25 de julio de 2021
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EDICIÓN VERANO

Caixabank y BBVA ya han iniciado los trámites para la negociación con los sindicatos de las condiciones de los despidos de sus trabajadores

La Banca española reduce costes: Más de 11.000 puestos de trabajo están en peligro vía ERE

La gran banca española afronta un periodo más que convulso en el que los reajustes de plantilla se han ido sucediendo de una entidad a otra. Las últimas en unirse a la lista de los ERE han sido BBVA y Caixabank, que en la última semana han puesto en marcha las negociaciones para la salida de una parte significativa de sus plantillas.

Excusada en el contexto de profunda transformación, la enorme presión competitiva, los bajos tipos de interés o la entrada de nuevos actores digitales, la banca coincide en que la situación que atraviesa el sector les obliga a realizar ajustes de empleo. Una destrucción de puestos de trabajo que, a día de hoy, maneja cifras dramáticas.

Los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) anunciados en estas últimas semanas pueden suponer el despido de hasta 11.000 trabajadores, una cifra ya de por sí elevada a la que habría que sumar la disminución de la plantilla que se acometerá previsiblemente como resultado de la fusión entre Unicaja Banco y Liberbank y que puede aproximarse a los 20.000 empleos si además se contabilizan los ERE aprobados el año pasado pero llevados a cabo durante el presente ejercicio, como es el caso de  Banco Sabadell, por el que han dejado la entidad 1.817 empleados.

También del Banco Santander. A mediados de diciembre de 2020, el banco y la representación sindical firmaron un ERE que suponía la amortización de 3.572 puestos de trabajo, en su mayoría, prejubilaciones y salidas voluntarias para el personal de más edad. Además, la entidad acordó la reubicación de 1.500 empleados y el cierre de 1.033 oficinas, un proceso que todavía se dilatará algunos meses más.

Dos trabajadores colocan un cartel en una oficina bancaria. 

Al Santander se le suma CaixaBank, fruto de su fusión con Bankia. El banco y los representantes de los trabajadores tuvieron el pasado martes la primera toma de contacto para constituir la mesa de negociación. En total, CaixaBank y Bankia suman una plantilla de 46.762 empleados, de los cuales 30.812 empleados corresponden a la plantilla actual de la entidad catalana, y 15.959 pertenecen a Bankia. No obstante, todo apunta a que la intención es prescindir de entre 7.000 y 8.000 trabajadores, una cifra que supone entre el 14% al 17% de la plantilla y que no será definitiva hasta que finalicen las negociaciones que se lleven a cabo con los sindicatos. De confirmarse estos datos, este sería el mayor ajuste de la historia financiera de España, superando incluso al que la propia Bankia llevó a cabo en 2012 tras ser rescatada y que terminó con una reducción de plantilla de 7.000 personas.

Por su parte, la dirección de BBVA se sienta hoy viernes con la representación legal de los trabajadores ante su voluntad de iniciar un procedimiento de despido colectivo, que afectará tanto a los servicios centrales como a la red comercial. Este plan de ajuste se aplicará sobre BBVA S.A., que cuenta con alrededor de 23.300 empleados, y se estima que podría contemplar la salida de unos 3.000 trabajadores.

Así, entre el ERE puesto en marcha por CaixaBank y el correspondiente a BBVA, se destruirán entre 10.000 y 11.000 puestos de trabajo en un sector que acumula un ajuste de plantilla próximo al 40% desde que estalló la crisis financiera.

De hecho, desde 2008 la banca ha perdido unos 100.000 empleos, a los que ahora habrá que sumar las cifras que se concreten en los próximos días. En 2008, las entidades financieras tenían en plantilla a 278.000 trabajadores, una cifra que ha ido disminuyendo paulatinamente hasta llegar a los 181.000 empleados de 2019.

El Banco de España ya ha anunciado que estos no serán los únicos, y que se esperan nuevos ERE en el sector bancario de cara a 2022. 

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