT) en Madrid ya criticaron que, aunque Inditex asumió los costes laborales de los trabajadores durante el confinamiento por Covid-19, tras la reanudación se impusieron ciertas condiciones a los trabajadores con las que estaban disconformes, como es el caso de la obligación de seleccionar la mayor parte de los periodos vacacionales o el establecimiento de turnos rotatorios. Con el cierre de las tiendas se reaviva una confrontación que parecía estar en estado de tregua, pero que ahora es de incierta resolución.

COMPARTIR: