05 de diciembre de 2021
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FIN DE SEMANA

El colapso se ha producido después de que Francia decidiera cerrar sus fronteras por temor al contagio de la cepa británica del COVID

Más de tres mil camiones españoles atrapados en el Reino Unido predicen los problemas que habrá tras el Brexit

Camiones aglutinados
Camiones aglutinados
La frontera entre Francia y Gran Bretaña en el Canal de la Mancha se ha convertido en una trampa para miles de camioneros que llevan días atrapados en una cola kilométrica, sin comida y en condiciones indignas. Muchos aseguran que no tienen acceso ni a un simple cuarto de baño.

Más de 3000 camioneros españoles se han visto atrapados en sus vehículos a la espera de que la frontera entre Francia y Reino Unido vuelva a abrir y les permita volver a casa por Nochebuena.

Los camiones llevan días aglutinándose, de forma que han creado una kilométrica cola en la que se ven atrapados frente al colapso. Los voluminosos vehículos han podido llegar a la isla en ferri, pero no pueden salir de ella porque la frontera en Dover del Canal de la Mancha está cerrada por el COVID.

Este desplome de tráfico de pasajeros entre los dos puntos ha terminado hundiendo la oferta de ferris, provocando además que el mercado recorte la capacidad para trasladar productos.

La única vía con la que se trabajaba era que volviesen a través del Eurotunel, pero este también ha decidido suspender los servicios impidiéndoles volver, situación que genera una posibilidad cada vez más ínfima de que los camioneros regresen al continente.

Esta situación se produce a raíz de la decisión del presidente francés, Emmanuel Macron de cerrar el Canal de la Mancha a todo el tráfico durante 48 horas, circunstancia que se ha creado ante el pánico desatado por el descubrimiento de la nueva cepa en Reino Unido, y que ha convertido este tramo en una “ratonera”, en la que miles de personas se han visto atrapadas en islas británicas.

Miles de camiones en los muelles de Dover.

Por su parte, Boris Johnson ha decidido confinar el sur de Reino Unido, y Holanda ha prohibido los vuelos con la isla.

Los problemas con los Países Bajos también son producto del Brexit, ya que existe un tránsito importante de bienes entre Holanda y Reino Unido aunque los vuelos de pasajeros estén prohibidos.

Por otro lado, Bélgica sería una alternativa para que los camiones regresaran de Inglaterra a raíz de este bloqueo de fronteras, pero la problemática de la situación se encuentra en la restricción de las PCR que se le exige a cada persona que entra en el país.

El tramo que da acceso al Eurotunel se reabrirá de nuevo bajo la imposición de un control sanitario, pero mientras tanto, a los camioneros, que pasan el año en la carretera, les toca esperar también con cierta incertidumbre en plena época navideña. Muchos se expresan diciendo que les han dejado “tirados como perros”.

La situación, que podría ser perfectamente etiquetada de drama humano porque los conductores se han visto atrapados sin comida, ni bebida y reclamando atención civil, supone un importante problema económico, ya que muchos camiones transportaban productos perecederos hacia Inglaterra pese a no tener claro cuándo van a poder volver.

Los afectados se han visto obligados a estacionar el vehículo en un área de servicio de Ashford, y a sobrevivir a base de comida rápida, el único tipo de comida a la que tienen acceso los más privilegiados.

La Unión Europea está estudiando la situación catalogada de ‘urgencia’, aunque todo apunta a que no será posible que levanten la prohibición antes de las 48 horas dictaminadas.

Las exportaciones españolas hacia el Reino Unido desde que empezó el año hasta el verano llegaron a alcanzar los 9.395 millones. Otro problema que queda por resolver por parte de la UE es la validez de la licencia comunitaria para los camiones que circulen por ambos puntos.

A partir del día 1 de enero los camiones españoles no podrán ir a Inglaterra, ni los procedentes de allí podrán ir a París.

Por esta razón el Consejo Europeo se ha visto abocado a aprobar un reglamento para dar una prórroga de seis meses a la validez de las licencias, aunque al estar respaldado por la reciprocidad del gobierno de Boris Johnson y por el Parlamento Europeo, aun es un tema que provoca incertidumbre.

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