20 de septiembre de 2020
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FIN DE SEMANA

El crecimiento de Pontegadea, brazo inversor de Inditex en el mundo del ladrillo, ha sido imparable en los últimos años

La inmobiliaria de Amancio Ortega, acusada de acoso por dos arrendatarios en Londres

Amancio Ortega.
Amancio Ortega.
La sociedad de inversiones Pontegadea S.L ha sido denunciada por imponer presuntamente condiciones desfavorables a sus inquilinos en Londres durante la pandemia. La empresa de Amancio Ortega, que concentra en el país británico más de un cuarto de su valor total, de momento guarda silencio ante estas acusaciones.

La historia de Amancio Ortega, dueño de Inditex, es de sobra conocida por los amantes del mundo de las finanzas. Este inversor, oriundo de León, es uno de los empresarios más poderosos del planeta. Para algunos mecenas, para otros la viva imagen del capitalismo más salvaje, lo cierto es que la fortuna de Ortega, la quinta del mundo, no deja indiferente a nadie.

Aunque la mayor parte de su imperio está orientado hacia el sector textil, también dirige Grupo Pontegadea, en el que Inditex tiene una participación del 60%. Dentro del grupo, destaca sobremanera la sociedad de inversiones Pontegadea S.L., una cartera inmobiliaria que ha adquirido en los últimos tiempos edificios en las zonas más exclusivas de Madrid, Barcelona, Londres o Nueva York. La valoración de mercado de esta entidad es tan alta (15.163 millones de euros al término de 2019) que ya ha superado a otros gigantes del sector en España como Colonial o Merlín.

La empresa ha arraigado con especial éxito en el Reino Unido, país donde se concentra hasta un cuarto del total del valor de Pontegadea. Sin embargo, el advenimiento de la pandemia de Covid-19 ha obligado a muchos arrendadores alrededor del globo a renegociar las condiciones de la estancia de sus respectivos inquilinos. Esta circunstancia genera no pocos problemas en la relación entre los caseros y los ocupantes de sus propiedades. En este sentido, los clientes de Amancio Ortega en Londres no son una excepción. De acuerdo con la información publicada por el medio Vozpopuli, dos inquilinos de la sociedad de inversión de Ortega en la capital de Gran Bretaña habrían acusado a su casero de acoso durante el tiempo de vigencia de la pandemia.

Ortega posee algunos de los edificios más exclusivos de Londres.

Según recoge The Times, la denuncia habría sido interpuesta por Caffè Nero y una marca de distribución británica que ha preferido conservar el anonimato. El motivo de la controversia sería, según Vozpopuli, la imposición de condiciones abusivas por parte de esta empresa controlada por el empresario español en las negociaciones con sus inquilinos. En concreto, aunque Pontegadea no se ha pronunciado por el momento, el mismo medio apunta que Caffé Nero pidió prorrogar su relación con Pontegadea tras haber finalizado su acuerdo de alquiler, solicitando infructuosamente no pagar esos meses extra.  Asimismo, el otro actor denunciante sería, en consonancia con esta publicación, “un pequeño retailer local” que no está de acuerdo con la propuesta recibida por parte de Pontegadea, consistente en la extensión del contrato a cambio de no cobrar el alquiler.

Un imperio de tentáculos infinitos

Elcierredigital.com ha tratado ampliamente la trayectoria de Amancio Ortega. En este sentido, hace meses este medio ya se hacía eco de que la expansión sectorial de su imperio llegaba también al negocio del gas tras el desembolso de 281,6 millones de euros para comprar 13 millones de acciones de la compañía energética Enagás. El mundo textil, el inmobiliario, el gasístico… la maraña de sociedades en las que su presencia se hace notar es difícil de rastrear, puesto que únicamente se conoce su rol como accionista directo en tres empresas: Gartler, Inversiones Menlle y la propia Pontegadea Inversiones (antes llamada Licidia).

En cualquier caso, su modelo de negocio es el paradigma de estudio en las principales escuelas de negocio de todo el mundo. En sus empresas, la integración vertical es el patrón de funcionamiento. La tienda es la unidad básica de marketing, mientras que la publicidad es prácticamente inexistente. También es característica en sus negocios la utilización de la estrategia de la mancha de aceite para expandirse por nuevos mercados, así como el contacto continuo entre sus centros de diseño y sus tiendas. Del mismo modo, destaca sobremanera la capacidad de respuesta a la demanda del mercado, algo que ha podido lograr merced a su descomunal aparato logístico.

Rosalía Mera Goyenechea

A pesar de la innegable prosperidad de sus negocios en la actualidad, los orígenes de Ortega son humildes. Elcierredigital.com ya recogía en marzo de este año sus inicios en el negocio textil trabajando como vendedor ambulante. Su meteórico ascenso, que experimentó de forma progresiva, está estrechamente vinculado a su relación con su primera esposa, Rosalía Mera Goyenechea, de la que aprendió los entresijos del sector. Aunque su vida sentimental ha sido bastante activa, Ortega siempre ha mostrado un perfil bajo en el mundo de los negocios, tratando de mantener su vida privada, en la medida de lo posible, en un segundo plano.

Hay que recordar que, a pesar de las denuncias que llegan desde Londres, la contribución del empresario a la lucha contra el Covid-19 ha sido generosa. Durante el inicio de la pandemia, su empresa, Inditex aseguró que preservaría todos los puestos de trabajo ante la amenaza del Coronavirus. Además, puso a disposición del Ejecutivo español su red logística, de gestión comercial y aprovisionamiento, con gran presencia en China, para atender las necesidades más urgentes de material sanitario y textil, una medida en la línea de su donación de 320 millones de euros para la investigación del cáncer, que en su momento generó una gran controversia en la sociedad española.

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